El museo de Orozko traduce el pasado

Herramientas empleadas para el manejo del ganado y aperos de labranza./
Herramientas empleadas para el manejo del ganado y aperos de labranza.

La vida tradicional en las aldeas situadas alrededor del Gorbeia se muestra a través de ropa, mobiliario y herramientas

IRATXE LÓPEZ

Tres anécdotas llaman la atención, tres historias que se cuentan en el Museo Etnográfico de Orozko si uno se molesta en leer los paneles. Si atiende a su curiosidad y deja de lado esa mala costumbre de pasar por las salas como quien tiene prisa. Llegan acompañadas de los instrumentos reales mencionados en ellas, testigos de un mundo casi desaparecido, protegidos ahora tras vitrinas de cristal. Narraciones y objetos hacen referencia al pasado de los vascos, más concretamente a quienes construyeron sus hogares en esta zona situada dentro de un valle de espectacular belleza natural, uno de los más hermosos de Bizkaia, donde se han conservado multitud de tradiciones.

Museo de Orozko

Dónde
Plaza Zubiaur s/n.
Web
www.orozkomuseoa.eus .
Teléfono
946339823.

La primera tiene que ver con las abejas. Antiguamente formaba parte de la costumbre que panales y casas convivieran. La relación entre hombre e insecto era intensa, tanto que cuando algún miembro de la familia fallecía la noticia sobre la desaparición se comunicaba a las abejas pronunciando un «Jatzar zite, buruzagia hil xaize» («Despiértense, el amo se les ha muerto»). La colmena acarreaba bienes. La miel servía como alimento, postre y edulcorante. Ayudaba a conseguir vinagre y beneficios medicinales. Con la cera se producían velas para alumbrar la casa, y la cerilla que se enrollaba a la 'argizaiola' daba luz a la tumba familiar.

Prendas tradicionales de la comarca.
Prendas tradicionales de la comarca.

La segunda historia tiene consecuencia local. Que antiguamente se utilizaban cavidades como neveras es una verdad conocida. Estos grandes huecos acumulaban la nieve del invierno para venderla en verano. La nieve se convertía en hielo con el transcurso de los meses. En Orozko hubo varias, Neberabaltz, Adaro, Neberazar… La más famosa, Zaratate, guardaba el regalo del frío en la zona de Itxina y producía la mayor cantidad de hielo de Euskal Herria.

El material obtenido servía después para tratar fiebres e inflamaciones. Conservar alimentos, facilitar el transporte del pescado desde la costa hasta tierra adentro. También para elaborar bebidas que humedecían el gaznate durante las fiestas de verano, como la famosa limonada de garrafa de Orozko. Granizada, se obtiene mezclando vino blanco o txakoli, coñac, agua, azúcar y limón. El calor del tiempo estuvo a punto de evaporarla, pero la iniciativa popular resucitó esta costumbre.

Pan, talo y galletas

La tercera curiosidad habla del pan. Hasta hace siglo y medio cada caserío producía el que iba a consumir en su horno doméstico. El trabajo se repetía cada ocho jornadas, en sábado. Cuando tenía lugar un acontecimiento solemne o el pan se utilizaba como ofrenda en la iglesia, antes de introducir la masa al horno se untaba yema de huevo para que la corteza brillase. Aprovechando el mismo fuego se metían panes de harina gruesa mezclados con salvados. También cocinaban tortas de maíz, talos. Con harina de trigo, agua y sal se conseguía además una especie de galleta cocida sobre el hogar con un poco de ceniza encima. Toda esa labor la llevaban a cabo las mujeres.

Tres han sido las historietas relatadas, pero el museo encierra muchas más. Narra la complicada vida de los pastores, esenciales en la zona del Gorbeia. Las costumbres religiosas y creencias mitológicas. Cómo se obtenía el queso o se resolvían los conflictos legales. La manera en la que debían viajar los vecinos… Trajes, aperos, útiles, viejos estribos, libros de cuentas del valle, incluso reproducciones en miniatura de ferrerías o a tamaño real de txabolas en las que se guarecían los cuidadores de ovejas, salen al paso del visitante. Convierten este espacio en un lugar donde aprender sobre el pasado, que antes fue presente para otros y futuro para quienes les precedieron.

Recomendaciones

Sería un pecado visitar Orozko sin animarse a hacer una caminata, sin aprovechar la tranquilidad de este entorno y dormitar feliz en una casa rural. Etxegorri ofrece ambos lujos. Propone opciones de senderismo que comienzan en su puerta, incluida la que acerca hasta el Ojo de Axular. Y propicia un lugar con encanto, exquisita decoración y reposo para desconectar. Un rincón donde solo se escuchan pájaros, cencerros y ladridos, sonidos naturales que no molestan. En su apuesta por la sostenibilidad, en sus desayunos y cenas ofrece alimentos adquiridos a agricultores de los municipios vecinos o de  producción propia. Barrio Urigoiti, 10 (Orozko). 944046022/682672431. casaruraletxegorri.com.