Azpiazu recibirá al PP el 26 de junio para hablar de Presupuestos

Azpiazu recibirá al PP el 26 de junio para hablar de Presupuestos

El consejero de Hacienda, que se reunirá ese mismo día con Podemos y el 2 de julio con EH Bildu, insiste en que la voluntad del Gobierno vasco es aprobar las Cuentas

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

Hasta ahora se sabía que el Gobierno vasco había cerrado fechas para próximas reuniones con EH Bildu y Elkarrekin Podemos para hablar de los Presupuestos vascos de 2020, pero no había aún una cita amarrada con el PP, el socio más verosímil para evitar una segunda prórroga consecutiva de las Cuentas. Esta mañana, el consejero vasco de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, ha anunciado ya la agenda definitiva para esos primeros contactos, que deberían servir para que el Gobierno de Iñigo Urkullu se haga con una fotografía fiable de la situación y de las posibilidades reales de alcanzar un acuerdo. Azpiazu recibirá el próximo miércoles 26 de junio a los populares, en primer lugar, y a Elkarrekin Podemos y el 2 de julio, el martes siguiente, a la izquierda abertzale, que cerrará la ronda.

Después de que el portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Josu Erkoreka, admitiera el martes por primera vez la posibilidad de una prórroga de los Presupuestos porque no sería «ningún drama», Azpiazu ha reconocido hoy, en una entrevista en 'Radio Euskadi', que efectivamente la extensión por segunda vez de las Cuentas aprobadas para 2018 es «técnicamente posible» aunque no deseable. La voluntad del Gobierno, ha insistido, es que salgan adelante las Cuentas y, tras comprobar en esta ronda preliminar la disposición de los grupos, su intención es «intensificar» los contactos a partir de septiembre.

En octubre, tras la convocatoria del Consejo Vasco de Finanzas, el Gobierno vasco remitirá el proyecto al Parlamento -previsiblemente, el segundo o tercer martes de ese mes- y negociará después el apoyo de alguno de los grupos de la oposición hasta el final, hasta que a principios de diciembre el Parlamento debata las previsibles enmiendas de totalidad y decida si continúa el trámite o devuelve el proyecto al Ejecutivo. Azpiazu ha advertido de que, pese a la mejora de la recaudación, las Cuentas serán «contenidas y con restricciones de gasto», por lo que el margen de maniobra para acordar con los grupos será limitado. «No estamos para echar cohetes», ha dicho, de forma gráfica.

Aunque el consejero ha subrayado que ve posible acordar «con todos», el Gobierno vasco admite en privado que, hoy por hoy, el único socio plausible es el PP de Alfonso Alonso, necesitado de recuperar protagonismo e iniciativa política en Euskadi tras su descalabro electoral en abril y mayo. El líder de los populares vascos ya ha destapado sus cartas y, pese al enfado tras perder las alcaldías de Laguardia y Labastida, ha dejado claro bajo qué condiciones podría plantearse dar su apoyo a las Cuentas de Urkullu. Para empezar, Alonso ha dado dos meses al PNV para romper definitivamente con EH Bildu, con quien acordó unas bases de contenido netamente soberanista, en la reforma del Estatuto. Además, el PP reclama una reforma fiscal para bajar el IRPF que, según el Gobierno vasco, «no toca» hasta 2020 y una reforma de la RGI que mejore la eficacia del sistema y evite el fraude.