Urkullu no acudirá al acto de disolución de ETA porque no comparte su «enfoque ético y político»

Los impulsores del acto de Cambo, en primer plano Raymond Kendall, el lunes en Bayona. /L. Altuna
Los impulsores del acto de Cambo, en primer plano Raymond Kendall, el lunes en Bayona. / L. Altuna

El Gobierno vasco pide «claridad» a la banda en su adiós y que dispense la misma «consideración» a todas sus víctimas

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El Gobierno vasco no asistirá al acto del próximo 4 de mayo en la localidad francesa de Cambo, en el que se certificará la desaparición de ETA, al no compartir «el enfoque ético y político que se le quiere dar». Ni el lehendakari Iñigo Urkullu ni ninguno de sus consejeros acudirán por lo tanto al simbólico adiós de ETA y así se lo comunicaron este martes al Foro Social, organizador del «evento», que sus promotores presentaron el lunes en Bayona sin citar siquiera a la banda terrorista. Según ha explicado en la rueda de prensa posterior al consejo de Gobierno su portavoz, Josu Erkoreka, «no se han creado las condiciones previas» necesarias para que el Ejecutivo de Vitoria pueda estar representado.

El Gobierno vasco ha tenido en cuenta, en este sentido, la nula implicación institucional previa en el diseño y contenido del acto, a diferencia de lo que sí ocurrió en los prolegómenos de la conferencia de Aiete, la pista de aterrizaje que utilizó ETA para anunciar el cese definitivo de la violencia, y en el desarme escenificado en Bayona, en el que Urkullu tuvo una participación al solicitar personalmente a Mariano Rajoy que no entorpeciera la entrega de las armas. Ahora, según ha explicado Erkoreka, el Gobierno ni si plantea asistir a un acto cuyo contenido y diseño está «cerrado previamente» para avalar una declaración «cuyo contenido no conoce».

Tampoco comparte el Gabinete PNV-PSE el enfoque del acto. En ese sentido, Erkoreka, que ha destacado que lo «importante» es que ETA desaparezca, ha reclamado a la banda «claridad» en la confirmación de su adiós y una «misma consideración ética» para todas sus víctimas. De hecho, el lehendakari ya pidió la semana pasada, hasta en dos ocasiones, a ETA que no haga distinciones entre sus víctimas, tras la petición de perdón solo a las que considera colaterales.

«Nada que nos invite»

El PNV, por su parte, ya ha anunciado que enviará una representación, aunque no ha aclarado de qué nivel. Parece complicado que el presidente jeltzale, Andoni Ortuzar, pueda estar presente. Ya este lunes desde el EBB aludieron a la ambigua comparecencia en Bayona. «No hay detalles, no se sabe qué se espera de nosotros», recalcan desde el PNV, aunque subrayan: «Aportaremos nuestro granito de arena para la convivencia en Euskadi». La escasez de datos concretos hizo que Podemos también optase por la prudencia, aunque dan por hecho que sí enviarán una delegación a Cambo, al igual que EH Bildu. En este último caso se espera que de primer nivel.

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En el lado opuesto de la balanza están el PSE –que sí estuvo en Aiete– y el PP. Fuentes socialistas fueron rotundas: «No hay nada que nos invite a pensar que debamos estar ahí». Aun así, no confirmaron de manera oficial su ausencia. La formación liderada por Alfonso Alonso tampoco se lo plantea al considerar que todo forma parte de una escenografía con la que ETA quiere diluir su 'derrota'.

Está también la incógnita de qué hará el Gobierno de Navarra. Preguntada sobre si acudirá al acto de disolución anunciado por la organización terrorista el próximo fin de semana en Francia, su presidenta, Uxue Barkos ha afirmado que es una decisión que tomará su Consejo de Gobierno, pero ha recordado que su Ejecutivo no estuvo presente en el desarme de la banda. Lo importante, ha aseverado, es «que la disolución sea definitiva». O sea, que insinuó que no irá, aunque lo dejó en el aire.