El Gobierno vasco ve lejos el acuerdo con Podemos, que cuantifica en 1.500 millones

Josu Erkoreka ha valorado «positivamente» la actitud de la izquierda abertzale, de los morados y los populares./E. C.
Josu Erkoreka ha valorado «positivamente» la actitud de la izquierda abertzale, de los morados y los populares. / E. C.

Pide «concreción» a EH Bildu y le recuerda que el Presupuesto ya es «eminentemente social»

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El Gobierno vasco ha hecho ya un primer análisis de la plataforma de quince puntos que Elkarrekin Podemos le ha hecho llegar para alcanzar un eventual acuerdo en torno a los Presupuestos de 2019. Y la primera impresión no ha sido demasiado halagüeña. El Ejecutivo de Vitoria calcula, según ha detallado el portavoz Josu Erkoreka, que las exigencias de la formación morada supondrían un incremento del gasto público de 1.500 millones de euros. El consejero ha dado a entender que el descuadre presupuestario que eso supondría hace imposible el pacto con Podemos, aunque ha insistido en que el Gobierno sigue abierto a acordar las Cuentas con las tres fuerzas de la oposición, incluido el PP, con quien el departamento de Economía y Hacienda se reunirá mañana mismo.

Erkoreka ha valorado «positivamente» la actitud de la izquierda abertzale, de los morados y los populares porque, según ha dicho, ninguno de los tres se ha «autoexcluido» a priori de la negociación. No obstante, el portavoz ha dejado claro que el Gobierno analizará si las propuestas que sus posibles socios le plantean «son realistas, viables» y se ajustan al marco presupuestario. Erkoreka ha dado a entender que las exigencias de Podemos, que incluyen el rescate público de La Naval, no son realistas y afectarían, de ser aceptadas, a las limitaciones de déficit y endeudamiento a las que debe ajustarse el Gobierno. «La propuesta no es encajable en el marco presupuestario al cien por cien y contiene unas previsiones que supondrían un impacto económico importantísimo», ha deslizado.

El Gobierno se ha mostrado sensiblemente más receptivo a los planteamientos de EH Bildu, aunque con cautela porque,como ha subrayado Erkoreka, aún no conocen al detalle las exigencias de la izquierda abertzale, que se darán a conocer tras el Consejo Vasco de Finanzas del jueves. De momento, la música le suena bien al Ejecutivo de Vitoria, pero quiere conocer la letra. El Gabinete Urkullu no acaba de tener claro cómo puede acometer el «giro social» que le exige EH Bildu si, como ha subrayado Erkoreka, su «apuesta» en ese terreno ya camina «muy por delante» de otras comunidades autónomas». Hablar de giro social en un Presupuesto que ya es eminentemente social requiere una concreción», ha insistido Erkoreka.

Objetivos «muy genéricos»

En el Ejecutivo quieren ser prudentes y esperar a conocer las intenciones de EH Bildu porque, hasta hace poco, han tenido claras las dificultades de la coalición abertzale para 'vender' internamente su papel como sostén de Urkullu y del Gabinete PNV-PSE, cuya ruptura pedían aún recientemente. Por el momento, sí creen que la izquierda abertzale busca apurar la negociación hasta el final como mínimo y por eso inciden en objetivos «muy genéricos» que, ha dicho Erkoreka, ya tienen «reflejo presupuestario». El portavoz ha repasado las exigencias de EH Bildu y ha recordado que el Gobierno está impulsando una estrategia para reducir la brecha salarial que entrará en vigor el próximo 1 de enero. También aplica ya, «desde hace tiempo», planes para fomentar el empleo juvenil y complementa las pensiones de 10.000 perceptores vía RGI. El portavoz no ha descartado, es sí, que esos complementos puedan verse «reforzados» si se reforma la renta de garantía, una modificación que el Gobierno vasco se vio obligado a aplazar ante la falta de apoyos.

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