El PNV y el PSE cierran un preacuerdo para dirigir las principales instituciones vascas

Idoia Mendia y Andoni Ortuzar, en una reunión mantenida en Sabin Etxea./ignacio pérez
Idoia Mendia y Andoni Ortuzar, en una reunión mantenida en Sabin Etxea. / ignacio pérez

El acuerdo dará estabilidad a las tres capitales y diputaciones y será «muy similar» al que ambas partes suscribieron en 2015

DAVID GUADILLA

El PNV y el PSE cerraron ayer un principio de acuerdo que otorgará estabilidad a los principales ayuntamientos vascos y a las tres diputaciones durante los próximos cuatro años. A falta de que sea ratificado por las direcciones de ambos partidos y por sus bases, algo que se da por hecho, el documento es muy similar al suscrito hace cuatro años por las dos formaciones. Como entonces, jeltzales y socialistas se comprometen a apoyarse mutuamente con una fórmula abierta. Donde uno de los dos partidos haya sido la lista más votada, el otro le facilitará la Alcaldía. En el caso de los consistorios donde haya vencido otra formación pero la suma del PNV y PSE dé para gobernar, todo queda en manos de lo que decida el que haya obtenido más respaldo de los dos. Si quiere pelear por la 'makila', su 'socio' tendrá que acompañarle en la aventura de desbancar al más votado.

Esta última variable, que ya se aplicó en el texto de 2015, se refiere sobre todo a la media docena de municipios en los que EH Bildu fue el partido que logró más apoyos el 26-M. Se trata de localidades de alto valor simbólico, como Andoain y Pasaia. En la primera de ellas fue donde se produjo la gran crisis de hace cuatro años, cuando un concejal del PNV se negó a apoyar a la aspirante del PSE y dio la Alcaldía a la coalición soberanista. En las elecciones de hace tres semanas, los socialistas volvieron a ser la segunda fuerza y EH Bildu la primera. Si los de Idoia Mendia quieren recuperar un ayuntamiento que ya gobernaron en varias legislaturas, el PNV estaría obligado a respaldarle. Los socialistas, en principio, solo estarían dispuestos a dar ese paso si se les garantiza la gobernabilidad. Lo mismo sucede en Pasaia. En sentido contrario, los de Andoni Ortuzar podrían hacerse con localidades como Soraluze, Mendaro, Lezo y Alonsotegi.

La 'fumata blanca' se alcanzó tras una reunión mantenida a lo largo de la mañana de ayer por delegaciones de ambos partidos encabezadas por Ortuzar y Mendia. A media tarde, y tras reunirse sus respectivas ejecutivas, el PNV y el PSE hicieron oficial un preacuerdo que «en líneas generales se enmarca en términos muy similares» al que ambas formaciones suscribieron en 2015 y que «deparó un resultado muy satisfactorio en la pasada legislatura».

El documento firmado hace cuatro años, básicamente, les obligaba a negociar de forma prioritaria los Presupuestos y a no presentar una moción de censura durante todo el mandato. Queda por ver cómo se materializa la alianza en cada una de las instituciones. Hace cuatro años se establecía un «compromiso mutuo» para que «aquel que ostente la Alcaldía ofrezca tareas de gobierno (coalición) o acuerdo de legislatura, a elección del partido receptor de la oferta».

La crisis de Irún

Jeltzales y socialistas tienen mayoría absoluta en las tres Juntas Generales, en Bilbao y en San Sebastián. En Vitoria les falta un edil. La alianza también dará estabilidad a ayuntamientos como Barakaldo, Portugalete, Getxo, Ermua, Eibar y Llodio, entre otros. La nota conjunta enviada ayer señalaba que el «acuerdo total» se cerrará en «las próximas horas». En principio, hoy será debatido por la direcciones territoriales para zanjar los últimos flecos y cumplir los trámites internos.

Solventada la crisis de Irún, el pacto se daba por hecho. En realidad, aunque la insistencia del cabeza de lista del PNV en la ciudad fronteriza en presentar una candidatura alternativa a la del alcalde socialista, José Antonio Santano, había tensado la cuerda, nadie creía en que el conflicto fuese a mayores. Tanto a los jeltzales como al PSE les interesaba reeditar una entente que había dado réditos electorales. Además, una guerra global entre las dos formaciones acabaría por desgastar al Gobierno de Iñigo Urkullu. A un año de las elecciones autonómicas, ninguna de las dos partes ganaba nada metiéndose en un frente en el que tenían mucho que perder.

Las bases socialistas votan el jueves el pacto

Los militantes del PSE tendrán el jueves la última palabra sobre el pacto. Serán llamados a referéndum para que respondan a una pregunta. «El PSE ha alcanzado un preacuerdo de gobernabilidad para las diputaciones y ayuntamientos y diputaciones forales con el PNV que permitirá orientar la acción política de las instituciones hacia objetivos como el crecimiento, el empleo digno, la protección de los servicios públicos, la cohesión social y el bienestar de la ciudadanía vasca. ¿Respaldas este acuerdo?».