En el corazón de Gipuzkoa

Rutas de montaña: Samiño/Irumugarrieta (933 m.)

Rutas de montaña: Samiño/Irumugarrieta (933 m.)

Ascensión desde el Santuario de Loiola al Samiño, cima que ocupa el centro geográfico del territorio vecino

Fernando J. Pérez
FERNANDO J. PÉREZ

En el centro geográfico de Gipuzkoa se eleva el cordal de Izazpi, que separa las cuencas de los ríos Urola y Urrestrilla. Se alarga apenas una veintena de kilómetros de norte a sur entre Azpeitia/Azkoitia y Ormaiztegi/Beasain. Su estratégica ubicación, unida a los casi mil metros que se eleva sobre el nivel del mar, lo convierten en un excepcional mirador, no sólo de la montaña guipuzcoana, sino de los principales macizos vascos.

Sus dos principales cotas ocupan el centro de la sierra. Son el Samiño (933m.) y el Izazpi (973 m.). Entre ambos se ubica el collado de Pagotxeta (747 m.), un paso clave en las comunicaciones del centro de Gipuzkoa cuando los arrieros copaban los caminos. Este collado fue precisamente el utilizado por San Ignacio de Loiola en 1522 para unir Loiola y el Santuario de Arantzazu, pasando por la ermita de la Virgen de La Antigua de Zumarraga, su primera etapa en su peregrinaje a Monserrat.

Sobre este histórico itinerario a través de las comarcas de Urola Erdia, Urola Garaia y Debagoiena que enlaza sus tres monumentos religiosos más significativos se ha dibujado el GR-120, la Ruta de los Tres Templos, que vamos a aprovechar para ascender al Samiño. Un recorrido cargado también de interés histórico y etnográfico ya que pasa por numerosos monumentos megalíticos y atraviesa el barrio azpeitiarra de Oñatz, cuartel general de los Oñacinos en sus guerras banderizas contra los Gamboinos, que protagonizaron a finales de la Edad Media los diferentes linajes de la nobleza rural vasca.

HITOS

Samiño/Irumugarrieta:
933 m. UTM: 30T X.556349 Y.4775647 Puntuable para los Cien Montes.
Cómo llegar:
AP-8 salida 14 (Elgoibar/Azkoitia). GI-2634 a Azkoitia (por el alto de Azkarate) y GI-361 al Santuario de Loiola.
Cartografía:
MTN 63-IV (Azpeitia) y 88-II (Zumarraga), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
5h.15' (3h.00' al Samiño).
Distancia:
21,3 km.
Desnivel positivo:
980 m.
Severidad del medio:
2
Dificultad orientación:
2
Dificultad del terreno:
2
Esfuerzo necesario:
4

Partimos del imponente pórtico de la Basílica de Loiola. Nos dirigimos hacia el Centro de Espiritualidad y la Casa Natal de San Ignacio (izd.), junto a los que un panel del GR-120 informa de la ruta. Inmediatamente vemos las señales rojiblancas, que nos guiarán sin pérdida hasta Pagotxueta.

Tras casi kilómetro y medio, dejamos por fin el asfalto para seguir un camino carretil. Más arriba transitamos por una pista destrozada por la tala que nos rodea y que se ha llevado por delante todas las balizas del GR. Se retoman más arriba, en los límites de la tala y al principio de un camino. Nos lleva hasta el caserío Garin (0h.40'), el primero de Oñatz. El barrio es en realidad un conjunto de caseríos desperdigados por una amplia loma salpicada de pastos y bosquetes y que cruzamos por la carretera y las pistas de acceso a los mismos.

Sin dejar de ganar altura, dejamos atrás los caseríos y enfilamos ya hacia el Samiño. Siempre por pista, bordeamos un idílico prado, pasamos junto a un pequeño refugio, y una refrescante fuente ferruginosa y bordeamos un caserío medio en ruinas antes de llegar al collado Igarate (1h.35'). Aquí iniciamos un gran rodeo en continuo ascenso por la vertiente oriental de nuestro objetivo hasta el collado Pagotxeta (2h.30'). Dejamos ya el GR para remontar la cresta meridional, por el Pagola y salpicada de restos megalíticos, hasta el vértice del Samiño (3h.00'), también conocido como Irumugarrieta ya que en su cima confluyen Azkoitia, Azpeitia y Zumarraga. Desde el buzón, al borde del cortado, las vistas reconfortan el esfuerzo.

Para volver a Loiola evitamos la vuelta por Pagotxeta siguiendo el cordal cimero (N). Pegados a la alambrada, pasamos por la loma de Gurutzeta y, cerca de un caserío, nos dejamos caer hacia la izquierda por una trocha. Esas sendas de animales serán nuestras guías en el descenso hacia Igarate para sortear el mar de espinos que puebla el cordal.

En el collado (3h.45') confluimos con la ruta de subida, que desandamos durante casi dos kilómetros. A la altura del prado idílico antes citado tomamos un desvío a la izquierda. Obviando todos los desvíos, descendemos por la pista principal hasta la carretera que lleva al barrio azkoitiarra de Astarbe. Ya por asfalto, y tras pasar ante la cantera Sistiaga, retornamos al Santuario (5h.15'), complejo monumental y religioso de estilo barroco levantado en el siglo XVII. En la basílica destaca la cúpula, con un diámetro de 20 metros y una altura total de 65.

 

Fotos

Vídeos