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Gestamp, ¿primer daño colateral de una guerra comercial?

El fabricante de componentes acusa los daños de las amenazas de aranceles a la comercialización de automóviles. En el último mes se ha dejado más de un 12,70 por ciento de su valor. ¿Motivo de pánico o oportunidad de compra?

El presidente de Gestamp, Francisco Riberas./EFE
El presidente de Gestamp, Francisco Riberas. / EFE
REGINA R. WEBB

El duelo por el comercio internacional entre China y Estados Unidos tiene a las bolsas paralizadas ante las consecuencias que tendrá a largo plazo un mayor proteccionismo, pero el pánico vendedor es aún más crudo en aquellos sectores en primera fila de la guerra. El sector automoción comienza a notar en sus cuentas el miedo a la incertidumbre. Además del batacazo de Cie Automotive en su debut en el Ibex-35, Gestamp también recoge las dudas: en el último mes se deja más de un 12 por ciento. De estar 'caro' a los 7,6, ahora vuelve a los 6,4 euros por acción. ¿Es un movimiento justificado? Los expertos responden.

Antonio Aspas, consejero secretario de Buy&Hold, ve dos claros factores que explican el castigo al sector del automóvil. Por un lado, la posible imposición de aranceles a la importación de vehículos americanos por parte de China y la amenaza de un arancel del 20 por ciento sobre la importación de coches europeos por parte de EE.UU. Y por otro, los 'profit warning' que han emitido Daimler y Osram. Aunque Daimler ha justificado también sus peores resultados próximos por un mayor coste de los vehículos diesel y la reducción en la venta de autobuses en Latinoamérica, ambas han reconocido los primeros golpes de esta escalada en la guerra comercial.

Esto, en opinión de Aspas, pone en riesgo a todo el sector ya que, aunque puede haber motivos específicos de la compañía, «es lógico pensar que también puede haber motivos generalizados». Si los aranceles se materializan, el impacto en Gestamp es innegable, pero de momento es prematuro para cuantificar su efecto, según defiende en un informe Iván San Félix, analista de Renta 4. Independientemente de ello, la compañía cuenta con una estructura de negocio que amortigua. En cuanto a los aranceles al acero porque, según San Félix, está cubierta contractualmente del riesgo en variaciones en el precio; en cuanto a los aranceles a coches, destaca que si bien su negocio es global, fabrica a nivel local y en proximidad al fabricante, con lo que una gran parte de la producción se vende en el mercado doméstico. Y, añade, en caso de necesidad, tanto proveedor como fabricante podrían flexibilizar sus estructuras para ajustar todavía más la producción a los lugares de venta.

¿Comprar o preocuparse?

En opinión de Ignacio Cantos, gestor de ATL Capital, más que una guerra comercial la corrección por la que pasa Gestamp parece de recesión global, un escenario que de momento descarta. La corrección reciente deja al valor con un potencial del 14 por ciento con respecto al precio objetivo que da el consenso de analistas consultados por Bloomberg, de 7,31 euros por acción. Los expertos son en los mejores casos muy optimistas, como Link Securities, que ven al valor en los 8,20 euros; y en el peor de los casos, neutrales, ya que el más pesimista es Morgan Stanley, cuya analista lo ve en los 6,10 euros. Ni uno solo recomienda vender. ¿Oportunidad? ¿O miedo? «Ambas cosas suelen venir asociadas», recuerda Aspas. «Las mejores oportunidades de compra surgen de grandes problemas». En el sector del automóvil hay varias cotizando a múltiplos de PER por debajo de 6 veces, lo que para el experto de Buy&Hold son buenas oportunidades de compra. Cantos coincide. Con unas previsiones de ebitda superiores a los 900 millones de euros, el precio actual le sitúa a un enterprise value (valor de la empresa) por debajo de 7 veces.

La externalización, una tendencia imparable

Otra de sus fortalezas es la proximidad con el fabricante y su gran cuota de mercado, lo que hace precisamente que a dichos fabricantes les sea muy difícil cambiar de proveedor. «Y eso hace a las ventas de empresas como Gestamp o Cie incluso más resistentes que las de los propios fabricantes», apunta Aspas. Como gran riesgo para el valor, Cantos destacaría un cambio tan sustancial que acabara con la industria del automóvil, pero esto ni siquiera se está dando con el paso hacia vehículos eléctricos. Las partes a las que se dedica Gestamp, principalmente los chasis, precisamente seguirán siendo necesarias. Incluso, como defienden los analistas de Bankinter, es un escenario que le favorece. «Su actividad se centra en la carrocería y el chasis a través de la estampación en caliente. Esta técnica les permite aumentar la seguridad y reducir el peso de los vehículos; asunto clave en el proceso de reducción de emisiones», afirman.

En la anterior presentación de resultados la divisa fue el gran eclipse, un problema de tipos de cambio en mercados clave como Estados Unidos, Latinoamérica, Turquía y China. A cambio constante, su negocio creció al 3,8 por ciento y, como inciden desde Bankinter, su negocio estrella –la carrocería y chasis- siguió creciendo, un 5,1 por ciento. Mientras esos márgenes, que mejoran año a año, se mantengan, Cantos no se muestra preocupado. Es, al final, lo que está permitiendo que Gestamp crezca en ingresos a un ritmo mayor que el mercado en prácticamente todas las regiones, con la excepción de EE.UU. Una tendencia que San Félix prevé que se mantendrá en 2018 y 2019. Si bien la moneda seguirá engullendo una parte de sus ingresos en el corto plazo, los expertos siguen positivos con la evolución de su plan de negocio.