Cima en el Camino de Santiago

Rutas de montaña: Matagrande (1.082 m.)

Rutas de montaña: Matagrande (1.082 m.)

El modesto vértice de Matagrande es el techo de la Sierra de Atapuerca, reconocida por sus yacimientos arqueológicos

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

Matagrande es el techo de la Sierra de Atapuerca. Cumbre discreta y sin vistas perdida entre encinares, que se alcanza por la ruta del Camino de Santiago francés que siguen los peregrinos que bajan al valle de Río Pico y Burgos. Agradable sendero de siete kilómetros que permite disfrutar de los recursos naturales de esta modesta sierra burgalesa, que se extiende de noroeste a sureste al norte de Ibeas de Juarros. Y famosa por el yacimiento arqueológico donde han sido descubiertos restos de homínidos de hasta un millón de años.

Como curiosidad añadir que la sierra y los yacimientos arqueológicos están situados en terrenos militares, más concretamente en el Campo de Tiro y Maniobras Matagrande, lo que ha contribuido a la buena conservación tanto forestal como faunística de los terrenos.

Salimos de Atapuerca, pueblo donde hubo una gran batalla medieval entre castellanos y navarros con victoria de los primeros. Aparcamiento junto a las antiguas escuelas públicas. Es un gran edificio de planta baja, horizontal, construido en 1932 que funcionó como tal hasta 1976. Ahora alberga una exposición sobre los yacimientos arqueológicos de la Sierra y un centro de asistencia a los visitantes.

HITOS

Matagrande:
1.082 m. UTM: 30T X.456365 Y.4692124
Cómo llegar:
AP-8 salida Briviesca. N-1 Quitanapalla. BU-701 y BU-V-7012 Atapuerca.
Cartografía:
Burgos (19-10) (200) IGN 1:50.000

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
2h.10' (1h.05' Matagrande).
Distancia:
6,5 km.
Desnivel positivo:
170 m.
Severidad del medio:
1
Dificultad orientación:
2
Dificultad del terreno:
2
Esfuerzo necesario:
2

La sierra aparece a la izquierda. Caminamos hasta las últimas casas del pueblo para incorporarnos al Camino. Un letrero indica 2,5 km a Matagrande. Más que camino es una pista en buen estado que sube entre prados y muchos barbechos ahora pastizales para ovejas. Pronto llega al límite de la zona militar. Un letrero de prohibido el paso y una intrincada línea de alambradas disuadían antes a los osados que se aventuraban en el campo de maniobras. Ahora son hierros afilados que se roñan entre gamones y endrinos y pueden resultar peligrosos.

La pista sube y entra en el carrascal. La cuesta no es fuerte pero agobia las piernas de los peregrinos que, cargados, afrontan la última subida antes de bajar a Burgos. También sufren los ciclistas debido a lo pulido de la roca. Finalmente aparece la Cruz de Matagrande (0h.50'), sobre su peana de piedras sueltas que depositan los caminantes. Al atardecer es posible divisar las luces de la aglomeración burgalesa.

Seguimos el camino unos metros para encontrar (izd) una entrada en la alambrada (0h.55'). En realidad es una pista de mantenimiento que entra en el monte. Se llama camino de Zalduendo. Llanea entre carrascas que se aferran a la caliza cretácica pelada. La tierra escasea y sólo medran aulagas, gamones, brezos y gayubas. Las cabras corretean libres. También es posible toparse con corzos.

La pista lleva hasta el vértice geodésico, que se eleva en el centro de un claro sobre la roca, entre endrinos y gayubas. Es alto –unos cuatro metros– y está mal conservado. Antes se podía subir pero han desaparecido las escaleras. El arbolado quita cualquier vista.

Variamos la ruta para volver a Atapuerca. Cruzamos la meseta seca y tostada por el sol castellano entre encinas crecidas hasta un cruce. Marca de pintura amarillas y cruces de piedra en el suelo indican el paso de peregrinos (1h.05'). Por allí bajaremos, pero antes continuamos de frente (O) para alcanzar la cumbre de Aulagares Altos (1.078 m), cima menor encerrada entre encinas y sin vistas. También es posible continuar hasta el yacimiento de Atapuerca.

Llegados a Aulagares, volvemos hasta la pista de bajada campo a través, por bosque abierto desbrozado por los forestales, para enlazar con el camino llamado del Pozo Rubio, entre arbolado mixto hasta un rellano herboso con un círculo de piedra en el centro. Quizá realizado en algún ritual esotérico. O de búsqueda de ovnis, porque dicen que la Sierra es un punto caliente en el avistamiento extraterrestre.

Los mapas indican una fuente ya desaparecida en la zona. La pista baja entre prados invadidos de brezos, retamas y aulagas hasta el cruce de la subida (2h.00'). Salimos de la zona militar. El camino donde porfían los peregrinos nos lleva de vuelta a Atapuerca (2h.10'). A sus bares y restaurantes. A sus albergues y a la iglesia de San Martín de Tours que vigila el terreno desde lo alto.

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