El desalojo de un gaztetxe en Pamplona enfrenta a los socios del Gobierno navarro

La Policía identificó a una veintena de personas./EFE
La Policía identificó a una veintena de personas. / EFE

Bildu y Sortu acusan a Uxue Barkos de «dar la espalda» al diálogo, la «seña de identidad del Gobierno del cambio»

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

El desalojo de un gaztetxe en Pamplona generó este viernes una importante crisis en el Gobierno de Navarra que lidera Geroa Bai sustentado por EH Bildu, Podemos e Izquierda Unida. Los tres socios criticaron públicamente la decisión de la presidenta foral, la nacionalista Uxue Barkos, de promover una operación policial que se saldó con dos heridos leves, una veintena de identificados, momentos de alta tensión y varias cargas en pleno casco viejo de la ciudad. Supone uno de los desencuentros más graves del cuatripartito desde que iniciaran su colaboración tras las elecciones de 2015.

El ambiente se venía caldeando desde hacía días en Pamplona a cuenta del palacio del Marqués de Rozalejo, un edificio público en el que el Gobierno pretende abrir el Instituto de Memoria Histórica. El problema es que desde septiembre de 2017 el inmueble estaba ocupado y reconvertido en la sede del gaztetxe 'Maravillas', cuyos gestores han mantenido serias diferencias con el Ejecutivo que lidera Geroa Bai. La portavoz foral, María Solana, recordó este viernes que esta misma semana ha ofrecido diálogo a los okupas sin obtener una respuesta afirmativa y que el desalojo, ejecutado a las cinco de la mañana, se realizó «cumpliendo lo establecido en la ley» y «por orden judicial». La escalada de tensión llevó a que un grupo de personas lanzaran huevos y diferentes objetos contra una sede del PNV en Navarra. El partido nacionalista calificó el ataque como «puro fascismo». En la noche de este viernes, un grupo de personas accedieron de nuevo al gaztetxe y mostraron a través de las redes sociales su intención de permanecer en él.

Las explicaciones de Geroa Bai y de María Solana, y las ofrecidas en las jornadas previas por la propia presidenta Barkos, no contaron con el respaldo del resto de partidos que gobiernan Navarra. Al contrario, fueron los más críticos con un desalojo que, paradójicamente, sí que aplaudieron los grupos de la oposición: UPN, PP y PSOE. La bronca política enfrentó incluso a las principales instituciones del territorio, ya que el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón (EH Bildu), fue de los primeros en reprochar al Ejecutivo autonómico una decisión que «no comparte en absoluto» por «el fondo y las formas», y sobre la que aseguró que no había sido informado.

Tres consejerías

Asirón no fue, ni mucho menos, el único líder de la coalición independentista en Navarra que cargó contra Barkos pese al pacto tácito de no agresión que vienen manteniendo durante toda la legislatura. A través de las redes sociales la formación calificó como «un error» desalojar «por la fuerza» el gaztetxe 'Maravillas', tesis en la que ahondó el portavoz de la coalición en el Parlamento foral. Adolfo Araiz reprochó al Gobierno que «dé la espalda al diálogo», una de las «señas de identidad del Gobierno del cambio», dijo. Y criticó a Uxue Barkos que «no haya estado a la altura» tras asegurar que tomó la decisión de recuperar el palacio del Marqués de Rozalejo por la vía judicial «unilateralmente». EH Bildu gestiona dos consejerías de peso en el Gobierno de Barkos: la de Interior y Justicia y la de Administración Local y Desarrollo Rural.

La tercera y última consejería del Ejecutivo foral que no gestiona Geroa Bai -la marca nacionalista se ocupa de otras seis- está en manos de Izquierda-Ezkerra. Mediante un comunicado la formación responsabilizó al Gobierno de un desalojo «que no soluciona nada».

Sin cargos en el Gobierno pese al pacto electoral, Podemos Navarra también pasó factura el viernes a Barkos. El secretario general del partido morado en la comunidad, Eduardo Santos, pidió a Geroa Bai que diferencie «entre legalidad y legitimidad» tras reprocharle su falta de diálogo.

Otegi lo compara con las cargas policiales del 1-O

El coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, comparó el viernes la actuación del Gobierno de Navarra liderado por Uxue Barkos en el desalojo del gaztetxe 'Maravillas' de Pamplona con las cargas policiales que se produjeron en Cataluña durante la celebración del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. A través de las redes sociales, y tras confirmarse que en la capital navarra se habían registrado dos heridos, Otegi reprochó al Ejecutivo que lidera Geroa Bai que no sea «ni responsable ni honesto criticar con razón al Gobierno español por responder a problemas políticos con violencia policial o persecución judicial y hacer exactamente lo mismo en Iruña contra los jóvenes del gaztetxe».

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