Este contenido es exclusivo para suscriptores

Disfruta sin límites del periodismo cercano y de calidad de EL CORREO por solo 4,95€ al mes

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

La rebelde reina del rock

Este sábado Joan Jett actuará como cabeza de cartel en el Azkena Rock

La rebelde reina del rock
OLATZ HERNÁNDEZ

Una chica con chupa de cuero entra en un bar y se queda mirando al chico que está junto a la máquina de discos. Suenan los primeros acordes de 'I love rock and roll'. Esa chica es una jovencísima Joan Jett, que con 24 años ha conseguido colarse en el número uno de las listas de éxitos de Estados Unidos. El sencillo, originalmente grabado por The Arrows, fue el más importante de la carrera de Jett y la consagró como la reina del rock. Este sábado, la artista de 59 años actuará como cabeza de cartel en el Azkena Rock de Vitoria.

Su primera guitarra llegó como un regalo de Navidades. Gran admiradora de Suzie Quatro, ya a los 17 años, Joan Jett buscaba formar una banda de chicas. Era el año 1975 y, salvo unas pocas excepciones, el mundo del rock estaba reservado para los hombres. Con la ayuda del productor Kim Fowley creó The Runnaways, junto a Sandy West, Cherie Currie, Lita Ford, Kari Krome y Jackie Fox.

Con un estilo agresivo, a medio camino entre el hard rock y el punk, el grupo consiguió componer temas tan sonados como 'Cherry Bomb' y 'Queens of noise'. Jett era la principal compositora de The Runnaways y con sus éxitos giraron por Europa y Japón, donde consiguieron gran popularidad. No tanta en su país de origen, donde la imagen de chicas adolescentes y rebeldes, que se negaban a encajar, no llegó a gustar. Mucho tiempo después, en 2014, Jett llegaría a confesar en una entrevista que: «Pensé que no tendríamos problemas porque el rock and roll para mí era libertad. Estaba muy equivocada».

Las giras con Los Ramones, Cheap Trick o Van Halen… también las drogas, los problemas internos y los abusos de su productor Kim Fowley. Tras la gira en Japón, la vocalista Cherrie Currie abandonó el grupo y Joan Jett había asumió el papel de líder hasta la disolución definitiva de The Runnaways en 1979.

En solitario

Las 'runnaways' emprendieron sus caminos en solitario, algunas con más fortuna que otras: Lita Ford viró su estilo al hard rock, la bajista Micki Steel formaría después parte de The Bangles y Cherrie Currie empezó una carrera como actriz, aunque hoy en día se dedica a otra de sus aficiones: tallar esculturas de madera con motosierra. Joan Jett vivió un tiempo en Inglaterra y trabajó con artistas como los Sex Pistols, Steve Jones o Paul Cook.

Su regreso a Estados Unidos no fue un camino de rosas. Su álbum debut en solitario, grabado en los estudios de The Who, fue rechazado por 23 sellos discográficos. Lejos de tirar la toalla, Jett decidió crear su propia discográfica 'Blackheart records' con la que lanzó 'Bad reputation', canción que arranca con la frase 'Me importa una mierda mi reputación'. Se convirtió en todo un himno que llegó a aparecer en la película 'Shrek'.

La película dedicada a The Runnaways en 2014 en la que Kristen Steward interpreta a Jett logró dar un poco de reconocimiento a su figura que muchas veces a quedado en la sombra. Es una de las dos únicas mujeres que integran la lista de los 100 Mejores Guitarristas de todos los tiempos de la revista Rolling Stone y con más de treinta años de carrera sigue dando conciertos por todo el mundo. El espectáculo sobre el escenario del Azkena Rock está asegurado.