El Soplao estrena vía ferrata con un lago a 60 metros bajo el suelo

La nueva Visita Minera permitirá recorrer dos kilómetros de la cueva y se plantea como un recorrido de cierta dificultad reservado a mayores de 16 años y cuatro horas de duración

Varias personalidades inauguraron la nueva vía de El Soplao. / Javier Rosendo
EL CORREO

¿De cuántas formas se puede visitar una cueva? Para descubrir los misterios y particularidades de un espacio único como El Soplao, llega una nueva opción. A la visita turística y la visita de espeleología se añade ahora la visita minera. Se trata de una vía ferrata subterránea que permitirá al visitante completar unos dos kilómetros de recorrido. Entre sus curiosidades, atravesará, a una altura de 200 metros, un lago que se encuentra a 60 metros de profundidad en la cavidad.

Aunque no es necesario tener conocimientos de espeleología, ferrata o escalada, sí es necesario tener una forma física adecuada, se explica en la web de la cueva de El Soplao, donde las entradas están a la venta a un precio de unos 49 euros. La visita no está recomendada para menores de edad, aunque, sin embargo, se fija la edad mínima en los 16 años, siempre que el menor vaya acompañado por quien ostente la patria potestad y guardia custodia del menor y suscriba el documento justificativo correspondiente que exonera de toda responsabilidad a la empresa. Se prevé que la visita minera tenga una duración aproximada de 3 horas y media para aquellos aventureros que gocen de mejor forma física y de más de cuatro horas para el resto.

Recorrido

La visita arranca recorriendo los casi 500 metros horizontales de la galería Ana, que es de fácil tránsito. Esta galería lleva al punto neurálgico de este sistema de minas. Es en este punto, se dejará la galería Ana para andar 30 metros por la galería del Este y comenzar la ferrata minera de El Soplao, la cual consta de cuarto partes diferenciadas.

La primera parte consistirá en salvar 100 metros de recorrido con un desnivel de 65 metros positivos y acceder al nivel de la Cueva El Soplao. Posteriormente, y después de contemplar una parte de cueva, se tomará otra rampa minera para descender los 65 metros ganados anteriormente y volver a llegar a la galería Ana, pero esta vez en 80 metros de recorrido.

El objetivo de la segunda parte es bajar hasta una de las galerías principales de la mina de La Florida, Cereceo. Para ello, será preciso descender por una rampa minera de piedra suelta de 300 metros de longitud y con un porcentaje aproximado de inclinación de un 35º y descender así 150 metros de desnivel. La tercera parte consiste en cruzar el puente tibetano, o de monos, y salvar así una gran poza de agua de más de 60 metros de profundidad.

La cuarta parte tiene como finalidad volver a llegar a la galería Ana, por lo que una vez cruzado el puente y al estar al otro lado de la gran poza de agua, hay que subir por otra nueva rampa minera de características muy similares a la de bajada, con piedra suelta, 300 metros de longitud, una inclinación aproximada de 35º y un desnivel de 150 metros. La entrada a las instalaciones se realizará desde la Plaza del Monte, donde hay que estar 30 minutos antes de la hora de visita para escuchar las explicaciones de seguridad y el comportamiento a seguir en la mina.

Probable 'éxito total'

La visita minera es un «complemento» más para las otras experiencias que actualmente ofrece la cueva y que son una visita más clásica y, por otra parte, un recorrido aventura. En declaraciones realizadas en el marco de la inauguración, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha opinado que esta «ruta única» hará coger al Soplao un «relieve importante» y ha confiado que en un par de años se podrá hablar de un «éxito total» de esta modalidad.

Tal y como señalan las autoridades, la visita minera tiene una parte inicial pensada para usuarios de cualquier condición física y nivel y otra parte, que es la vía ferrata, más pensada para personas con cierta preparación y estado físico, ya que no es de nivel uno. Pese a ello, ofrece los «máximos» criterios de seguridad y quienes se atrevan con la vía ferrata estarán asegurados con arneses y sistemas anticaída. Durante la visita, se ofrecerán explicaciones sobre la actividad minera que había en el Soplao a comienzos del siglo XX.