El Gobierno deja atrás su peor semana en el poder

La semana de infarto del gobierno socialista llegó, como las peores crisis, por sorpresa. Todo eran sonrisas a los cien días de gobierno. Pero pronto el lunes, las cosas empezaron a torcerse.  A primera hora, ya había una ministra cuestionada por un máster como el de Cifuentes o Casado. No importó el apoyo inicial del presidente y amigo personal. El martes, se informa de falsificaciones de notas y que casi la mitad de su trabajo fin de master es copiado. Carmen Montón, la ministra de Sanidad, es ya historia. La segunda cartera en caer en tres meses. Crisis superada debieron pensar en Moncloa pero lo peor estaban por venir solo un día después. El miércoles en la primera sesión de control del gobierno. Ciudadanos cambia sobre la marcha su pregunta, en contra del reglamento y cuestiona la existencia de la tesis del doctorado de Sánchez. La tesis no podía revisarse por internet aunque sí físicamente en la Universidad Camilo José Cela donde está a disposición de quien quiera desde hace 6 años. Las acusaciones de Rivera tienen como efecto inmediato el minucioso escrutinio de las 342 páginas de Innovaciones de la Diplomacia Económica Española. Dudas sobre su autoría, acusaciones de plagio (incluso de lo que llaman autoplagio), controversia sobre el derecho de cita y sobre la composición del tribunal. Aumenta la presión sobre el presidente. Sánchez, amenaza con emprender acciones legales contra los medios que cuestionan su tesis. El viernes, Moncloa inicia el contraataque. El presidente reticente en un primer momento, accede a la publicación online antes el texto es sometido a dos prestigiosos programas antiplagio. Sus resultados no revelan nada fuera de lo habitual. El gobierno respira por primera vez en cinco días. El sábado continuó la actividad. Los medios que lo acusaron recibieron un burofax del presidente que exigiendo una rectificación. Sánchez resiste de momento el primer gran golpe de su breve gobierno, quizás menos optimista de cómo empezó la semana pero puede que reforzado frente a un Casado, pendiente de una posible imputación en el Supremo por su máster y con Rivera, quién inició todo esto, acusado de inflar su currículo con un doctorado que no estaba realizando.-Redacción-