¿y en euskadi qué pasará el 28-A? (1)

¿y en euskadi qué pasará el 28-A? (1)
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Braulio Gómez
BRAULIO GÓMEZ

De las trece elecciones generales celebradas en Euskadi, nueve las ha ganado el PNV, dos el PSOE y dos Podemos. En cada ciclo electoral, la participación suele ser más alta que en el resto de comicios. Los partidos nacionalistas tienden a rendir peor que los estatales en este tipo de elecciones. Y el que está en el poder en el Gobierno de España, si tiene más popularidad que la oposición, suele beneficiar a sus candidatos vascos inyectándoles un plus de atractivo. Están en juego 18 escaños que pueden resultar decisivos para que el bloque de la derecha centralista pueda alcanzar o no la mayoría absoluta.

Hay una circunscripción pequeña, Álava, que reparte 4 escaños, penalizando la fragmentación del voto. En las pasadas elecciones compitieron los 5 partidos con representación en el Parlamento vasco, quedando sin representación EH Bildu. El PP tiene todas las papeletas para ser el que se quede sin silla el 28 de abril por la tendencia negativa que arrastra y la nueva fragmentación en la oferta de partidos de derechas. Hay una circunscripción mediana, Gipuzkoa, que reparte 6 escaños, donde parece claro que el PP volverá a quedarse sin representación, y la intriga se sitúa en el reparto de los dos últimos escaños que ahora pertenecen a Podemos y PNV. La popularidad del presidente del Gobierno junto a la desmovilización nacionalista en estas elecciones hace que no sea descartable que el PSE pueda alcanzar un segundo escaño. Por último, hay una circunscripción grande, Bizkaia, donde en las últimas elecciones el último escaño se decidió por apenas 1.000 votos. Los cinco partidos parlamentarios volverán a obtener su primer escaño y los otros cuatro dependerán de la movilización asimétrica de los partidos nacionalistas y estatales no siendo descartable que el PSE obtenga tres representantes en función de lo que ocurra los próximos dos meses.

Hoy las tendencias parecen claras. Un PSOE ascendente junto a un Podemos descendente, y un hundimiento del PP del que no termina de beneficiarse Cs por culpa de la irrupción de Vox. Y las elecciones generales consideradas de segundo orden para muchos votantes nacionalistas vascos. Respecto a la pregunta sobre cuál será la suerte de Vox, en Euskadi aparentemente hay una seria limitación para su crecimiento. Si sumamos los votos que sacaron el Partido Popular, Ciudadanos y Vox en las elecciones de 2016 en Euskadi, nos salen 188.886 (16,4%). La suma de estos tres partidos en las elecciones generales en Andalucía fue del 47,2%. En Cataluña, del 24,27%. En Madrid, del 56,4%. Las encuestas poselectorales en Andalucía y las que permiten ver de dónde viene el voto de Vox están siendo bastante contundentes. Es un voto que viene principalmente del hundimiento del PP y en menor medida de Ciudadanos. Así que en las comunidades donde estos dos partidos son más débiles, como Euskadi, sería menos probable que alcanzara representación. Más allá del freno que supone el tamaño de las circunscripciones y el inmemorial mapa político fragmentado vasco.

Cuando aparezca alguna encuesta en Euskadi con datos abiertos a la ciudadanía podremos comprobar cómo van las tendencias. Pero todo parece indicar que una parte importante del botín electoral no tiene dueño y que hay escaños en juego que pueden acabar siendo decisivos para la formación de gobierno.