polémica en el frontón

polémica en el frontón
Tino Rey
TINO REY

Lo que se inició como un puro chismorreo, esos bulos que tan frecuente circulan entre los pelotazales, se ha convertido en una desmesurada polémica. El decretazo, que no sabemos si ha salido de la Liga de Empresas de Pelota o de la firma Asegarce, ha originado una fuerte controversia. Los pelotaris, actores principales de este deporte, han mostrado su total desacuerdo con la medida.

Días atrás el cuadro de pelotaris de la empresa bilbaína recibió una serie de órdenes. Por ejemplo, que «estaba prohibido compartir vestuario entre los rivales que estaban programados en el festival correspondiente». Además de esta disposición hubo otras más que levantaron ampollas y fueron contestadas públicamente y en los medios de comunicación.

Hubo una recomendación expresa para los participantes en el partido cabecera de cartel para que «las entrevista a televisiones y medios de comunicación se llevaran a cabo antes de finalizar el tanto ocho del choque inicial», y de aquí en adelante les instan a realizar la fase de calentamiento previa al estelar. Muchos han alzado la voz en contra de esta ordenanza. Pelotaris de ayer y de hoy.

Uno de los más críticos ha sido Jokin Altuna, uno de los delanteros con más predicamento de la pelota a mano profesional, y que se ha convertido en portavoz de los pelotaris de la promotora de los Vidarte. «Innovar está bien, muy bien, pero hay cosas que no se deben ni se pueden cambiar como son las cosas que vienen de muy lejos y son única y exclusivamente de la pelota», ha declarado.

«Éste es un deporte -continúa el de Amezketa- en el que siempre hemos estado juntos en los vestuarios y hemos aprendido muchas cosas de los mayores en sus largas exposiciones». Y a continuación airea a los cuatro vientos una recomendación: «Hay que saber y reconocer cuándo se mete la pata o tomas una decisión errónea y hay que rectificar a tiempo».

Lo de los vestuarios se cae por su propio peso por una sencilla razón: en la gran mayoría de los frontones no existen dos cuartos para ponerse los correspondientes tacos en las manos. ¿Qué se hace en ese caso en concreto? En fin, son instrucciones que no tienen solidez y que parecen más fruto de la improvisación que de una necesidad perentoria.

Yo presencié en el siglo pasado varias finales y eliminatorias del Manomanista en las que los pelotaris no compartieron el mismo vestuario. En los duelos entre Julián Retegui y Josean Tolosa hubo varias veces que ambos se fueron cada uno a un sitio distinto en las horas previas al enfrentamiento. También Rúben Beloki y Patxi Eugi hicieron lo propio en su día.

Sin embargo conviene recordar que en el vestuario, pese al compañerismo que aseguran que existe dentro de él, se han puesto en marcha estrategias que entran dentro del mundo del esoterismo. Jokin Errasti era un auténtico chamán. Un día cualquiera de la primavera de los 90, en los vestuarios de Arrasate, le comió el tarro a Eugi, y le hizo perder un partido que debería haber ganado. Por lo demás, ya lo dice el viejo refranero, y lo deben tener en cuenta las empresas, «donde vayas haz lo 00que vieres».

 

Fotos

Vídeos