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La cara y la cruz del empleo en Euskadi

Junio acabó con un nuevo aumento de cotizantes y el número de parados siguió bajando. Pero cada vez hay más ocupados que buscan un nuevo empleo y la brecha de género continúa ampliándose

Oficina de Lanbide en Vitoria./Blanca Castillo.
Oficina de Lanbide en Vitoria. / Blanca Castillo.
Jorge Murcia
JORGE MURCIA

Cualquier estadística que hable de empleo, paro o afiliación a la Seguridad Social es fiel paradigma de la teoría del vaso medio lleno o medio vacío. Los partidos políticos en el poder tienden a resaltar los aspectos positivos contenidos en esas cifras. Bueno, excepto el socialista, que por aquello de la herencia recibida se apresuró a enfriar los ánimos de los buenos datos generales destacando los negativos. La mirada de los sindicatos suele ser, como es natural, bastante más crítica. Cualquier mercado laboral tiene una cara y una cruz. La radiografía del vasco, según las cifras de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de junio, es la siguiente.

La cara

El número de parados sigue bajando. Las oficinas de Lanbide registraron a finales de junio 120.485 desempleados. El descenso fue de 2.316 personas respecto al mes anterior (-1,89%), y de 19.784 en términos interanuales (un -8,22%). La tasa de paro se sitúa en el 11,2%, muy cerca de la cifra totémica del 10%. El paro baja, además, en todos los grupos de edad, en los tres territorios y en todos los sectores de actividad.

La afiliación se acerca a máximos históricos. Al igual que en el conjunto de España, Euskadi registró en junio un nuevo aumento en las cifras de afiliación a la Seguridad Social. El País Vasco sumó 1.674 inscritos, lo que supone un leve crecimiento respecto al mes anterior (del +0,18%), mientras que respecto a hace un año la subida es del 2,18% (20.338 afiliados más). El récord se alcanzó hace diez años, el mayo de 2008, con 982.000 cotizantes.

Crece el número de indefinidos. Ni siquiera llega a uno de cada nueve los contratos que se firman sin horizonte temporal. De los 95.357 registrados en junio, sólo 7.928 no tenían fecha de caducidad. Es decir, el 8,31%. No obstante, en lo que llevamos de año el número de contratos indefinidos es casi un 22% superior al del mismo periodo de 2017. Y eso que el conjunto de contratos sólo creció un 4,9%. El pasado mes, la comunidad autónoma española donde se crearon más puestos de trabajo indefinidos sobre el total de contratos -en términos porcentuales- fue Madrid, con un 18,31%. Lo curioso es que en segundo lugar se situó Islas Baleares, una economía dominada por el turismo, donde la contratación temporal casi es norma. Pues bien, de los casi 293.000 contratos que se firmaron allí el pasado junio, el 17,41% fueron indefinidos.

La cruz

Hay menos parados registrados, pero el número de demandantes de empleo crece en 3.837 personas, para alcanzar las 272.390. Esto es porque hay 7.499 ocupados que piden un nuevo empleo, lo que según Comisiones Obreras-Euskadi, ·«muestra que el reto actual no es tanto la destrucción de empleo, como las condiciones de los empleos que se están generando para poder hacer frente a una vida digna».

Sigue la desigualdad de género. Si bien el paro descendió también entre las mujeres (-622), lo hizo en menor proporción que en el caso de los hombres (-1.694 parados). Ellas representan el 57,6% de los parados registrados en las oficinas de Lanbide, cuando a principios de año eran el 55,5%.

Euskadi,con la menor tasa de cobertura por desempleo. Según denunciaba UGT-Euskadi, únicamente 43.653 personas (el 36% de los parados) cobraba algún tipo de prestación por desempleo. La media de la cobertura estatal, según datos del SEPE es del 56%. Un porcentaje que en el caso de Euskadi baja al 21,56% si se tiene sólo en cuenta los ocupados que han podido trabajar el tiempo suficiente como para poder cobrar la prestación por desempleo.