El fallo de la empresa del Ministro

No hay ley que impida crear una sociedad y facturar a través de ella. El ahora ministro de Cultura, Màxim Huerta, en su etapa como periodista, lo hizo. La ventaja es que gran parte de lo que ganaba pagaba el 25% del impuesto de sociedades en lugar del 48% que como máximo que fija el impuesto de la renta.El problema es que según Hacienda y los tribunales Huerta no cumplía con los requisitos para pagar así al fisco. Porque su empresa era solo él, no había personal contratado y como activo figuraba una casa en Alicante, por la que se deducía gastos, y que era ajena a su actividad profesional que se realizaba en Madrid. "No ha habido un cambio de criterio", asegura Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA). Lo que ha habido, según Cruzado, es una campaña de Hacienda para verificar que los profesionales no estaban utilizando estas empresas para facturar y pagar menos impuestos.