Casado ataca a Sánchez por «mancharse las manos de sangre» al apoyarse en Otegi

Pablo Casado. AGENCIAS

El líder del PP sitúa como «aliados» del Gobierno el «golpismo y el terrorismo» y abre la puerta en su programa electoral a la devolución de competencias al Estado

NURIA VEGAMadrid

Dicen en la dirección del PP que cada día tiene su afán, que el tono que emplea Pablo Casado en sus intervenciones públicas irá variando según lo que acontezca en la campaña electoral. Y a tres días de comience la contienda, el presidente de los populares ha optado por extremar su mensaje contra Pedro Sánchez, a quien ha llegado a situar como «aliado» del «golpismo y el terrorismo» por el apoyo parlamentario que le han prestado los partidos catalanes y Bildu. «Prefiere manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco, prefiere manos pintadas de amarillo a manos abiertas a todos los españoles», ha proclamado arropado por los suyos en Barcelona.

La capital catalana ha servido de escenario para la presentación del programa electoral del PP y para el ensayo general del discurso político con el que los populares concurren a los comicios del 28 de abril. En un contexto de evidente inquietud por las encuestas, que no garantizan a los tres partidos de la derecha la mayoría absoluta, Casado ha pisado aún más el acelerador y ha vuelto a llamar a la concentración de papeletas bajo sus siglas. Traducido, a no dispersar el voto en Ciudadanos y Vox. «El patriotismo -ha dicho- no puede estar reñido con las matemáticas». Y, para exhortar a su electorado, ha dibujado enfrente al adversario a batir: un Pedro Sánchez que, a su juicio, ha «cruzado la línea roja».

El líder del PP ha acusado al jefe del Ejecutivo de «necesitar, aceptar y amparar» en el Congreso el apoyo de los «separatistas que han ejercido el golpismo y los proetarras que han ejercido el terrorismo». Primero, para salvar la moción de censura. Y la semana pasada, para sacar adelante los últimos decretos del Gobierno -también Podemos, el PNV y, en algunos casos, Ciudadanos respaldaron las iniciativas gubernamentales. Pero, además, ha sentenciado que con Sánchez se está «convalidando la violencia y la deslealtad como mérito político y requisito electoral».

Pese a todo, Casado ha vuelto a insistir en que el suyo es un partido «moderado, centrista y reformista» y ha rechazado que le niegue esta condición quien pacta -en referencia a los socialistas- con «la hidra de siete cabezas de los 'batasunos', proetarras, independentistas, separatistas, comunistas, prochavistas y procastristas».

La intervención de Cataluña

Que la puesta de largo del proyecto con el que se presenta a las elecciones haya tenido lugar en Barcelona tampoco es casual. La número uno al Congreso por esta circunscripción, Cayetana Álvarez de Toledo, ha presentado el programa como el «rescate democrático de Cataluña». Y en el texto aparece de manera expresa la aplicación del 155 de la Constitución para intervenir este territorio «por el tiempo que resulte inexcusable».

Todo queda incluido en el apartado «Fortalecimiento de la nación». En este capítulo, además, se plantea una reforma de la ley de fuerzas de seguridad del Estado para «reforzar» la coordinación con las policías autonómicas y «garantizar la intervención en condiciones de plena operatividad» en todo el territorio nacional de la Policía y la Guardia Civil». Y se promueve, como novedad, una iniciativa legislativa para prohibir «cualquier variación» que «desnaturalice» el acto de juramento de la Constitución por parte de los cargos electos y autoridades públicas.