Shopping a pedales

La bibicleta es el medio de transporte más popular de Amsterdam./
La bibicleta es el medio de transporte más popular de Amsterdam.

La capital holandesa es perfecta para un puente de compras y perderse entre sus originales tiendas y mercadillos

VICTORIA PEÑA

Bohemia y liberal, donde lo prohibido está permitido, Amsterdam es mucho más que su barrio rojo de lucecitas y escaparates picantes, coffeeshops donde se puede fumar legalmente hachís y marihuana, bicis y tulipanes. Además de estos consabidos atractivos turísticos, la capital holandesa es el paraíso de las compras. Así que en esta ocasión viajamos hasta allí con el objetivo de recorrer las mejores calles comerciales y sus animados mercadillos, en los que podremos desde renovar el armario hasta hacernos con esa original pieza vintage que dará un toque especial al salón de casa.

Para explorarla sin sobresaltos ni pérdidas, es imprescindible llevar un mapa en la mochila, ya que su peculiar fisonomía circular y laberíntica tiene la burlesca habilidad de desorientar al visitante de manera que, si no se está atento, vuelves una y otra vez al mismo sitio. Coger una bicicleta es una de las formas más divertidas de conocer Amsterdam a fondo. En todos los hoteles te facilitan su alquiler. No obstante, si no se es muy ducho con los pedales, resulta más cómodo hacerlo a pie o en tranvía, ya que los holandeses van que vuelan por los carriles-bici y no destacan por su paciencia con el ciclista que les impide o ralentiza el paso.

Amsterdam | Holanda

Dónde
A orillas del río holandés Amstel, es la capital oficial de los Países Bajos. Desde el aeropuerto de Bilbao, hay vuelos directos con las compañías KLM, Iberia y Vueling. Webs www.holland.com/es y www.iamsterdam.com/es

A unos 200 metros de la Estación Central, una de las grandes obras maestras de la arquitectura holandesa, se encuentra la plaza Dam, punto de partida de todas las rutas del shopping. En esta amplia explanada, ocupada por artistas callejeros y palomas que revolotean sin parar, se encuentran la Nieuwe Kerk (iglesia nueva), que a pesar de su nombre tiene más de 600 años, y el Palacio Real, cuyo interior, decorado con lujosos mármoles y obras de arte, puede visitarse reservando las entradas con antelación.

Desde allí, tomamos Kalverstraat, la calle más comercial de Amsterdam. Sus innumerables escaparates muestran las últimas tendencias en moda al alcance de todos los bolsillos, ya que en ella se alternan famosas cadenas internacionales de ropa con otras tiendas de marcas menos conocidas y estupendas zapaterías. No encontrarás mejor lugar para hacerte con unas nuevas zapatillas de deporte o botas de invierno. Las hay de todas las formas, colores y diseños que puedas imaginar.

Recomendaciones

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La cocina asiática es espectacular en algunos locales, como el japonés Izakaya, un sitio muy de moda con música Dj y abierto más allá de la medianoche. Se encuentra en el barrio de Pijp, el más animado por las noches. Unos 50-60 € por persona (Albert Cuypstraat, 2-6. +31203053090).
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El Johannes es perfecto para una cena íntima, con un menú degustación de cocina creativa que, acompañado de vino, sale por unos 65 € por persona (Herengracht, 413. +31206269503).
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Y para tomar algo, las terrazas de todas la ciudad.

Continuamos por Leidsestraat, del mismo estilo que la anterior, para terminar en la lujosa Hoofstraat, donde se encuentran las boutiques más exclusivas del mundo. Situada en el elegante Barrio de los Museos, esta preciosa y tranquila avenida desprende glamour por todas las esquinas. Una vez allí, podemos aprovechar para visitar los mejores espacios artísticos de la ciudad, como el Rijksmuseum y el Museo Van Gogh, o pasear por Vondelpark si el tiempo lo permite.

Con encanto

Volvemos a la plaza Dam para adentrarnos en 9 Straatjes (las 9 Calles) y el barrio de Jordaan, donde se encuentra la casa de Ana Frank. Ambas zonas, pegadas una al lado de otra, nos sorprenden con infinidad de comercios llenos de encanto, ideales para rebuscar entre ropa de segunda mano, objetos de decoración de aire retro, juguetes antiguos y otros muchos cachivaches. A tono con sus tiendecillas, esta zona de la ciudad es una de las más auténticas, con innumerables canales en los que podemos observar las famosas casas-barco de Amsterdam y a sus habitantes regando tranquilamente el jardín plantado en cubierta.

El paisaje urbano nos regala, además, otra increíble estampa, la de las antiguas fachadas del siglo XVII que, vencidas por la humedad del agua, han perdido sus líneas rectas con el paso del tiempo y parece que nos saludan con una inclinación de cortesía.

No podemos marcharnos de la capital sin curiosear en sus clásicos mercadillos, en los que se venden desde alimentos frescos y productos artesanos, hasta antigüedades, discos, ropa o souvenirs. El de Noordermarkt, en Jordaan, el flotante de flores sobre el canal de Singel, o el Albert Cuyp, situado en el barrio de Pijp, son tres buenas experiencias, ahora con artículos navideños.

 

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