UPN ofrece facilitar la investidura de Sánchez si los socialistas no plantan batalla en Navarra

Javier Esparza atiende a los medios de comunicación en el Congreso tras su reunión con el Rey. / EP

El aval de los dos diputados regionalistas podría ser clave para que el PSOE no dependiese de ERC y JxCat

ADOLFO LORENTE | DAVID GUADILLA

Era uno de los grandes temores mostrados en privado por dirigentes nacionalistas. Ojo con los dos escaños que Unión del Pueblo Navarro tiene en Madrid que son demasiado jugosos en un tablero político endiablado en el que cada voto vale oro. En efecto, temido y hecho. Tras reunirse con el Rey en la ronda de consultas, el líder de UPN, Javier Esparza, mostró ayer su disposición a negociar un acuerdo político con el PSOE para «evitar que España dependa de los independentistas». Un pacto sencillo. Tú me apoyas a mí y yo a ti. Yo te doy mis dos escaños en el Congreso para no depender de Esquerra Republicana y tú no aceptas la abstención de EH Bildu para que la socialista María Chivite se convierta en la próxima presidenta navarra. De esta forma, Esparza, el candidato más votado el 26-M por la coalición Navarra Suma (UPN, PP y Cs) sería el presidente. No hay que olvidar que la mayoría absoluta en el Congreso es de 176 y Sánchez tiene atados, sobre el papel, 175, entre ellos los 6 del PNV. Aquí es donde entraría en juego UPN, cuyos dos escaños se han revalorizado sobremanera.

«Estamos abiertos a explorar posibles acuerdos que permitan que el independentismo no mande en España. Igual que creemos que no es bueno que los independentistas decidan sobre el futuro de Navarra, también creemos que no es bueno para España que los independentistas decidan sobre el futuro del proyecto común», recalcó el líder de UPN tras su reunión con Felipe VI.

Sus palabras supusieron un auténtico terremoto al confirmar un escenario que estos últimos días no pasaba de hipótesis de barra de bar. De certificarse, supondría un varapalo considerable para el PSN y demostraría cómo la negociación de los pactos electorales es un complejo sudoku.

Acercamiento a Ciudadanos

Cuestionado para aclarar lo manifestado, Esparza eludió entrar en detalles y se movió en una cierta ambigüedad. «Quiero decir lo que he dicho, que estamos abiertos a analizar posibles acuerdos que consigan que los independentistas no tengan la llave y no decidan la política de España ni el futuro de los españoles, ni más ni menos», zanjó antes de subrayar que «lo que es malo para Navarra», que su gobernabilidad dependa de los separatistas, «también lo es para el resto de España». Lo que está haciendo UPN, apostilló, es trasladar un mensaje de «coherencia».

A partir de ahí el PSOE tendrá que valorar lo que gana y pierde en una operación de máximo riesgo y que, sobre todo, demuestra los equilibrios que tendrá que hacer Sánchez en el Congreso para aguantar la legislatura. Porque aunque sobre el papel los dos escaños de UPN le dan una mayoría más holgada, le permiten no depender de ERC y de JxCat e incluso facilitarían un relativo acercamiento a Ciudadanos -integrado en Navarra Suma-, la suma de apoyos vive en un frágil equilibrio.

A falta de cómo se concrete, la alianza entre el PSOE y Podemos se da por segura. La formación morada insiste en entrar en el Gobierno -lo volvió a hacer ayer- pero los socialistas no ven con buenos ojos esa posibilidad. Sin embargo, y más allá de las poses negociadoras, ambas partes confían en que haya 'fumata blanca' y que al menos se firme un acuerdo de mínimos. Sánchez contaría con 158 escaños asegurados.

Pero esa opción es rechazada por Coalición Canarias, cuya portavoz, Ana Oramas, echó un jarro de agua fría a los cálculos del Gobierno en funciones. Tras reunirse con el Rey, ahondó en la posición que ha defendido en las últimas semanas. «Ni por abstención ni por apoyo vamos a facilitar una investidura con apoyos de Podemos ni de las fuerzas secesionistas», afirmó Oramas, quien insistió en que su formación está dispuesta «a sentarse» para respaldar «un Gobierno en minoría socialista» pero sin que sea «programático» o «de coalición con Podemos».

La amenaza de Oramas entra dentro de lo factible, ya que el PSOE canario está negociando con Podemos desbancar a CC del Ejecutivo regional. La portavoz del partido insular, en todo caso, aseguró que ambos ámbitos están separados. Los socialistas y el entorno de Sánchez, mientras tanto, echan mano de la calculadora.

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