La gran feria de las flores entre Zarauz y Orio

Las plantas expuestas van acompañadas de paneles informativos./ETXEBARRIA
Las plantas expuestas van acompañadas de paneles informativos. / ETXEBARRIA

Los amantes de la jardinería y las plantas tienen una cita obligada en uno de los espacios más atractivos de Euskadi

IRATXE LÓPEZ

La primavera trae siempre consigo un estallido de flores. Lo mismo sucede con la Feria de Plantas de Colección que cada año tienen lugar en el Jardín Botánico de Iturraran. El recinto, localizado en el municipio guipuzcoano de Aia, explosiona en colorido. Huele a naturaleza. Germina la alegría. Lucen los tonos. Siembra el ambiente la belleza. La cita tendrá lugar los días 27 y 28 de abril, de la mano de cincuenta viveristas repartidos en cuarenta y ocho puestos. Los sentidos quedarán deslumbrados ante este despliegue floral que se puede admirar y adquirir. Para llevarse a casa plantas llegadas desde los cinco continentes, la mayoría desconocidas en estas latitudes, pero fácilmente cultivables en nuestros jardines y balcones.

Feria botánica (Aia)

Dónde
Entre Zarautz y Orio.
Cuándo
27 y 28 de abril, de 10.00 a 18.00 horas.
Web
www.iturraran.org.

Rosas, bonsáis, flores tropicales, bulbos africanos, plantas mediterráneas y del hemisferio sur, orquídeas, palmeras, gramíneas, vivaces, frutos del bosque, cactus, helechos, plantas acuáticas, árboles y arbustos de colección… incluso las atrayentes y peligrosas plantas carnívoras pasearán su elegancia entre los expositores. Para acompañarlas habrá utensilios que cubren todas la necesidades si añoras convertirte en jardinero novel. Y venta de libros donde consultar posibles dudas.

Se suma a la feria una visita guiada al Jardín de la Biodiversidad, en euskera a las 11.30 y en castellano a las 12.00 horas. También degustación de productos locales. Paseo por la red de senderos del jardín. Y zona de juegos para los niños. Eso dentro del recinto. Fuera, el domingo 28, habrá feria en la plaza de Aia de 10.00 a 15.00 horas, con plantas de temporada y arbustos ornamentales, cestería creativa, juguetes de madera, ropa, calzado y complementos confeccionados gracias a tejidos naturales, cosmética natural, derivados de plantas, cremas, jabones y perfumes. Además de una curiosidad que atraerá sin duda al público: flores, pétalos y semillas comestibles.

No olvides que el Jardín Botánico de Iturraran se encuentra junto a Iturraran Parketxea, que se extiende sobre una superficie de 25 hectáreas, 10 de ellas con vegetación autóctona. La colección de taxones es enorme, 5.500 en total, la mayoría árboles y arbustos de diversas procedencias. Todos etiquetados con datos de la familia a la que pertenecen, nombre botánico y lugar de origen. Además de un hueco especialmente dedicado a las plantas amenazadas en el País Vasco.

Un buen remate

Sus primeras adquisiciones enraizaron en el invierno de 1986. Después se han ido sumando muchas otras especies. El privilegiado clima del lugar permite cultivar ejemplos de todo el mundo, de zonas frías y cálidas. Dividido en ocho sectores, la red de senderos ocupa unos 3,5 kilómetros, lo que favorece un agradable paseo. Normalmente abre todos los días de 9.00 a 19.00 horas, por si prefieres acercarte un día que no haya feria.

Y una buena forma de rematar la jornada es acercarse a Orio, tierra de asadores no tan conocida como Getaria, pero que tiene en el besugo su emblema. Entre los locales especializados brilla con luz propia el Katxiña, situado en un alto en las afueras (Barrio Ortzaika, 20. www.bodegakatxina.com, 943580166), que dispone además de una bodega de txakoli. Si no queremos gastar tanto, podemos elegir entre los abundantes bares de pintxos de Zarautz. Dos buenas opciones son el Sakana (Zigordia, 35), con su impactante barra, y el Naparrak (Barren plaza), con gran variedad de bocados y vinos.

Colecciones

Dentro del jardín hay mucho que ver. En la zona de robles destaca la variedad de formas y tamaños de sus hojas, así como la exposición de flora autóctona amenazada. La dedicada a los arces, en cambio, exhibe los árboles más antiguos que habitan el espacio junto a camelias, cornejos y magnolias. La colección de mimosas regala en primavera una animada floración, y hay una muestra de leguminosas y plantas de climas cálidos como varias especies de bananos. La parte mediterránea exhibe labiadas y cistáceas, además de ochenta variedades de rosal y nysas, tupelos, estoraques y cercidifilos.

Cuando accedes a la colección de olmos y nogales, que alberga la feria, caminas entre bambúes y plantas de flor como cerezos, manzanos, cannas... La de mitres incluye cerezos y palmeras, rosáceas, manzanos, perales, membrilleros, además de flora del hemisferio sur, con gran número de árboles y arbustos procedentes de Chile, Australia, Nueva Zelanda y Sudádrica.

La parte de brezos comprende un rodal autóctono de robles, arces, cornejos, fresnos y laureles, así como parte de la colección de ericáceas: brezos, rododendros, pieris… Para terminar, la zona de gimnospermas brilla repleta de pinos, abetos, cipreses, sequoias, araucarias, podocarpos y tejos. Un gusto para los sentidos.