Por si acaso

Por si acaso
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Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

Si tuviésemos que calificar el 'Brexit' en unas pocas palabras podríamos decir que es un error inicial, mal explicado y peor resuelto. Nadie es capaz de aventurar cual será su final. Mucho menos cuando comprobamos que la premier Theresa May parece inclinarse ahora por una prórroga que alivia pero nada soluciona, dado que nadie sabe a qué se dedicará el tiempo extra conseguido. Mientras que el líder laborista Jeremy Corbyn aboga por celebrar un segundo referéndum. La primera opción está en manos de los británicos, que tienen poder para regular los tiempos e incluso para dar marcha atrás sin que los socios despechados pueden oponerse. Pero la postura de la Comisión y del Consejo europeos no se va a resquebrajar, sencillamente porque no puede variar un acuerdo logrado entre 27 en difícil equilibrio. Cambiar una coma abriría la puerta y el debate a cambiar párrafos enteros y capítulos completos. Sencillamente irrealizable.

La nueva postura laborista parece muy sensata. Dadas las estrafalarias circunstancias en medio de las cuales se desarrolló la primera consulta, y tras la cascada de problemas que ha surgido después de celebrarla, parece lógico y conveniente preguntar una segunda vez a la ciudadanía. En plan, 'Usted quería irse de Europa, pero ahora ve lo que supone en concreto irse de Europa. ¿Quiere irse así o, ya puestos en situación, preferiría quedarse?' Las encuestas aseguran que ahora, una vez conocido lo que antes se desconocía, ganaría el 'remain' sin problemas. Pero esta opción, tan sensata, se opone a la manera de hacer política de los británicos que se preguntan con razón: '¿Habría un tercer referéndum tras el segundo, y un cuarto? ¿Cuál sería el definitivo?' Volvamos un instante al principio. Esto es un error inicial, mal explicado y peor resuelto. Ya es tarde para volver atrás.

Vistas así las cosas y considerando que esta incertidumbre sobre el final está generando problemas desde el principio, el Gobierno vasco ha puesto en marcha un esquema de ayudas para solventar los problemas de tesorería que puedan aparecer en nuestras ventas a Reino Unido que es, nada menos, que el cuarto cliente de nuestras exportaciones. No sé cuántas empresas harán uso de la nueva ayuda, pero me parece una respuesta rápida y ágil que será bienvenida, aunque no se use. Si se usa, además de bienvenida, será útil. Pues qué bien.