Feijóo exhibe perfil propio y se desmarca de la fórmula 'España Suma' de Casado

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a la expresidenta del Congreso, Ana Pastor, en la Fiesta de la Vendimia de Leioro. / Efe

El presidente de la Xunta desea «éxito» al proyecto pero deja claro que no contempla explorar en Galicia una coalición con Ciudadanos

O. B.

Alberto Núñez Feijóo se desentiende de la fórmula que propone su jefe de filas, Pablo Casado, para frenar a Pedro Sánchez en unas hipotéticas nuevas elecciones el 10 de noviembre, las cuartas en cuatro años. El presidente de la Xunta, uno de los barones del PP críticos con el giro a la derecha de la actual dirección de Génova, marcó ayer perfil propio y descartó explorar una coalición con Ciudadanos y otras fuerzas de derecha en Galicia.

Feijóo, que se autodescartó para postularse a la presidencia de la formación popular tras el fin de la etapa de Mariano Rajoy, hizo ayer de anfitrión del expresidente, pregonero en la feria de la vendimia de Leiro (Orense). Y en ese contexto concreto aprovechó para descartar exportar a Galicia el esquema ensayado ya en Navarra, donde UPN, PP y Cs concurrieron a las elecciones al Parlamento foral bajo el paraguas de 'Navarra Suma'. Aunque deseó «éxito» a un proyecto que, a su juicio, «tiene toda la seriedad» y busca impedir que gobierne Sánchez «con Podemos y el independentismo catalán», dejó claro que no tiene cabida en Galicia.

Tras los buenos resultados obtenidos en Navarra, insuficientes para gobernar por el acuerdo alcanzado por la izquierda para aupar a la presidencia a la socialista María Chivite, el PP insiste en reivindicar que la alianza se extienda al resto de España para evitar la «letal» fragmentación del electorado conservador. Incluso, Génova ha registrado la marca en la oficina de Patentes, por más que Ciudadanos y Vox ya han declinado la oferta. Los populares aspiran a que la coalición sea una realidad al menos en Cataluña -donde Cs logró ser primera fuerza en las últimas autonómicas- aunque han asumido las dificultades, o más bien la imposibilidad, de exportar la alianza a todos los territorios.

«En Galicia ya existe una fórmula que suma a la inmensa mayoría de los gallegos, que es el Partido Popular», avisó Feijóo, convencido de que en su comunidad autónoma, donde la legislatura toca a su fin en otoño de 2020, «no es necesario» explorar una entente de derechas. El PP de Galicia, abundó, es un partido «muy asentado», que ha logrado hasta ahora ser «el centro» de la vida política de la comunidad y garantizar «la estabilidad que lamentablemente no existe en la mayor parte de España». Pese a que gobierna con mayoría absoluta, el rendimiento electoral del PP de Feijóo se ha resentido en las últimas citas con las urnas. El 28-A el PSOE le arrebató la primera plaza y el 26-M los populares gallegos firmaron su peor resultado en unas municipales.

Contrapeso

Feijóo, convencido de que habrá unas nuevas elecciones «en contra de los intereses generales» si a Sánchez «le interesa» forzarlas, evitó dar la impresión de rebelarse ante una directriz marcada por Casado. De hecho, apuntó que la dirección nacional no pretende «imponer nada» sino que ofrece «una posibilidad y una oportunidad». Y también valoró que el PP ponga sobre la mesa «con luz y taquígrafos» la posibilidad de una coalición, frente al «juego de tronos» de la izquierda y el independentismo. Pero la realidad es que el PP de Feijóo sigue ejerciendo de contrapeso a Génova. Ayer mismo, el secretario general del partido, Miguel Tellado, lo dejó claro en la Ser. «Para lograr los éxitos que necesita España, al PP le conviene mirar a Galicia para que vuelva a ser ese partido de mayorías, moderado, centrado, reformista y constitucionalista», lanzó.