El Gobierno desdeña la oferta «táctica» de Iglesias para lograr la investidura en julio

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. /Efe
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. / Efe

El líder de Unidas Podemos publica un artículo en 'La Vanguardia' proponiendo que el «gobierno de coalición» se someta a votación y si cae en el Congreso, asegura que reculará

Adolfo Lorente
ADOLFO LORENTE

Lo llaman 'chicken game' o el juego del gallina. Ofrece varias metáforas, pero la más recurrente dibuja a dos coches que circulan en paralelo a toda velocidad mientras se acercan al precipicio. ¿Quién frenará el último? La política española tiene mucho de esto, de riesgo, de órdagos, de imprevisibilidad. Todo se resume en dos actores, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. El primero quiere volver a ser presidente con el apoyo del segundo pero sin que éste sea ministro. El segundo, sin embargo, quiere ser ministro a toda costa. Y así siguen, circulando a toda velocidad. El problema es que el líder del PSOE tiene red de seguridad y el de Podemos se juega el ser o no ser en esta negociación. Si cae por el precipicio es posible que no se levante más. Ahí está la partida. ¿Frenará a tiempo?

Su última maniobra ha sido publicar una carta abierta en 'La Vanguardia' ofreciendo a Sánchez una suerte de trato. Él dice estar dispuesto a cambiar de posición, pero antes deben intentar que el Congreso avale el «gobierno de coalición» en la sesión de investidura que comenzará el 22 de julio. «Si no sale adelante, revisaremos nuestra posición», promete. En esta sesión, se producirán dos votaciones. La primera, el día 23, donde hace falta mayoría absoluta. No saldrá.

La segunda se celebrará el día 25 y sólo es necesario que haya más síes que noes. Es decir, que basta con que partidos como ERC o el PNV se abstengan, siempre y cuando Unidas Podemos vote sí. Esta la clave de todo, que la formación morada siempre tiene que votar que sí. Es el nudo gordiano de la investidura. Da igual qué fórmula de gobierno presenten en la investidura de julio. Cooperación, coalición, coordinación... Cualquiera saldrá en la votación del 25 porque el independentismo catalán no la bloqueará. Todo depende del sí de Iglesias, de ahí que su oferta sea una suerte de trampa en el solitario que no ha sentado muy bien en el PSOE.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvoha asegurado que la investidura «no pasa por táctica, retos o estrategias», sino por «la sinceridad y seriedad de anteponer objetivos políticos«. »Queremos escuchar qué prioridades tienen, queremos hablar de política con ellos y, a partir de ahí, pensamos que pueden participar en una administración y en decisiones políticas«, ha recordado. Pero en el argumentario de Ferraz, administración no es sinónimo de Consejo de Ministros. Tras recordar que Sánchez, hizo una oferta a la que «todavía» no se ha recibido respuesta, ha insistido en subrayar que «no sumamos con ellos» (tienen 165 de los 176 de mayoría absoluta).

Por otra parte, el ministro de Fomento en funciones y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, también se ha referido a la propuesta de Iglesias y ha señalado que matiza lo que «ha venido planteando» anteriormente, que son «dos momentos de investidura» que el Gobierno no contempla, ya que quiere «una sola investidura». «Aunque las fuerzas políticas se lo puedan permitir, en este entretenimiento quienes nos urgen a tener un Gobierno es la propia sociedad», ha aseverado.