Este contenido es exclusivo para suscriptores

Tu suscripción anual por 59,40€ al año. ¡Hoy últimos día! para llevarte un lote de productos Ortiz

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

El final de la legislatura paralizaría el calendario de transferencias a Euskadi

Obras del TAV a su paso por Amorebieta./ignacio pérez
Obras del TAV a su paso por Amorebieta. / ignacio pérez

El PNV teme la «inestabilidad» y el posible ascenso de la derecha si se adelantan las generales, pero confía en salir reforzado

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El final anticipado de la legislatura es una mala noticia para el PNV. Y no por una sino por varias razones. Para empezar, la disolución de las Cortes Generales paralizará 'sine die' el mayor logro de los jeltzales tras su decisiva contribución para aupar a Pedro Sánchez a La Moncloa, el calendario de transferencias acordado entre el Departamento de Autogobierno que lidera Josu Erkoreka y el Ministerio de Política Territorial encabezado por Meritxell Batet. Los primeros traspasos, un bloque de siete materias de bajo perfil político, deberían llegar en abril, precisamente la fecha que suena con más insistencia para poner las urnas. Incluso aunque el presidente decidiera aguantar hasta octubre, algo del todo improbable, algunas de las transferencias de mayor calado, como la de Prisiones -prevista para 2020- se irían directamente al limbo.