El Gobierno pide a la oposición «realismo» en la negociación de los Presupuestos y descarta una reforma fiscal «ahora»

El consejero de Hacienda se ha reunido hoy con representantes de EH Bildu. /EFE
El consejero de Hacienda se ha reunido hoy con representantes de EH Bildu. / EFE

El consejero Azpiazu pide a Bildu, Podemos y PP que el debate se ciña al contenido de las Cuentas y les advierte de que el margen para modificar inversiones es limitado

Octavio Igea
OCTAVIO IGEAVitoria

El Gobierno vasco considera «prioritario» aprobar el Presupuesto de 2020, pero este martes ha puesto importantes condicionantes a la negociación con la oposición. El consejero de Hacienda ha pedido a EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PP que hagan propuestas «realistas» y que se ciñan exclusivamente al contenido de las futuras Cuentas para que la negociación pueda llegar a buen puerto a lo largo de los próximos meses. Más aún, Pedro Azpiazu les ha advertido de que los márgenes económicos para modificar inversiones son limitados y de que no aceptarán peticiones que superen su ámbito competencial, como la rebaja del IRPF que exigen los populares. Pese a todo el consejero sí que lanzado un guiño a la formación conservadora: ha descartado que las Juntas Generales vayan a plantearse la reforma fiscal «ahora», pero ha dejado la puerta abierta a que se ejecute el año que viene.

Azpiazu ha comparecido en Lakua tras culminar la primera ronda de contactos con la oposición reuniéndose con una delegación de EH Bildu. La cita ha durado una hora y ha sido calificada por ambas partes como «cordial», pero sin llegar a profundizar ni un centímetro. Más que nada, porque el Gobierno ha abierto las negociaciones antes de tener el anteproyecto de Presupuestos preparado. «Y sin concreciones hay poco de qué hablar», ha confirmado la portavoz de la coalición soberanista Maddalen Iriarte, que sí ha pedido al Ejecutivo que decida con qué partido de la oposición quiere hacer camino. «No es lo mismo hacer un Presupuesto pensando en pactar con EH Bildu que hacerlo pensando en pactar con el PP», ha lanzado. Los populares hicieron el pasado miércoles una reflexión idéntica.

La respuesta del consejero de Hacienda ha sido tirar de conservadurismo y establecer sus reglas, muy parecidas a las del ejercicio pasado cuando se vio obligado a prorrogar las Cuentas de 2018 tras no conseguir el apoyo de ningún grupo de la oposición. Azpiazu h De hecho, el portavoz del PNV en el Parlamento, Joseba Egibar, deslizó el pasado fin de semana que la oposición podría disponer de entre 30 y 50 millones para reorientar partidas económicas.

Azpiazu no ha sido hoy tan explícito, pero tampoco ha negado esas cifras. Horas antes, Iker Casanova (EH Bildu) había cuantificado en unos 250 millones, como mínimo, las peticiones que puede poner sobre la mesa su formación durante la negociación, que se retomará tras el verano. El consejero ha pedido a la coalición independentista que concrete sus peticiones... y también «que no maree la perdiz». El año pasado la negociación del Ejecutivo con Bildu se alargó hasta enero para acabar fracasando. Sobre Elkarrekin Podemos, el responsable del área económica del Gabinete Urkullu ha dicho que ve «una actitud diferente» a la de negociaciones previas, en las que se desmarcó a las primeras de cambio. Pero en ningún caso acometerán las «transformaciones» de políticas que reclama la coalición.

«Respetar los plazos»

El consejero también se ha referido a las peticiones del PP. Azpiazu ha dicho estar «abierto a negociar con todos», pero en el seno del Gobierno vasco existe la certeza de que la vía más factible es la de cerrar un acuerdo con los populares, como ocurrió en 2017 y 2018. Y el consejero ha dejado la puerta entreabierta. «Si la exigencia es la reforma del IRPF ahora, es absolutamente imposible, hay que respetar los plazos y no improvisar». Se refiere Azpiazu a que hace dos ejercicios pactaron una reforma fiscal -reducción del Impuesto de Sociedades- con los conservadores que debe «evaluarse» al finalizar el año que viene. Ahí es donde podría abrirse la espita.