Alonso acusa a la UPV de «dar amparo» a los agresores del alumno apaleado

Miembros del PP vasco, en la concentración de repulsa convocada frente a la Facultad de Letras de la UPV./Igor Martín
Miembros del PP vasco, en la concentración de repulsa convocada frente a la Facultad de Letras de la UPV. / Igor Martín

La Ertzaintza ya investiga la paliza como un delito de odio por la pertenencia de la víctima a un colectivo por la unidad de España

David González
DAVID GONZÁLEZ

El presidente del PP vasco y exalcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, cargó ayer contra la Universidad del País Vasco (UPV). Lo hizo durante la primera concentración de repulsaal brutal ataque sufrido por un alumno del campus de Álava, apaleado por «una quincena de encapuchados». Fuentes policiales creen que los agresores, en su mayoría, «están matriculados» en estas instalaciones y que actuaron contra el chico «por querer formar una plataforma estudiantil en favor de la unidad de España». De hecho, la Ertzaintza ya investiga la salvaje paliza como un delito de odio, aparte del de lesiones registrado en el momento de la denuncia.

Alonso dijo que «la libertad no está garantizada en el País Vasco y está prohibida en este campus». Lo afirmó rodeado por una treintena de cargos electos, miembros de las juventudes de su partido y simpatizantes. El PP ha sido la organización política más contundente en la mayoritaria ola de repulsa a este ataque, que tuvo lugar la tarde del pasado viernes, después de que la víctima abandonara una reunión en la que se trató la creación de una plataforma estudiantil de nuevo cuño que defendiera la unidad de España. En los dos meses anteriores, sus promotores habían denunciado en redes sociales las pintadas y homenajes a presos etarras en este campus.

Las claves

Respecto a los supuestos autores:
«Ese grupo se dedica a acosar a los estudiantes que no son nacionalistas y lo dicen»
Sobre la víctima, de 19 años:
«Recibió amenazas para que depusiera su actitud, al seguir le dieron una paliza mayor»

La concentración del PP se realizó frente a la Facultad de Letras, donde se han producido dos entradas policiales -a cargo de Ertzaintza y Guardia Civil- en los dos últimos años. En ambos casos registraron una 'ikasle gela' (aula cedida por la universidad a colectivos estudiantiles) donde podrían cocinarse sabotajes y actos de apoyo a presos de ETA. Ambas investigaciones se instruyen en la Audiencia Nacional.

«En esta facultad existe una organización criminal, un grupo organizado que dispone de locales propios y que, por lo tanto, cuenta con el amparo de la universidad pública», clamó Alonso. «Este grupo se dedica a amenazar a los estudiantes que no son nacionalistas y lo dicen», agregó. En este sentido, terció el parlamentario vasco, la víctima, de 19 años, ya «recibió continuadas amenazas para que depusiera su actitud y dejara de defender sus ideas, y como persistió pensaron que debían darle un escarmiento mayor».

La tarde del asalto la videovigilancia del campus alavés captó la marcha de «unos quince jóvenes, varios encapuchados de facultad en facultad». Buscaban la reunión del nuevo colectivo, que iba a denominarse AEDE, Agrupación de Estudiantes en Defensa de España. Aun así, desde la UPV no se avisó a la Policía autonómica. El martes, en el aulario de Las Nieves, muy cerca del lugar de la paliza, apareció una pintada que rezaba; «AEDE, jódete!!».

«Quince cobardes»

«Quince cobardes encapuchados le acorralaron y le dieron una paliza, lo patearon mientras estaba inconsciente y eso es un hecho gravísimo e impropio de una sociedad democrática y libre», insistió el presidente del PP. A su juicio, «no hay otra prioridad para las autoridades vascas, para el Gobierno vasco y el lehendakari que garantizar la libertad en todos los ámbitos y particularmente en el universitario». El propio Iñigo Urkullu ya condenó la agresión el miércoles en el Foro Expectativas Económicas.

La tildó de «ejercicio de totalitarismo absolutamente incompatible con un modelo de sociedad avanzada basado en la democracia y el respeto». En similar longitud de onda se movieron otros líderes del arco político vasco. Sin embargo, el PP quiere que en esa ola de repulsa se haga una mención explícita al supuesto componente de odio a la víctima -por sentirse española y vasca-.

De momento, el Grupo 6 de la comisaría de Vitoria se ha hecho cargo de la investigación. Uno de los primeros pasos de esta unidad especializada será la revisión íntegra de las grabaciones de aquel viernes. No podrán ver la paliza, se la dieron en una zona sin cámaras.

 

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