Tres propuestas de cambio en la Universidad

Tres propuestas de cambio en la Universidad
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SABINO AYESTARÁN

El Encuentro Internacional Universitario de Rectores, celebrado en Salamanca con motivo del VIII Centenario de su universidad, permitió a los líderes de más de 600 universidades de 26 países reflexionar juntos sobre los profundos cambios de paradigma que condicionarán sus futuros roles en la sociedad y la economía del conocimiento.

Apoyándome en la 'Declaración de Salamanca', hago tres propuestas orientadas a adecuar los estudios universitarios a las necesidades de la sociedad y, al mismo tiempo, ahorrar algo de dinero en la docencia para dedicar más dinero a la investigación.

Propuesta 1: «Desarrollar el espíritu innovador y emprendedor del profesorado y del alumnado. Para ello, hay que transformar el modelo educativo y operativo de las universidades. Se reduce el peso de la docencia presencial y aumenta el tiempo dedicado a la docencia telemática» (Declaración de Salamanca).

Es absolutamente necesario modificar el sistema docente en la Universidad para que el estudiante comparta con el profesorado la responsabilidad del proceso de aprendizaje de los alumnos y alumnas. El profesorado tiene la obligación de preparar el material de su asignatura y colocarlo en la intranet de los diferentes centros universitarios. El alumnado tiene que llegar a ser autónomo en la búsqueda de la información que necesita.

Propongo, a modo de ejemplo, la siguiente distribución de las actividades del alumnado: los meses de septiembre y octubre son suficientes para que comprenda perfectamente el contenido de una asignatura. Comprensión conceptual, no memorización de los apuntes. Los meses de diciembre, enero y febrero serían de carácter presencial, centrales en el proceso de aprendizaje y estarían dedicados a la aplicación de la teoría, a la solución de problemas. Los meses de abril, mayo y junio se dedicarían a las prácticas. En este momento, por ejemplo, la Fundación Novia Salcedo tiene varias peticiones de organizaciones que quieren transformarse en una 'organización CCC, Creadora de Conocimiento Compartido'.

Y para trabajar en este cambio organizacional, es imprescindible que el profesorado domine las diferentes formas de trabajo en los grupos: grupos de terapia y crecimiento personal (facilitar la adquisición de nuevas competencias por parte del alumnado); equipos de mejora (mejorar la productividad de la organización, mejorando la gestión y la gobernanza de la organización); equipos de innovación (mejorar la productividad de la organización fomentando la creatividad y la cooperación entre diferentes). Este enriquecimiento de las personas permite crear en la organización nuevo conocimiento compartido. Los tres tipos de trabajo grupal son útiles en las diferentes fases por las que atraviesa una organización en su proceso de transformación.

Propuesta 2: Sin reducir la investigación básica, es necesario desarrollar la investigación aplicada. «El modo de hacer investigación ha cambiado y las universidades deben adecuarse a ello. La sociedad debe percibir, tanto en el ámbito local y regional donde la Universidad se inserta, como en el global, y en una realidad en la que el conocimiento no tiene fronteras, que la investigación de las universidades aporte valor. La Universidad debe demostrar que usa sus recursos y su autonomía para el estudio, en libertad y al servicio de intereses generales, de los problemas que afectan y preocupan a la sociedad» (Declaración de Salamanca).

Los convenios firmados por la Fundación Novia Salcedo con varias empresas e instituciones, como Caf, Adegi o la UPV/EHU, para la formación de tutores en la Formación Dual, nos abren todo un campo de prácticas para el alumnado de Psicología y de otras Ciencias Sociales. La idea central es ésta: se aprende a aportar soluciones a los problemas sociales participando en proyectos que aportan una solución válida a los problemas de los individuos, grupos y organizaciones. Se demuestra que la solución aportada es válida evaluando científicamente las consecuencias de nuestra actividad profesional.

Propuesta 3: «La investigación debe ser abierta, participativa y colaborativa. Finalmente, la investigación debe ser interdisciplinar y abarcar todas las áreas, prestando especial atención a un equilibrio armónico y sostenible entre los avances tecnológicos, científicos y los valores humanos» (Declaración de Salamanca).

Los diferentes departamentos de una facultad tienen que crear proyectos de investigación compartidos, de carácter interdisciplinar. El método de trabajo tiene que ser científico, basado en la evaluación continua de las actividades del profesorado y del alumnado, codificación de los resultados y digitalización de los mismos. Hacer ciencia aplicada es ir mejorando la metodología del trabajo que hacemos para resolver los problemas de la sociedad.

No se puede 'diseñar' el cambio de la Universidad o cualquier otro servicio social desde fuera del mismo, el cambio social es efecto de una experiencia grupal y organizativa. Lo más que podemos hacer los expertos es liderar el proceso del cambio con un liderazgo transformador. Las personas que intentan aplicar las soluciones, diseñadas por expertos externos, se encuentran con que a ellas las soluciones prestadas desde fuera no les valen, primero tienen que aprender a ser cooperativos y creativos. Este aprendizaje no se vende, y sin esa cooperación y creatividad no puede haber innovación.

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