Carles Campuzano: «Debemos reconstruir un nacionalismo sereno en Cataluña»

Carles Campuzano no repetirá en el Congreso. /EFE
Carles Campuzano no repetirá en el Congreso. / EFE

Apartado por los afinesa Puigdemont, no repite en el Congreso: «Los que apostamos por el pacto no estamos en las listas y los que lo hacen por el bloqueo, sí»

DAVID GUADILLA

Carles Campuzano (Barcelona, 1964) es un histórico del nacionalismo catalán. Diputado desde 1996, primero en las listas de Convergència y luego en las del PDeCAT, siempre ha apostado por la vía del diálogo y el pacto. Incluso en los momentos más tensos del 'procés'.

- ¿Cuál debe ser el papel del nacionalismo catalán en el Congreso?

- Debemos ir a trabajar. Uno, para impedir que las tres derechas gobiernen; dos, para hacer imposible el pacto entre el PSOE y Ciudadanos; tres, para buscar que los partidos que apoyaron la moción de censura logren una salida democrática y dialogada para Cataluña; y cuatro, para que en todas las decisiones que afecten a la sociedad catalana actuemos sin complejos.

- ¿Hubiese sido partidario de apoyar los Presupuestos de Sánchez?

- Defendí una estrategia para ganar tiempo y que el diálogo abierto entre el Gobierno de España y Cataluña diese resultado.

- ¿Se siente identificado con el actual proyecto del PDeCAT?

- Me afilié a las juventudes de Convergència a los 17 años, en el 82. Era un adolescente independentista que se apuntó a la formación desde una convicción socialdemócrata y europeísta. Y el PDeCAT se sigue moviendo en ese campo.

- Pero usted y otros compañeros suyos en el Congreso siempre han apostado por tender puentes, y parece que el PDeCAT está ahora en otro camino.

- Tengo la impresión de que en el PDeCAT somos muchos los que pensamos que el conflicto tan solo tiene una solución, que es una salida acordada. Y que la sociedad catalana a lo que aspira es a que haya acuerdos políticos. Y también tengo claro que en los próximos tiempos el PDeCAT deberá esforzarse en defender la bandera de la salida pactada, sin renunciar a ninguno de nuestros principios, pero asumiendo claramente que el conflicto en democracia solo se puede resolver por la vía del acuerdo.

- ¿Hay espacio para el nacionalismo moderado en Cataluña?

- Hay demanda de un soberanismo exigente con sus aspiraciones pero que sea útil, eficaz, atractivo y sereno. Ese es el reto para los próximos años en mi fuerza política.

- ¿Y eso se puede hacer a la sombra de Puigdemont?

- La inteligencia política nos obliga a todos a reconstruir una propuesta de este tipo; un nacionalismo que no renuncia a nada, pero que busca la solución al conflicto con maneras serenas y tranquilas. Esa demanda existe y si no la ocupamos nosotros, alguien lo hará.

- Pero eso choca con la vía unilateral que defiende Puigdemont y con los candidatos que se han elegido.

- No quiero calificar las decisiones que toma mi partido hoy, creo que no me toca. Pero sí es verdad que los que apostamos por la vía acordada y por no inhibirnos de las decisiones que se toman en Madrid y que afectan al ámbito catalán no estamos en las listas, y sí lo están quienes han apostado por el bloqueo. Eso es un hecho. Solo espero que en el futuro la labor que desarrollen los diputados sea más cercana a nuestras tesis.

- ¿Está metiendo Puigdemont en un callejón sin salida al nacionalismo catalán?

- Todos, incluido Puigdemont, somos conscientes de que la única alternativa al no acuerdo es el enquistamiento del conflicto. Y eso es una pésima noticia para Cataluña.

- ¿Le parece sensato que se presente a las europeas?

- Lo que no es sensato es el proceso judicial en marcha.

- Por momentos parece que están compitiendo con Junqueras. Él se presenta a las europeas y después hace lo mismo Puigdemont...

- La situación de anormalidad que provoca el juicio hace que personas que están en prisión o en el exilio se conviertan en candidatas. Otra cosa es que cuando se llega a la campaña electoral tú seas capaz de explicar aquello que te hace diferente de otras fuerzas políticas.

Solvencia

- Pero es evidente que complica, por no decir que imposibilita, la alianza con el PNV.

- Estoy convencido de que sería bueno ir junto al PNV. Y si ese pacto no es posible, yo siempre defenderé la complicidad con el PNV.

- ¿Entiende la polémica entre Puigdemont y Urkullu a raíz de su declaración en el Supremo?

- Fueron momentos muy complejos y tensos. Es posible que la percepción de unos y otros sea muy diferente. No voy a añadir más polémica al asunto. En cualquier caso, sí le quiero agradecer al lehendakari su esfuerzo aquellos días para buscar una salida y al grupo parlamentario del PNV en el Congreso por todo el apoyo y la complicidad que hemos encontrado estos meses y años.

- ¿Le gustaría que el PDeCAT se pareciera al PNV?

- El PNV es una fuerza política muy solvente. Seguramente será la fuerza más sólida en el Estado. Y eso es posible porque refleja muchos aspectos de la sociedad vasca. Los partidos no dejamos de ser un reflejo de la sociedad a la que representamos. A partir de ahí, cada tierra tiene su dinámica. Nuestro objetivo tiene que ser reconstruir la vía catalana.

- ¿Y en qué consiste?

- Responde a la complejidad de la sociedad, a la pluralidad de nuestros orígenes... Debe ser un proyecto democrático y cívico. Aquella lógica de Josu Jon Imaz del 'no imponer no impedir' me parece inspiradora para abordar el conflicto.

- ¿Pero hay salida para la crisis que se vive en Cataluña?

- Es que no hay alternativa. Porque si no hay salida, la otra opción es el enquistamiento, y eso no le conviene a nadie.