ETA anuncia su disolución en una carta

ETA anuncia su disolución en una carta

La banda, sin pedir perdón a todas las víctimas, ha comunicado a través de una misiva su decisión de dar por terminado su «ciclo histórico»

D. GUADILLA | M. J. TOMÉ

ETA ha anunciado en una carta fechada el 16 de abril su decisión de dar por terminado su ciclo histórico y ha comunicado que «ha disuelto completamente todas sus estructuras». La misiva fue enviada por la organización terrorista a diferentes instituciones y agentes políticos y sociales con el objetivo de que acudan a la cita de este próximo viernes en Cambo, en la que se tiene previsto escenificar el fin de la banda mediante la presencia de expertos internacionales. Los partidos habían mostrado sus dudas sobre un encuentro plagado de enormes incógnitas. De hecho, el Gobierno vasco y partidos como el PNV y Podemos habían expresado sus reticencias y habían exigido durante los últimos días garantías de que el mensaje de la organización fuese claro a la hora de confirmar su disolución. La carta enviada por ETA pretendía ofrecer esa seguridad. En todo caso, el vídeo definitivo se espera para mañana a la tarde. Lo más probable es que sea a través de la BBC.

En la misiva, la banda transmite su decisión de «dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido». ETA emplea el término «disolución», algo que estaba en duda. Durante los últimos meses no se descartaba que la organización utilizase un término más ambiguo, como «desmovilización», algo que se consideraba inaceptable tanto por las fuerzas políticas como por parte del Ejecutivo central. La carta, desvelada por 'eldiario.es', llega diez días después del comunicado en el que ETA pedía «perdón» a parte de las víctimas, un texto que fue criticado con dureza por partidos y afectados por el terrorismo. Es lo que Iñigo Urkullu definió como un final por «fascículos».

ETA remarca en su texto que «ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política». La banda «reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha» pero evita cualquier referencia de perdón a sus víctimas. Esta decisión, sostiene, cierra el «ciclo histórico de 60 años» de la banda aunque, en cambio, «no supera el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia». Un conflicto, añade, en el que «no hemos sido capaces de llegar a acuerdos, ni entre ETA y el Gobierno, ni entre los agentes vascos. Es una responsabilidad compartida y ETA asume la parte que le corresponde».

Sin hacer referencia explícita a las víctimas, el escrito añade que Euskal Herria se encuentra ahora «ante una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto» y construir «un futuro entre todos». Tras apelar a «no repetir errores» ni dejar «que los problemas se pudran», ETA reconoce las «heridas profundas» que han dejado «años de confrontación» y a las que «hay que dar la cura adecuada». «Algunas todavía están sangrando, porque el sufrimiento no es cosa del pasado».

En su «humilde» opinión, la solución del «conflicto» y «la construcción de Euskal Herria», señala, «os necesita a todos vosotros, porque el futuro es responsabilidad de todos». «Los que hemos sido militantes de ETA, por nuestra parte, queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarmos totalmente en esa tarea, cada cual desde el lugar que considere más oportuno, con la «responsabiliad y honestidad de siempre».

«Nuevo ciclo político»

Con este comunicado, la banda asegura culminar «el proceso iniciado en 2010» -con el alto el fuego que precedió al cese definitivo de la violencia en 2011- «con la intención de abrir un nuevo ciclo político en Euskal Herria». Un proceso en el que la «referencia fundamental» de ETA es la Conferencia de Aiete, un «esfuerzo» por conseguir un final «ordenado, racional y constructivo» a la «epoca de conforntación armada» que, a pesar de coincidir «con la voluntad de la mayoría» de ciudadanos vascos, «los estados francés y español lo hicieron imposible desde su mismo inicio».

ETA se arroga, en este punto, la «valentía» y la «responsabilidad» de seguir adelante, cumpliendo «los compromisos tomados hasta entonces» y adquiriendo otros nuevos, con el objetivo, sostiene, de «sacudir la situación de las últimas décadas». «En su acción más significativa, ETA le dio al pueblo sus armas y dejó en manos de la sociedad civil la responsabilidad de su desarme», apunta la banda, en referencia a la jornada celebrada hace algo más de un año en Iparralde, en la que la banda hizo entrega a las autoridades francesas de 106 pistolas y fusiles y 3.000 kilos de explosivos.

El Gobierno vasco no valorará la carta

El Gobierno vasco no tiene previsto pronunciarse sobre la carta de la organización terrorista ETA, fechada el 16 de abril y hecha pública este miércoles, en la que anuncia su decisión de dar por terminado su «ciclo histórico» y disolver «completamente todas sus estructuras».

Fuentes de la Presidencia del Gobierno vasco han confirmado que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu no tiene previsto hacer hoy ninguna declaración sobre el contenido de la misiva como tampoco lo hará el lehendakari en un acto que tiene convocado esta tarde en el Archivo Vasco de la Música de Errenteria.

Horas antes de hacerse pública esta carta de ETA, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, había avanzado que Ejecutivo de Lakua no descartaba que, tras la declaración que ETA ha anunciado para este jueves, ha dicho, pueda producirse una reacción compartida con el Ejecutivo de Navarra.

 

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