Covite dice que uno de los acosadores de Rivera en Rentería «quemó vivo» a un ertzaina en 1995

Durante el domingo se vivieron momentos de mucha tensión en Rentería. / AFP

Asegura que entre los radicales estaba uno de los condenados a 12 años por causar quemaduras en el 55% de su cuerpo al agente Jon Ruiz Sagarna

EL CORREO

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, aseguró ayer que, entre los radicales que acosaron en Rentería al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, este pasado domingo se encontraba uno de los autores del ataque contra agentes de la Ertzaintza cometido en 1995, en el que «quemaron vivo» al ertzaina Jon Ruiz Sagarna.

El Tribunal Supremo condenó en junio de 1997 a 12 años de prisión a cada uno de los tres jóvenes que atacaron con cócteles molotov una furgoneta de la Policía vasca el 24 de marzo de 1995, e hirieron a cinco agentes y dos chicas que se encontraban en las inmediaciones, al considerar que tenían ánimo de matar a los agentes.

Los autores del atentado, vecinos de Rentería, prepararon una emboscada contra una furgoneta de la Ertzaintza e introdujeron en su interior artefactos incendiarios compuestos por ácido sulfúrico, líquido inflamable y clorato potásico, mezcla que incrementó el poder destructor de la gasolina.

Un total de cinco ertzainas resultaron heridos, entre ellos Jon Ruiz Sagarna, que sufrió quemaduras graves en el 55% de su cuerpo. Tras el ataque, la furgoneta, convertida en una bola de fuego, arrolló a dos chicas jóvenes que pasaban en ese momento por el lugar.

A través de las redes sociales, Covite aseguró tener constancia de que, «entre los que escupían odio ayer en la localidad guipuzcoana, se encontraba uno de los autores del atentado en el año 95 contra el ertzaina Jon Ruiz Sagarna, al que quemaron vivo tras introducir cócteles molotov en el vehículo que conducía».

El Colectivo de Víctimas criticó «los salvajes actos de violencia callejera y ataques a la Ertzaintza que se han vivido este fin de semana en Rentería, San Sebastián y Bilbao», y mostró su «más firme condena ante la intolerancia radical».