72 horas para conocer el futuro de Sánchez

Pedro Sánchez. /AGENCIAS
Pedro Sánchez. / AGENCIAS

El miércoles, el Congreso votará las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos. Todo depende del independentismo catalán, condicionado por el juicio al 'procés, que arranca mañana

Adolfo Lorente
ADOLFO LORENTE

72 horas. La España de la moción de censura vive días de vértigo y este lunes, se adentra en una semana decisiva para conocer el futuro de Pedro Sánchez. Para conocer si el temido 'Superdomingo' electoral del 26 de mayo se convierte en realidad. Por 'super' se entiende que además de las urnas para los comicios locales, forales, autonómicos (no en Euskadi) y europeos, también se colocarían las del Congreso y el Senado. Jamás ha sucedido.

72 horas. El miércoles, el Congreso de los Diputados votará las enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos del Gobierno, entre ellas las presentadas por ERC y el PDeCAT. Su voto es clave. Si dejan caer las Cuentas, también harán lo propio con Sánchez, que el viernes, acorralado por un sinfín de críticas a raíz de la polémica del «relator», suspendió el diálogo con el Govern de la Generalitat. El pulso continúa. Suspender no es sinónimo de finalizar, así que hay partido.

72 horas. La tensión es máxima. La multitudinaria concentración de ayer en la plaza Colón organizada por PP, Cs y Vox para «echar a Sánchez de La Moncloa por traidor» podría suponer un efecto bumerán para el Gobierno. O así lo creen en el PSOE, que se apresuró a tachar de «fracaso» la convocatoria y se mostró convencido de que pone mucha más presión en el mundo secesionista. Que ERC y el PDeCAT quieren sostener a Sánchez en La Moncloa es tan evidente como la enorme dificultad que tendrán para hacerlo. Armar un relato político de apoyo al Gobierno español cuando mañana arranca en el Tribunal Supremo el juicio al 'procés' se antoja complicado.

72 horas. Si al final el Congreso tumba los Presupuestos, la única duda por discernir será si las elecciones generales anticipadas se celebrarán el 26 de mayo o en otoño. Alargar la agonía hasta mediados de 2020 a golpe de decreto ley es impensable incluso para el «resistente» Sánchez, como ya se lo ha advertido su socio presupuestario, Podemos. Tictac.