Excelente noticia

Autorretrato del pintor Francisco de Goya (1769-1773)./
Autorretrato del pintor Francisco de Goya (1769-1773).
Enrique Portocarrero
ENRIQUE PORTOCARRERO

No hay duda de que el posible retorno al País Vasco de los tres cuadros de Goya que se albergaron en el palacio de Zubieta de Lekeitio sería una excelente noticia, lo mismo que su inclusión en esa nómina de retratos goyescos de vascos y navarros que constituyó una notable aportación académica e histórica como separata en la muestra consagrada al maestro de Fuendetodos, inaugurada ahora hace un año en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Es posible, incluso, que esos tres cuadros de Lekeitio fueran en su día cuatro, si se tiene en cuenta que también el retrato de la 'Marquesa de la Solana' –hoy propiedad del Museo del Louvre, tras la donación de Charles de Beistegui– podría tener una procedencia más o menos próxima, dada la relación familiar en la propiedad original del cuadro entre los Yarza, los marqueses del Socorro y condes de Carpio y la retratada, que era bilbaína de nacimiento.

Sea como fuere, la excelente noticia del retorno al País Vasco de estos tres cuadros del palacio de Zubieta debería refrendarse con la unanimidad de los expertos en su atribución goyesca –y muy especialmente por parte de los especialistas del Museo del Prado–, en lo cual puede ayudar la eventual prueba caligráfica sobre unas anotaciones que parecen tener las obras. Adicionalmente, sería interesante conocer las vicisitudes en la itinerancia de estas obras, algo que les otorgaría mayor valor material y documental, sabiendo igualmente si salieron o no de España, si lo hicieron en regla con la normativa en materia de protección del patrimonio cultural y si su coste es el del mercado español o el del internacional. No se olvide, a este respecto, que en la lista de exportaciones denegadas por el Ministerio de Cultura desde 2012 a 2017 hay al menos cinco cuadros de Francisco de Goya, cuyo precio de venta en España es sensiblemente inferior al del mercado internacional.