El tribunal más garantista

Francisco Mujika y Alberto Plazaola./E. C.
Francisco Mujika y Alberto Plazaola. / E. C.
JAVIER TAJADURA TEJADA

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) resolvió ayer los recursos planteados por varios presos condenados por delitos de terrorismo contra resoluciones del Tribunal Supremo relativas al cómputo de sus condenas. Los recurrentes demandaron a España porque a la hora de determinar el cómputo de sus penas, esto es, el tiempo máximo de permanencia en prisión (30 años), los tribunales españoles no les descontaron los años de prisión cumplidos en Francia.

Aunque la sentencia conocida ayer se refiere únicamente a tres casos, su importancia radica en que hay más de sesenta condenados por terrorismo que reclaman lo mismo. Tras lo establecido ayer por el TEDH, el más garantista del mundo, ha quedado meridianamente claro que esa reclamación carecía de cualquier fundamento legal. De haberse estimado sus recursos, muchos de estos terroristas habrían resultado excarcelados prematuramente, cumpliendo una pena proporcionalmente muy inferior a la gravedad de los delitos perpetrados en España. El TEDH lo ha evitado, desestimando los recursos con una argumentación impecable.

En 2008, la UE aprobó la decisión marco 675. Esta norma prevé que el tiempo de condena cumplido en un país compute a los efectos de la fijación del plazo máximo de condena a cumplir en otro. Ahora bien, las decisiones marco no son directamente aplicables en los Estados miembros sino que únicamente obligan a desarrollarlas. En el caso de España, no fue desarrollada hasta 2014 (Ley Orgánica 7/2014). Ahora bien, por razones de justicia material fácilmente comprensibles, se quiso evitar expresamente la posibilidad de que los condenados por terrorismo se beneficiaran de esta reducción de sus penas. Para ello, la Ley Orgánica estableció que la Decisión solo sería aplicable a sentencias dictadas con anterioridad al 15 de agosto de 2010. En aplicación de esa ley, la Audiencia Nacional y el Supremo rechazaron las solicitudes de excarcelación anticipada de diversos terroristas. En la propia Sala de lo Penal del Supremo una minoría de magistrados se mostró partidaria de consultar al Tribunal de la UE (cuestión prejudicial) para que aclarara desde cuándo era aplicable la decisión marco. La sentencia de ayer muestra que no era preciso consultar nada. La ley precisaba con toda claridad y de forma perfectamente legítima y razonable a partir de qué momento se tendrán en cuenta las condenas cumplidas en otro país (15 de agosto de 2010).

El TEDH ha subrayado que los tribunales españoles han respetado escrupulosamente el principio de legalidad penal. Los terroristas -subraya Estrasburgo- cuando fueron condenados no podían tener ninguna expectativa de que el tiempo de condena en otro país les sería descontado, y en todo caso, el Supremo se ha limitado a aplicar la ley lo que en modo alguno supone alterar la pena prevista que sigue siendo de treinta años.

El único reproche que se ha hecho a España es el relativo a la inadmisión del recurso de amparo interpuesto ante el Tribunal Constitucional. Pero este es un tema procesal de menor importancia referido al endurecimiento de los requisitos para la admisión de ese tipo de recursos que se llevó a cabo en 2007. En la cuestión sustantiva, Estrasburgo ha respaldado la actuación de nuestros tribunales.