Francia da un giro a su política penitenciaria y acerca al exjefe militar de ETA Mikel Karrera

El exjefe de ETA Mikel Karrera Sarobe, en una imagen de 2016./Efe
El exjefe de ETA Mikel Karrera Sarobe, en una imagen de 2016. / Efe

El Gobierno de Macron defendía que 'Ata', con dos cadenas perpetuas, no se ajustaba al perfil para trasladarle a una cárcel próxima a Euskadi

I. M

El Gobierno francés ha trasladado al exjefe de ETA Mikel Karrera Sarobe, 'Ata', desde una cárcel próxima a París hasta la de Lannemezan, al este de Tarbes y a 210 kilómetros de la frontera con España, en lo que supone un viraje radical en la política penitenciaria que hasta ahora había mantenido el Ejecutivo de Emmanuel Macron. Hace solo cinco meses, Francia descartó de forma explícita el acercamiento del considerado último jefe militar de ETA y de otros miembros del llamado «núcleo duro» de la banda, como Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki';y Mikel Albisu, 'Antza'.

En el último año, cerca de una treintena de etarras presos en cárceles francesas habían sido aproximados a Euskadi. Sin embargo, ninguno de la relevancia de Karrera Sarobe (Pamplona, 1972), de su nivel de responsabilidad en la organización. 'Ata' asumió la máxima jefatura en la estructura terrorista tras la caída de Ibon Gogeaskoetxea en marzo de 2010, puesto que ocupó hasta su detención en mayo de ese año en Bayona.

Condenado a sendas cadenas perpetuas en el país vecino por su relación con el asesinato de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno en Capbreton en 2007, y por su responsabilidad en el último atentado mortal de ETA, que le costó la vida al gendarme Jean-Serge Nérin en 2010, hasta ahora se encontraba interno en el penal de Reau Sud Francilien, a más de 800 kilómetros de la frontera. Es además uno de los cinco dirigentes que tienen una causa abierta en la Audiencia Nacional por crímenes de lesa humanidad, entre los que también está 'Josu Ternera', detenido la pasada semana.

«Figura emblemática»

A raíz del proceso que culminó con la desaparición de ETA, Francia se comprometió a aproximar a Euskadi a aquellos internos que lo pidieran de forma individualizada y que se encontraran en el tramo final de su condena, entre otros requisitos. 'Ata' no solo no cumpliría esta condición –según las penas impuestas debe pasar al menos 22 años en prisión–, sino que Francia le negó expresamente el acercamiento el pasado diciembre. Hélène Davo, directora adjunta del Ministerio de Justicia e interlocutora de la delegación vascofrancesa que trataba la situación de los reclusos, aseguró en declaraciones a este periódico que «hay un 'núcleo duro' de antiguos jefes como Karrera Sarobe o 'Txeroki' –a los que se refirió también como «las figuras más emblemáticas de ETA»– a quienes se dijo que no los íbamos a acercar». En la lista incluía también a Mikel Albisu 'Antza', Aitzol Iriondo, 'Gurbitz'; Jakes Esnal, Xabier Goienetxea, Iñaki Reta y David Pla.

La magistrada, que trasladó esta misma posición a las principales asociaciones de víctimas –Covite y la AVT–, fue aún más explícita en sus declaraciones respecto a Karrera Sarobe. «Decir que acercarle no plantea un problema de orden público no es cierto –señaló–, porque sabemos que en la sociedad española genera mucho daño. Si me dicen que las asociaciones de víctimas del terrorismo están de acuerdo, sería distinto. Pero no es el caso», objetó.

Y la reacción de los damnificados por la violencia terrorista evidencia que no es así. Nada más tener noticia del traslado, desvelado por la asociación de familiares de reclusos Etxerat, la AVT publicó en su cuenta oficial de Twitter un comentario en el que acusa a Francia de «traicionar» a las víctimas «incumpliendo el compromiso de no acercar a presos de ETA con delitos de sangre: ha acercado al asesino de dos guardias civiles en Capbreton».

Otro etarra trasladado a León

Por otra parte, el preso de ETA Jon Rubenach Roiz, 'Txurdo', ha sido trasladado este miércoles de la prisión madrileña de Soto del Real a la de Mansilla, en León. Rubenach fue entregado de Francia a España el pasado 17 de abril para cumplir penas que suman 439 años de cárcel por el asesinato de dos militares. En el país galo estuvo recluido durante 15 años.

El recluso de la banda fue detenido el 9 de diciembre de 2003 en la localidad francesa de Lons, junto Gorka Palacios, considerado por aquel entonces jefe de ETA militar. La Policía gala le acusó de adiestrar a los nuevos integrantes de la banda.

En 2009 fue condenado en Francia a 15 años de cárcel, pero tenía pendientes varios juicios en España por atentados cometidos cuando pertenecía al 'Comando Madrid', por lo que al año siguiente fue entregado a las autoridades españolas para juzgarle.

La Audiencia Nacional le impuso un total de 319 años de prisión por el asesinato del general Justo Oreja Pedraza, cometido el 28 de junio de 2001 en Madrid. Posteriormente, en julio de 2014, se le uniría la condena de 120 años más por su participación en el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco el 21 de enero de 2000, crimen con el que la banda rompió una de sus treguas. Pese a estas condenas, Jon Rubenach siguió cumpliendo la condena que tenía pendiente en Francia.

Una vez cumplidos los 15 años de cárcel en el país galo, en abril fue extraditado a España. Con anterioridad, en octubre de 2018, las autoridades francesas habían acercado a Rubenach Roiz desde la cárcel de Saint Martin de Ré al centro penitenciario de Mont-de-Marsan, próximo al País Vasco, desde la que fue trasladado a Soto del Real. Desde este miércoles se encuentra en la prisión de Mansilla.

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