Este contenido es exclusivo para suscriptores

Disfruta sin límites del periodismo cercano y de calidad de EL CORREO por solo 4,95€ al mes

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

Fondos alternativos para resistir a cualquier mercado

¿Qué hacer cuando los refugios tradicionales en turbulencias del mercado se han agotado? Los inversores miran hacia las estrategias alternativas, vehículos que buscan liberarse de la correlación de las fuentes tradicionales de rentas

Fondos alternativos para resistir a cualquier mercado
REGINA R. WEBB

A golpe de números rojos, los inversores comienzan a despertar este año de las implicaciones reales de los estímulos monetarios a nivel global así como las buenas rentabilidades que han acompañado esas políticas laxas. «Años de liquidez abundante y bajos tipos de interés han creado una burbuja de activos que han rebosado más allá de bonos y Bolsa hacia el mundo del arte y del inmobiliario», defiende Malte Heininger, gestor del Carmignac Portfolio Long-Short European Equities. Los inversores viven actualmente momentos complejos, reconoce Manuel Gutiérrez-Mellado, miembro del equipo de ventas retail e institutional de BlackRock para Iberia. «Aunque creemos que el ciclo económico global es fuerte y tendrá aún recorrido, la incertidumbre geopolítica está moviendo los mercados en el corto plazo y generando volatilidad», explica.

Si bien antes los inversores podían apostar por la renta variable en momentos de confianza y refugiarse en la renta fija cuando la marea cambiase, en 2018 la correlación entre ambos activos se ha disparado, especialmente durante los meses de febrero y marzo, por lo que las concepciones del pasado han volado por los aires. Un cambio de tendencia que los expertos no prevén que se revierta pronto. Casi diez años después de la crisis, las expectativas de retorno se han reducido drásticamente y el riesgo a futuro próximo es mayor a medida que los bancos centrales comienzan a normalizar, «potencialmente de manera desordenada», afirma Olivier Blin, gestor de Alternative Risk Premia de Unigestion.

Los gestores están preocupados por la persecución de liquidez que se avecina. Nicholas Wall, gestor del Old Mutual Global Strategic Bond Fund, vaticina que la competencia por el capital se intensificará. Que, poco a poco, el rally impulsado por los tipos por los suelos se irá devanando.

¿Hacia dónde pueden mirar entonces los ahorradores? El acertijo actual, en opinión de Blin, es cómo obtener retornos altos sin asumir un riesgo típico de la renta variable. En este entorno, los expertos señalan más allá de la Bolsa y los bonos, hacia estrategias en fondos «alternativos». Los inversores españoles están buscando descorrelación, asegura Javier Mallo, responsable de Legg Mason para España y Portugal. Y para ese espacio entre la renta fija y la renta variable es como han surgido los alternativos.

Son vehículos que nacieron del mundo de los 'hedge funds' y que han sido traducidos a un formado UCITS, es decir, con liquidez diaria, para llegar a un abanico mayor de ahorradores. Un foco que Mallo insiste en que seguirá. «Hacemos un esfuerzo importante por incorporar gestores independientes. Seguiremos lanzando alternativos», afirma. ¿Qué buscan en un fondo alternativo? «Rentabilidades sólidas, estabilidad, y, sobre todo, descorrelación».

¿Por qué complicarse?

Según el último barómetro de carteras españolas presentado por Natixis Portfolio Clarity (la consultora de carteras independiente de Natixis Investment Managers) en tan solo dos años este tipo de estrategias han crecido casi un 40 por ciento en los perfiles conservadores, pasando a representar un 16 por ciento de su asignación de activos a cierre del primer trimestre del 2018. «Estos vehículos brindan flexibilidad para combinar la dirección del mercado con la selección de títulos, capacidad para implementar posiciones largas/cortas que se beneficien en cualquier condición de mercado, alta convicción y un posicionamiento activo que ayude a proporcionar un enfoque versátil de valor relativo», explica Almudena Mendaza, del equipo en Madrid.

«Se requieren soluciones alternativas capaces de responder de forma ágil a los movimientos del mercado y de limitar sus repercusiones o incluso beneficiarse de ellos», añade en esta línea Laura Donzella, responsable de ventas para Iberia y Latinoamérica. Un impulso importante para este tipo de fondos está llegando de los grandes fondos de pensiones, tanto de fondos soberanos como de universitarios. ¿A qué responde? Pues porque como también defiende Álvaro Antón, Country Head para Iberia de Aberdeen, los alternativos han demostrado históricamente proteger mejor.

El Aberdeen Global–Diversified Growth y el Diversified «Income», que reparte rentas, se pueden mover a través de Bolsa, bonos, infraestructura, materias primas, etc. Y han mostrado la destreza para superar las caídas de 2012, con la crisis de deuda, el verano de 2015, y la crisis por la caída del precio del crudo. Los gestores también notan esa mayor presión por ser más activos. «Los movimientos del mercado son cada vez más exagerados», reconoce Wall. Por ello ven crucial abrirse a mayores clases de activos, hacia otros mercados, divisas, etc. Pero con capacidad para hacer apuestas de alta convicción y ser selectivos con las zonas donde deciden asumir riesgo.

Ganas de ponerse cortos

No es que los expertos estén negativos con las perspectivas del mercado. Más bien la complejidad del entorno obliga a sofisticar el concepto de «ser selectivos». «Estamos viendo a muchos de nuestros clientes vender o reducir su exposición a la renta variable, en particular con la idea de seguir teniendo posiciones en ella, pero a través de productos con una beta (correlación con el mercado) más baja», cuenta Andrew Dreaneen, responsable de alternativos líquidos de Schroders. Es decir, que los inversores profesionales están intercambiando sus fondos clásicos de renta variable por estrategias «long/short» (largos y cortos).

Para ser más concretos, ese 'punto dulce' que nota Dreaneen está en los fondos alternativos con una beta entre el 0 o el 0,3. Es lo que permite seguir apostando por los fundamentales de un mercado, pero sin depender de que el conjunto suba o baje. El Schroder GAIA Sirios US Equity, por ejemplo, lo aplica a la Bolsa estadounidense principalmente. Este tipo de estrategias, en teoría, ni siquiera dependen de que las bolsas suban. «Un frágil panorama geopolítico, con las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos y las negociaciones del 'Brexit' como las principales preocupaciones, se combinan con incertidumbre acerca del ritmo de la normalización de tipos de interés a nivel global. Esto está llevando a los inversores a buscar diversificar sus carteras con fondos con baja correlación a los mercados de capitales», confirma Luke Newman, gestor del fondo Janus Henderson Horizon UK Absolute Return.

Su fondo es un ejemplo perfecto de ello. En plena crisis de la bolsa británica por el 'Brexit', ha logrado ganar dinero tanto en mercados alcistas como bajistas. Las estrategias long/short elevan la gestión activa a un nuevo nivel. Como explica Heininger, en el Carmignac Portfolio Long-Short European Equities buscan empresas verdaderamente innovadoras, visionarias, que sean capaces de crecer en un mundo de escaso crecimiento y que puedan adaptarse para beneficiarse de un entorno en transformación. «Pero como esto es un juego de suma cero, también intentamos determinar quiénes serán los perdedores», afirma. «Hay pocos disruptores y muchos negocios desbaratados. Poder ponerse tanto largos como cortos es más importante que nunca», concluye.

Un enfoque flexible

Un enfoque flexible no es terreno exclusivo de la Bolsa. En Natixis lo implementan en la renta fija a través del DNCA Invest Alpha Bonds, un fondo de renta fija global de retorno absoluto. Partiendo de la macro, analizan cuatro pilares: crecimiento, inflación, política monetaria y política presupuestaria. A partir de ahí valoran las clases de activos y seleccionan títulos de diversos segmentos basándose en su relación rentabilidad/riesgo esperada en comparación con la del tipo de interés a 3 años, utilizando un modelo interno. En el espacio de la renta fija se mueve también la apuesta estrella de Legg Mason, el EnTrustPermal Alternative Income Strategy.

Esa independencia de las clases tradicionales de activos es el remedio que recetan los expertos, pero, según insiste Blin, de Unigestión, estas estrategias deben construirse de manera que no sean fondos 'beta' (ligados al mercado) tradicionales en disfraz. «El riesgo se tiene que gestionar de manera dinámica con el fin de evitar las peores caídas del mercado, así como ofrecer transparencia y eficiencia en costes», defiende. Esos tres requisitos los reúnen en el Alternative Risk Premia de Unigestión, un fondo que demostró su valía en periodos difíciles, como enero de 2016 o marzo de este mismo año.

Desde AXA IM coinciden en esa apuesta por las estrategias «premia». Como comenta Beatriz Barros de Lis, directora general para España, es un enfoque que reúne los tres pilares claves que identifican como necesarios para el momento actual: neutralidad al mercado, liquidez diaria y capacidad de ser explicado. Tres requisitos que han empaquetado en el AXA Multi Premia, gestionado por el equipo de Chorus. En Nordea aplican esa estrategia basada en primas de riesgo a través del Nordea 1–Alpha 7 MA Fund. Como esta clase de fondos suele ir dirigido a un perfil inversor conservador, la mayoría aplican además un enfoque de retorno absoluto. Esto es, que en un determinado plazo, generalmente de 12 meses, sean capaces de mantenerse en positivo. Así es, por ejemplo, el BSF European Absolute Return que se sirve de la tecnología y la experiencia de los equipos de BlackRock en los mercados financieros.

«El equipo de gestión, liderado por David Tovey y Stefan Gries, se pone largo en aquellas compañías con mayor potencial de revalorización y corto en aquellas con fundamentales más débiles», afirma Gutiérrez-Mellado. Lanzado en 2009, es de los pocos alternativos que han sobrevivido al paso de los años y uno de los veteranos en su categoría. Desde JP Morgan combinan los mejor de cada estrategia, con el fondo 'multi gestor' JPMorgan Funds- Multi Manager Alternatives. Karim Leguel, gestor, crea una cartera diversificada con el apoyo de 10 gestores expertos en alternativos en cinco clases distintas de «estilos».