MARIPOSA EN LA TORRE

El traslado a la torre Bizkaia transformará oficinas forales en pisos de lujo

La sede de la Diputación de Bizkaia en Iparraguirre se transformará en viviendas con el futuro PGOU./Fernando Gómez
La sede de la Diputación de Bizkaia en Iparraguirre se transformará en viviendas con el futuro PGOU. / Fernando Gómez
Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

El llamado efecto mariposa garantiza consecuencias lejanas e imprevisibles a partir del más leve movimiento inicial. Estornuda usted en Ibarrekolanda, pongamos por caso, y en Tailandia cae la dinastía Chakri. El susto que se llevarán en el Siam, claro. No entenderán nada, los pobres. En estos días en los que la gripe hace estragos, da hasta miedo pensar qué clase de desequilibrios geopolíticos internacionales estarán causando los estornudos de uno. Vivir era más sencillo cuando la teoría del caos se circunscribía al club de Indautxu y dábamos por hecho que las causas y los efectos mantenían una cierta relación proporcional.

Se atiene a esa vieja concepción del mundo el hecho de que en Bilbao parezca imposible que cualquier movimiento de la suficiente envergadura no termine alterando el tablero urbano general, que es en gran medida inmobiliario. Que la Diputación se disponga a mover a un millar de funcionarios para reunirlos en una nueva sede, la céntrica torre Bizkaia, que se transformará en algo así como el edificio Baxter de la foralidad, es la clase de iniciativa que por fuerza tiene que tener consecuencias. Sobre todo, porque muchos de esos funcionarios van a dejar de trabajar en edificios céntricos de propiedad pública que, una vez desalojados, cambiarán su uso y saldrán al mercado. Lo harán constituyendo algo que es infrecuente en cualquier ciudad y más aún en una que, como Bilbao, tiene limitadas sus posibilidades de crecimiento: promociones de pisos nuevos en el centro.

Piensen, por ejemplo, en el edificio de Alameda Rekalde 30 que tiene en sus bajos una conocida sala de exposiciones de titularidad foral. Se trata de un inmueble de situación inmejorable, con salida también a la calle Iparraguirre, y amplias posibilidades. Esa combinación ventajosa de metros y ubicación conduce a una proposición inevitable: pisos de lujo. Cierto que entre nosotros eso suena como una redundancia, pero el momento inmobiliario parece listo para que lo del lujo vaya en serio. Los promotores están apostando muy fuerte por el metro cuadrado en el centro de Bilbao, como si lo de la burbuja fuese un mal sueño que pasó. Además de en Tailandia, es probable que todo esto repercuta aquí mismo, en unas cuantas hipotecas adscritas al género de la ciencia ficción o del drama intimista, según se mire.