Apenas el 28% de los vascos apuesta por reformar el Estatuto

Apenas el 28% de los vascos apuesta por reformar el Estatuto

Sólo uno de cada diez ciudadanos de Euskadi defiende la ruptura soberanista con España, según el Euskobarómetro

IVÁN ORIO

El Estatuto es todavía uno de los principales instrumentos de integración de la sociedad vasca y sólo el 28% de los ciudadanos de Euskadi son partidarios de reformarlo para alcanzar mayores cotas de autogobierno. La última oleada del Euskobarómetro, realizada entre el 9 y el 26 de mayo, concluye que, con matices, la inmensa mayoría de los encuestados –ocho de cada diez– todavía considera válido el contenido de la Carta de Gernika para colmar sus aspiraciones políticas y sociales. El estudio de la UPV sostiene que los vascos son poco amigos de los cambios en este asunto y que prefieren pisar sobre terreno seguro. Este dato se confirma cuando se les pregunta por las posibles alternativas al Estatuto: el 20% ni se las plantea, el 36% se conforma con el actual si se completan las transferencias, el 28% se muestra favorable a una reforma y son muy minoritarios los consultados (el 9%) que se decantan con claridad por una ruptura soberanista con España, 'made in Cataluña'.

Los resultados del equipo dirigido por Francisco Llera, obtenidos a partir de 600 entrevistas a domicilio, adquieren una dimensión muy relevante porque han coincidido en el tiempo con el final del trabajo de los partidos en la ponencia de Autogobierno del Parlamento. Meses de reuniones, intensificadas desde principios de año para que cada formación hiciera sus aportaciones, han alumbrado un texto de marcado sesgo soberanista aprobado únicamente por el PNV y EH Bildu excepto en el capítulo de derechos y deberes, también suscrito por Elkarrekin Podemos. Los socialistas se han desmarcado por completo de los jeltzales, sus socios en el Ejecutivo autónomo, y han registrado un voto particular al preámbulo y al título preliminar. Cada fuerza política deberá elegir antes del próximo 7 de septiembre a un jurista para la redacción definitiva del eventual nuevo Estatuto, que debería ser refrendado posteriormente en la Cámara de Vitoria por mayoría absoluta.

La gama de los vascos satisfechos con el Estatuto oscila entre el 42% que lo observa con mirada crítica y el 39% que lo hace con optimismo. Entre los primeros se sitúa el electorado de EH Bildu y, en menor medida, el de Podemos y el PNV. La Carta de Gernika obtendría hoy un respaldo similar (algo más del 50%) al que logró en el referéndum de 1979. Hay en cualquier caso un elemento que puede distorsionar alguno de los parámetros del estudio vinculados con el panorama nacional, como puede ser la negociación del traspaso de competencias. Y es que se pidió la opinión de los encuestados pocos días antes de que Pedro Sánchez desalojara a Mariano Rajoy de La Moncloa con una moción de censura. Por la misma razón también puede estar condicionado su parecer sobre la decisión de los jeltzales de sostener al Ejecutivo del Partido Popular al aprobar sus Presupuestos los dos últimos ejercicios, un respaldo que suscita la comprensión de la mayoría de los encuestados.

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Más allá del nivel de autogobierno al que aspira la ciudadanía y la fórmula idónea para conseguirlo, tres de cada diez participantes en el sondeo expresan un «deseo grande» de alcanzar la independencia –este índice es sólo del 22% en el caso de los votantes del PNV–. No obstante, si mañana se celebrara una consulta independentista, el 'no', algo menos movilizado que en la oleada anterior, alcanzaría el 37%, diez puntos menos que hace seis meses que habrían evolucionado hacia la abstención, según los responsables del Euskobarómetro. Mientras que el 'sí', «mucho más decantado de salida», avanza ligeramente (dos puntos), aunque se mantiene por debajo de un tercio de la sociedad vasca (el 32%). Los partidarios del 'sí', sin embargo, atemperan su opción soberanista si ésta implicara una salida de la Unión Europea y, al mismo tiempo, una pérdida de posiciones en el mercado español. Incluso el 3% cambiaría el sentido de su voto si se atisbara uno de estos escenarios.

Los vascos siguen divididos entre autonomismo, federalismo e independentismo, aunque las dos primeras tendencias suman una clara mayoría al aglutinar al 66% de los consultados. Frente a estas fórmulas «descentralizadoras e integracionistas», el independentismo sólo es defendido abiertamente por una cuarta parte de los entrevistados. En este sentido, con un considerable aumento de siete puntos respecto a la oleada anterior, son ya dos de cada tres los ciudadanos que asumen la compatibilidad de las identidades vasca y española, a la que se añade el ya consolidado sesgo del sentimiento vasquista (22%), muy superior al españolista (3%). Además, tras los cambios positivos experimentados en los últimos cuatro años con leves oscilaciones, por segundo semestre consecutivo ha retrocedido, en este caso diez puntos, la mejora en el sentimiento de libertad para hablar de política con todo el mundo, colocándose este indicador en el 48%.

Rechazo al 155 y apoyo a las elecciones en Cataluña

Casi seis de cada diez encuestados en la oleada de mayo del Euskobarómetro rechazan que el Gobierno central aplicara el artículo 155 de la Constitución en Cataluña, mientras que una cuarta parte la apoya y casi uno de cada cinco no se pronuncia. Son sobre todo los abertzales (75%) los que consideran esa medida fuera de lugar, pero esa opinión, aunque menor, es también mayoritaria entre los no nacionalistas. Sin embargo, preguntados si al amparo del artículo 155 estuvo justificada la convocatoria anticipada de elecciones, el 49% de los entrevistados respalda esa decisión, frente a algo más de un tercio que se muestra en contra. Más de la mitad de los vascos considera además negativa la actuación de los partidos independentistas a la hora de aplicar los resultados de esos comicios y la formación del Govern.

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