Alonso defiende el autogobierno y acusa al PNV de tergiversar su moción sobre las transferencias

Alonso conversa con Aspiazu en un pleno en Vitoria. /B. S. C.
Alonso conversa con Aspiazu en un pleno en Vitoria. / B. S. C.

El lehendakari dice que la situación es «muy preocupante» y propondrá a su Gobierno que responda a lo ocurrido ayer en Madrid

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

El presidente del PP vasco ha defendido este jueves la materialización del Estatuto de Gernika... y, «punto por punto», la moción que su partido impulsó ayer en el Senado reclamando el veto de las transferencias pendientes por responder a una lectura exclusivamente nacionalista del texto autonómico. En una jornada de reproches cruzados, Alfonso Alonso ha acusado al PNV de «querer eliminar cualquier vestigio español» en la comunidad con sus planteamientos, de promover la idea de que en el País Vasco «casi no hay autogobierno» y de tergiversar lo ocurrido este miércoles en Madrid para generar una «marejada interesada». La respuesta jeltzale será institucional: el lehendakari propondrá el próximo martes al Consejo de Gobierno que adopte medidas al considerar que lo ocurrido en la Cámara alta fue «muy grave».

La moción aprobada por el Senado contra el pacto que los Gobiernos central y vasco han cerrado para la transferencia de 33 de las 37 competencias pendientes en poco más de un año –proceso que va a quedar bloqueado por el adelanto electoral–, fue promovida por el PP y secundada por Ciudadanos, UPN y Foro Asturias. El texto advierte de que el Gobierno central estaría permitiendo el «desmantelamiento del Estado» si avanza en las transferencias pese ser un mandato recogido en una ley orgánica como el Estatuto.

24 horas después de su aprobación, la petición de la Cámara Alta ha provocado hoy un considerable revuelo en el pleno del Parlamento vasco, donde los partidos –incluido el PP– han hecho una cerrada defensa del Estatuto y han criticando –excepto el PP– lo ocurrido en Madrid. Lo consideran un ataque frontal al autogobierno, a la Constitución y a su concepción territorial de España.

Además del movimiento anunciado por el lehendakari, que ayer ya calificó lo ocurrido en el Senado como un «desatino sin límites», EH Bildu ha promovido una declaración institucional para que el Legislativo vasco censurara lo ocurrido en la capital y reclamara «otra relación con el Estado». «Lo del Senado fue escandaloso», ha lamentado Maddalen Iriarte, portavoz de la coalición soberanista en la Cámara autonómica.

PNV, Bildu y Podemos

Por mucho que matizara su contenido, la declaración de EH Bildu no tenía ninguna oportunidad de ser aprobada, ya que requería el apoyo unánime de todo el arco parlamentario. Y tras casi cinco horas de negociaciones, 'solo' PNV y Elkarrekin Podemos se han unido a la coalición independentista en un comunicado que expresa su «rechazo» a lo aprobado en el Senado y lo considera un «salto cualitativo en la recentralización y la involución democrática del Estado». Recuerdan que el Estatuto es una ley de obligado cumplimiento y reclaman un nuevo modelo territorial y que se permita el derecho a decidir, cláusula que ha impedido que el PSE se adhiriera a la declaración.

Sí que ha existido unidad en el Parlamento para cargar contra el PP y sus decisiones contra el Estatuto. La secretaria general de los socialistas de Euskadi, Idoia Mendia, ha reclamado a los populares «que no tomen el pelo y aclaren su proyecto de España» tras defender que la descentralización autonómica es «un éxito de la Constitución del 78» que se debe promover. Como Mendia, el líder de Podemos Euskadi, Lander Martínez, también ha tildado de «preocupante» lo ocurrido en el Senado. «El PP ha decidido poner en el punto de mira a la ciudadanía vasca e incendiarla». «Todo esto no sorprende pero preocupa», ha insistido el portavoz del PNV en el Legislativo, Joseba Egibar. «Queda bastante claro que no se materializará el Estatuto», ha augurado.

Alfonso Alonso se ha sacudido los reproches reafirmando su defensa «del autogobierno y de que haya una España fuerte en el País Vasco». También intentando quitar hierro a lo ocurrido en el Senado. Un debate que, a su juicio, el PNV y el lehendakari pretenden avivar «para que no se hable de otras cosas», en alusión a la crisis por las supuestas las irregularidades en la OPE de Osakidetza y el posible cese del consejero de Salud.