Pide usted demasiado

Pedro Duque, Meritxell Batet, María Jesús Montero y Nadia Calviño, durante la segunda jornada del debate de las enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos Generales del Estado./Chema Moya / EFE
Pedro Duque, Meritxell Batet, María Jesús Montero y Nadia Calviño, durante la segunda jornada del debate de las enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos Generales del Estado. / Chema Moya / EFE
Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

Los primeros y, con toda seguridad, los últimos Presupuestos de Pedro Sánchez, al menos en esta legislatura, murieron ayer antes de haber nacido. Hay muchas razones para explicar tan luctuoso suceso, pero todo parte de un error de cálculo inicial, como fue el suponer que la macrocoalición de micropartidos que le ayudaron a echar a Mariano Rajoy y a encumbrarle a él a la presidencia del Gobierno le iba a servir también para mantenerse en el poder. Las exigencias eran muchas y además cruzadas y los votos eran pocos. Una difícil ecuación. Si de algo sirvió el debate parlamentario fue para demostrar el escasísimo interés que tenían en debatir las Cuentas los parlamentarios, muy parecido por cierto al de las parlamentarias, con la relevante excepción de quien los había concebido.

María Jesús Montero no es santo de mi devoción. La encuentro demasiado sectaria y con una querencia excesiva a subir todo tipo de impuestos. Pero su defensa de las Cuentas -aunque en realidad no mencionó ni una sola cuenta-, fue contundente y meritoria. Máxime, cuando su jefe le abandonó y descargó en ella una tarea que debió de haber liderado él. Se conoce que le daba pereza. Más que hablar de números se empeñó en demostrarnos que este Gobierno es el más firme adalid de la unidad de la patria y que no está dispuesto a tolerar ningún devaneo anticonstitucional de los independentistas. Intento vano, pero esfuerzo meritorio.

¿Y ahora? Pues nada, todos entretenidos en averiguar cuándo convocará las elecciones el portento que nos gobierna y nadie preocupado por las Cuentas non natas. En definitiva, estos Presupuestos constituían el prólogo de la campaña electoral que llegará tarde o temprano y por eso incluía todo tipo de gastos para todo tipo de colectivos. En este sentido, su objetivo está cumplido. Los nueve millones de pensionistas cobrarán su pensión actualizada; los tres (?) millones de empleados públicos actualizarán sus salarios y los que cobren el salario mínimo verán aumentados considerablemente sus ingresos. Sume, son muchos. Por contra, los ingresos no subirán así que el gran damnificado será el déficit, que no podrá cumplir con las exigencias de la Unión Europa. Pero, ¿a quién le importa el déficit público y a quién le molesta molestar a Bruselas? A mí sí, pero sume, somos pocos.

Tenemos por delante unos meses apasionantes. Se celebren cuando se celebren las elecciones, la campaña ha empezado ya y se va a desarrollar con el ruido de fondo del juicio al 'procés'. Prepárese para oír de todo, pero no confíe en que oirá algo útil y beneficioso para el país. Pide usted demasiado.