un mal guion

Jussie Smollett./EFE
Jussie Smollett. / EFE
Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

El actor Jussie Smollett, uno de los protagonistas de la serie 'Empire' -que en España no ha tenido demasiada convocatoria-, denunció a finales de enero haber sufrido una agresión homófoba y racista. Según nos contaron en aquel momento había sido asaltado de madrugada en un establecimiento de comida rápida por dos hombres que le gritaron e insultaron. Como la realidad ya siempre supera a la ficción ahora hemos sabido que el intérprete lo orquestó todo. Según la Policía pagó a dos hombres (a cada uno 3.500 dólares, nada menos) para que simulasen el ataque. ¿El objetivo? Adquirir relevancia mediática y que eso conllevara una subida salarial. El muchacho no estaba satisfecho con lo que cobraba y no se le ocurrió mejor manera de buscar un aumento.

Nadie está exento de perder el norte. Ni siquiera personas con relevancia cuyas acciones obtienen gran proyección debido a su popularidad. En España recordamos el caso de Ana Allen, que se inventó una trayectoria en Hollywood, simulando haber estado en la ceremonia de los Oscar y fingiendo fichajes en series estadounidenses, en donde nunca habían oído hablar de ella. Una vez se descubrió el pastel la carrera de la actriz se fue al garete y enterró cualquier posibilidad de labrarse un reconocimiento en su profesión. En cualquier caso lo de Allen fue un movimiento casi infantil, ingenuo en los tiempos que corren -en los que cualquier movimiento en internet es observado por cien mil ojos-. Nada más.

Lo de Smollett es bastante más grave y ruin. Y no solo por las consecuencias penales a las que se enfrenta -es sospechoso de un crimen grave por presentar, presuntamente, una denuncia falsa- sino por jugar con una amenaza a la que se enfrentan de verdad cada día miles de personas en el mundo, por su raza, género o condición sexual. En unos tiempos aciagos en los que se ponen en duda avances sociales, en los que crecen los odios y desprecios a las minorías, en los que se persigue a quienes pelean por la igualdad, este tipo de noticias hacen un flaco favor y entorpecen la lucha para evitar cualquier tipo de discriminación. Son propias de un mal guion.