Celaá se emociona al ensalzar la figura de Rubalcaba

La portavoz del Gobierno asegura que es «un político como pocos ha dado este país»

Adolfo Lorente
ADOLFO LORENTE

El PSOE vive momentos muy duros por el gravísimo estado de salud en el que se encuentra Alfredo Pérez Rubalcaba, que se debate entre la vida y la muerte en la UCI del Hospital Puerta de Hierro. Las muestras de cariño han llegado también este viernes desde la sala de prensa del Consejo de Ministros, cuya portavoz. Isabel Celaá, se ha referido a él visiblemente emocionada.

«Alfredo es una persona excepcional. Poca gente tan rápida, tan veloz de mente. Veloz en todo. Él solía contar que aquel día de 1975 estuvo a punto de batir el récord de los 100 metros lisos. Siempre dijo que lo tenía a su alcance, que le falló un poquito al final pero que lo tenía perfectamente a su alcance. Siempre ha tenido a su alcance los grandes objetivos y ha conseguido tantos. Alfredo es un político como pocos ha dado este país. Es esencia«, ha ensalzado

Tras recordar todos los puestos que ha desempeñado en el Gobierno y en el PSOE, ha destacado que «es un hombre de Estado que siempre tuvo el Estado en su cabeza». «Siempre lo ha tenido en el desempeño de su labor. Sin duda, ha sido uno de los mejores intérpretes de los valores del socialismo español y del socialismo europeo. Ha sido, es, una persona capaz de diferencias las políticas de un Gobierno de las políticas de Estado, aquellas en las que es necesario aunar a todo en pos de un objetivo común», ha recalcado. No se quedó aquí. «Varias veces lo consiguió gracias a su perseverancia e inteligencia fina. La que más recordaremos siempre es un esfuerzo común con todos los demócratas para lograr el final de ETA. Algunos nos tocó vivirlo desde el Gobierno vasco. Gracias a esta victoria de la democracia, a la que él contribuyó especialmente, este país vive en paz y libertad. Un legado que no podemos olvidar«.

«El patrimonio político que hemos tenido la fortuna de compartir no es borra, es indeleble. Ha dejado una huella profunda que desde la Portavocía del Gobierno es justo reconocer», ha concluido.

Extrema gravedad

El estado de salud de Rubalcaba es de extrema gravedad. El que fuera vicepresidente del Gobierno, ministro del Interior y secretario general del PSOE en una de las épocas más difíciles vividas por el partido desde la Transición, entre 2012 y 2014, ingresó en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid el miércoles por la tarde, cuando sufrió un ictus del que los médicos creen que difícilmente podrá ya recuperarse. El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, decidió ayer anticipar su regreso a España desde Rumanía, donde participaba en un Consejo informal de la UE, para poder acompañar a su familia. Hoy ha suspendido un viaje que tenía agendado a Barcelona.

Al hospital, situado en la localidad de Majadahonda –la misma en la que reside el veterano político–, también se acercó el expresidente Felipe González, que lo nombró ministro de Educación entre 1992 y 1993 y posteriormente lo eligió como titular de Presidencia y portavoz en una época en la que las ruedas de prensa de los Consejos de Ministros eran sesiones de alto voltaje en las que jamás faltaban las preguntas sobre los escándalos de corrupción o los GAL. Otro de los que acudió al centro médico fue José Luis Rodríguez Zapatero, que le encargó en 2006 la cartera de Interior con la encomienda de propiciar el fin de ETA, probablemente una de las misiones con las que más comprometido se sintió a lo largo de su dilatada carrera política.

El actual responsable de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Fernando Grande Marlaska –otra figura relevante en la lucha contra la banda terrorista como juez de la Audiencia Nacional– aprovechó ayer un acto de homenaje a los policías nacionales asesinados por ETA Eduardo Puelles y María José García, para dedicarle un «justo» agradecimiento por su «inteligente» labor en un momento decisivo para España.

De lo delicado de la situación en la que se encontraba ayer Rubalcaba, un hombre fundamental no solo para entender los últimos treinta años del PSOEsino de toda la política española, habla también el hecho de que tanto el Rey como el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy se pusieran en contacto ayer con su familia. El político de 67 años, retirado de la primera línea en 2014 –cuando volvió a dar clases a la Facultad de Químicas en la Autónoma– pero aún muy pendiente, interesado y preocupado por la actualidad del país, desempeñó un papel crucial, que reconocen tanto la Corona como el PP, en otro de los episodios clave de la historia reciente, la abdicación del Rey Juan Carlos.