Iceta desbarata la campaña de Sánchez y fuerza al PSOE a hablar de Cataluña

Sánchez interviene el miércoles en el acto en el que presentó sus 110 medidas electorales./EP
Sánchez interviene el miércoles en el acto en el que presentó sus 110 medidas electorales. / EP

Calvo sostiene que no hay estructura para que «nadie rompa el Estado con un referéndum» pero mantiene la apuesta por la España «plurinacional»

PAULA DE LAS HERASMadrid

No querían entrar ahí. El PSOE había conseguido que el debate de precampaña se alejara de la cuestión catalana, pero la sorpresa generada por la decisión de Pedro Sánchez de no incluir entre sus 110 medidas clave para España ninguna relacionada con un asunto que ha condicionado toda la legislatura y su propia acción de Gobierno, unida a las declaraciones del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, sobre la necesidad de encontrar un mecanismo para «encauzar» el deseo de independencia de Cataluña si el 65% de los catalanes lo piden, obligaron este jueves a dos de sus principales puntales, la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, a mojarse.

Calvo argumentó que el hecho de que en el documento presentado el lunes por el propio jefe del Ejecutivo en un teatro de Madrid no incluya ningún mención al problema no quiere decir que no las vaya a haber en el programa. Fuentes de la formación confirman, sin embargo, que Sánchez renunciará a las dos iniciativas que presentó hace menos un año para hacer frente al desafío secesionista, la reforma del delito de rebelión y la regulación de las tomas de posesión para que sea obligado acatar la Constitución y mostrar respeto al Rey. En su lugar, apuntan a planteamientos parecidos a los de la Declaración de Barcelona firmada por PSOE y PSC en julio de 2017.

Ábalos defiende la oferta de diálogo planteada por el Ejecutivo antes del fracaso de los Presupuestos

Aquel acuerdo planteaba realizar «una oferta política» a Cataluña para evitar el «choque de trenes» que finalmente se produjo en octubre de ese año e iniciar los trabajos para «una reforma federal de la Constitución Española». La número dos del Ejecutivo adujo en una entrevista en TVE que no existe en su partido ninguna voluntad de ocultación. «El PSOE ha dado claridad desde el minuto uno -argumentó -, aquí no hay más que cumplimiento de la ley y, dentro del cumplimiento de la ley, la política que se tiene que hacer es para reconducir la situación y dar una salida al conflicto que han provocado los independentistas y el abandono de los Gobiernos del PP».

Calvo también subrayó que los socialistas no han abandonado la apuesta por el «perfeccionamiento del carácter plurinacional» de España, tal y como acordaron en su 39 Congreso tras la victoria de Sánchez sobre Susana Díaz. Pero matizó que ese tipo de cambios constitucionales requieren mayorías de mucha «envergadura» y que desde su «responsabilidad de Gobierno» prefieren centrarse en aquello que ahora parece posible como la limitación de los aforamientos, la eliminación de los términos «disminuido» y «minusválido» y la rebaja del número de firmas necesario para presentar una iniciativa legislativa popular.

«Inapropiado»

Sobre el comentario de Iceta, que el miércoles provocó un enorme enfado en la sede de la calle Ferraz, la dirigente socialista fue tajante y alegó que «no hay debate». «Nuestro país no tiene estructura jurídica para que nadie con ningún referéndum rompa el Estado español», apuntó. También Ábalos se refirió al comentario del líder de los socialistas catalanes en el diario 'Berria' para dejar traslucir su contrariedad. «El compañero Iceta es muy dado a reflexiones -dijo- y eso insertado en un contexto como el actual, de confrontación electoral, resulta inapropiado».

El también secretario de Organización del PSOE se negó en ese sentido a asumir la hipótesis inicial de la que partía el argumento del primer secretario del PSC. «Nosotros hemos contribuido a rebajar la tensión en Cataluña, la situación ahora es mucho mejor que hace un año y lo que hay que hacer es ir en esa dirección de modo que ese 65% de apoyo a la independencia no se dé nunca», esgrimió.

Lo que no terminan de perfilar los socialistas ahora es cómo pretenden andar ese camino. Sin embargo, la cuestión ya quedó negro sobre blanco el día en el que el Ejecutivo decidió hacer público el documento que negociaba con la Generalitat antes de dar por roto el diálogo, resignarse a no aprobar los Presupuestos y optar por el adelanto de elecciones. En ese texto ofrecía dos foros de diálogo, uno entre Gobiernos y otro entre partidos, en los que cada una de las partes podría hacer propuestas sin veto a asunto alguno. Para coordinar la mesa extraparlamentaria de partidos además se planteaba la tan polémica figura de un relator. Figura que este jueves Ábalos defendió en Telecinco: «Ni siquiera se dejó explicarla».

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