nadie dice la verdad

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Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal publicó ayer un informe sobre las pensiones. No es fácil de leer, pero llega en un momento muy oportuno, con las calles ardiendo de protestas y el Gobierno decidido a apaciguarlas con el riego de un dinero que le falta. Por si tiene usted prisa, le adelanto mis dos conclusiones. La técnica es que el sistema actual carece de futuro si no se le aplican cambios severos e inmediatos. La política es que el colectivo es tan fuerte, con sus más de nueve millones de pensionistas... y votos, que provoca tal miedo en los dirigentes que los paraliza. Nadie se atreve a contar la verdad y, mucho menos, a hacer lo que hay que hacer para revertir la situación, no para eliminar, ni siquiera para reducir las pensiones, sino, simplemente, para hacerlas sostenibles en el tiempo.

La AIReF, (¿de verdad que nadie ha encontrado un nombre más sencillo y bonito para la institución?) propone una serie de medidas a corto plazo y otras de mayor calado y extensión temporal. Todo parte de una serie de constataciones que, sin ser nuevas, no dejan de ser muy contundentes: el déficit estructural de la Seguridad Social se sitúa entre el 1,3% y el 1,5% del PIB nacional que, como sabe ronda el billón de euros. Dos, a largo plazo, identifica un reto para la sostenibilidad derivado del aumento del gasto asociado al envejecimiento y a las presiones demográficas. De tal manera que en los próximos 30 años este gasto se incrementará entre 2 y 4 puntos de PIB en el escenario más creíble. Eso es lo que dice la AIReF. Si me lo hubiese preguntado a mí le hubiera contestado que somos cada año más los que cobramos la pensión, cada vez durante más tiempo y que las generaciones que deben aportar las cotizaciones son cada día menores. C'est tout.

¿La solución? En el corto plazo propone una batería de medidas contables que quizás asignen mejor los gastos, pero que no los disminuyen en absoluto. Se trataría, en resumen, de contabilizar en las cuentas del Estado una serie de compromisos que hoy asume la Seguridad Social y que no le corresponden. Lo cual será contablemente más razonable, pero nos deja como estábamos, con el mismo agujero pero colocado en otro lugar. Poco alivio.

Por eso hay que ir a las medidas de largo plazo, donde encontramos las dos principales. Endurecer las condiciones para el cálculo de la pensión a base de aumentar los años de cómputo, y alargar de verdad la edad efectiva de la jubilación situada hoy en los alrededores de los 62,5 años. Ahora salga a la calle y cuénteles eso a los manifestantes, ya verá que bien le reciben y cómo le aplauden. Igual hasta le votan.

 

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