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Las series online parten la pana

'Qué vida tan triste' o 'Malviviendo' marcaron el inicio de un fenómeno cuya evidencia de éxito es el estreno por todo lo alto de la segunda temporada de 'Paquita Salas'

Fotograma de la serie 'Malviviendo' (2008)./
Fotograma de la serie 'Malviviendo' (2008).
Borja Crespo
BORJA CRESPO

Hoy en día tenemos la posibilidad de elegir lo que queremos ver para combatir el tedio sin demasiados problemas, salvo los contratiempos que puedan plantear la logística, el bolsillo o la falta absoluta de criterio, pudiendo seleccionar entre una gran variedad de material audiovisual gracias a la implantación de diferentes formatos de entretenimiento que han encontrado en Internet la vía de difusión ideal.

El espectador multitarea, el mismo que puede estar visionando varias piezas a un mismo tiempo, con un puñado de ventanas abiertas en diferentes dispositivos, mientras escribe en redes sociales a ritmo de hashtag, puede dar al play escogiendo qué degustar en el momento preciso, y si lo hace del tirón o en cómodos plazos. Evidentemente, la fragmentación visual provocada por el exceso de oferta y los efectos de la cultura de la inmediatez, la falta de concentración y paciencia que nos embriaga, ha generado un escenario en el cual hace falta innovar para llamar la atención del usuario y adecuarse a sus ansias y necesidades.

El público joven no enciende apenas el televisor, la tablet, el ordenador y el teléfono móvil son sus pantallas favoritas y veneran a creadores de contenidos que tiran de plataformas como YouTube para dar a conocer su trabajo. Dejando el fenómeno youtuber a un lado, ahora que algunos profesan la ideología neoliberal sin tapujos frente a la webcam de cara a su audiencia de corta edad queriendo irse a vivir a Andorra para pagar menos impuestos, una de las tendencias que ha cuajado online es el de las series que surgen para ser devoradas directamente con una buena conexión, quemando wi-fi o 4G. La tecnología manda.

'Qué vida más triste' fue una de las primeras series de éxito que llegó al espectador a través de internet por estos pagos. Creada por Rubén Ontiveros, guionista con amplia trayectoria televisiva, comenzó su andadura en YouTube en 2005, alcanzando millones y millones de visitas en 2008, año en el que saltó a la televisión, con un total de siete temporadas (tres en la red y 4 para La Sexta). Ha cambiado mucho el panorama audiovisual desde entonces. La llegada de HBO, Netflix, Movistar o Amazon, entre otras plataformas de ocio en streaming, ha roto en pedazos las reglas del juego.

En paralelo, las webseries, un término que ha quedado desfasado, han encontrado su nicho hasta el punto de llamar la atención de los canales generalistas que han apostado por propuestas como Flooxer (Atresmedia), Mtmad (Mediaset) o PlayZ (TVE) con el fin de llegar a un nuevo público que disfruta con «nuevas series y formatos que hace unos años hubiera sido imposible ver», según cuenta el propio Ontiveros, uno de los culpables del éxito primigenio de 'Vaya semanita'. «Creo que el público se mueve por el producto que le ofreces. Si le resulta atractivo y le gusta lo verá en la plataforma que sea. El cuento de la criada ha tenido igual o más éxito en HBO que en Antena 3, lo que confirma que la serie funciona tanto en abierto como en video bajo demanda».

Actualmente Ontiveros guioniza la serie 'Neverfilms' para PlayZ, donde parodian trailers de películas conocidas. Comparten catálogo con 'Mambo', lo nuevo de los creadores de 'Malviviendo', una producción de andar por casa que arrasó con millones de reproducciones en YouTube. «Nació en 2008 y apenas existía la ficción web, de hecho el término webserie se acuñó un par de años más tarde», cuenta Teresa Segura, su productora.

«Todo el contenido digital que nacía no tenía una estructura fija, ni un modelo económico rentable y la distribución era gracias a los propios espectadores a través de las redes sociales de aquel momento, que empezaban a funcionar a nivel promocional. Para los canales de tv y las marcas era difícil invertir en contenido online, no se fiaban de que tuviese repercusión ni les fuese a salir rentable. Sin embargo, los más jóvenes estábamos acostumbrados a ver otras películas y series americanas en nuestro pc, o con el VGA conectado a la tv, y no tanto la programación en directo. Empezábamos a demandar que el espectador pudiese ver el contenido cuándo quisiera y cómo quisiera», explica. Algo que está al orden del día y ha dado libertad para experimentar con ciertas temáticas y huir de la esclavitud de las duraciones excesivas por capítulo debido a los cortes publicitarios.

«Hace 10 años invertías en ficción web como carta de presentación para darte a conocer, como trampolín para entrar en tv o cine», continúa Segura. «No era rentable en ningún caso, a no ser que te saliese trabajo a raíz de ese escaparate. A día de hoy, a lo largo de esta década, se ha creado un mercado online gracias a que las marcas han invertido en publicidad, los contenidos a la carta en tv y, sobre todo, al nacimiento de las plataformas digitales. Ha cambiado todo... y lo que queda».

Este fin de semana se estrena en Netflix la segunda temporada de 'Paquita Salas', serie que nació en la plataforma digital Flooxer y ha dado el salto a la conocida marca tras cosechar excelentes cifras (y críticas). Dirigida por Los Javis, realizadores de moda gracias al éxito de la película 'La llamada' y su participación como profesores en 'Operación Triunfo', no entra en la lógica de llamarla webserie, un término obsoleto que suena a viejo, como multimedia.

«Hablaría directamente de series o contenidos digitales», afirma Segura. «Lo único que cambia es el presupuesto entre ellas. De hecho, hablaría de series coste cero o bajo presupuesto, branded content o contenido de entretenimiento producido por una marca, o series a secas, equiparando las que impulsan las plataformas digitales con las de tv de toda la vida». «Creo que el medio de distribución no debe dar el apellido a un contenido», añade Mafalda Gonzalez-Alegre Gutierrez, content manager en Flooxer. «La única ventaja que le veo al término es que ya ha generado un circuito sólido de festivales, en la que los creadores que están empezando tienen la oportunidad de crear comunidad con otros creadores y de compartir sus proyectos con representantes de medios de comunicación o del sector audiovisual».

Youtube y otras plataformas

Hay títulos, como 'Living Postureo' o 'Pantomima Full', por poner algunos ejemplos en la palestra, que no paran de ganar seguidores sin la necesidad de atenerse a las reglas habituales de las series de toda la vida. Se distribuyen en YouTube y no tienen nada que ver con la idea de televisión al uso, ni técnicamente ni en lo que cuentan. Es un contenido diferente que cubre un hueco importante entre las preferencias de los internautas y se apoya en las redes sociales para su promoción, donde se comparte contenido de manera exponencial creándose los fenómenos virales.

«Poco a poco se tiende a la profesionalización y, quieras o no, eso implica una serie de gastos y una mínima producción seria», explica Ontiveros. «De todas formas, siempre parece que hay un tono ligeramente despectivo con la etiqueta de bajo presupuesto, como considerándola una serie menor. 'Mambo', 'Paquita Salas', incluso 'Mira lo que has hecho' y 'Vergüenza' son series de altísima calidad que no necesitan unos presupuestos millonarios».

Cada vez es más accesible, cómodo y económico acceder a series sin necesidad de enchufar el televisor. «Un cambio bastante clave ha sido que, al poder ser todos creadores de contenidos por igual, la audiencia ha perdido muchos complejos y ahora podemos consumir desde series producidas en Hollywood hasta cuentas de memes hechas por un grupo de quinceañeros, y que nos entretengan por igual», relatan Venga Monjas, otro fenómeno en la red con series como 'Da Suisa', una parodia de 'Los Simpson' que experimenta con el lenguaje audiovisual.

«Obviamente ésto está generando mutaciones increíbles, muy poco ortodoxas, y creemos que lo que estamos viviendo es solo el principio». La audiencia clave suele ser juvenil, un target acostumbrado a la cultura gratis, con lo cual la rentabilidad no siempre es fácil, como ya se ha avanzado en anteriores líneas. «En nuestro caso, por ejemplo, vivimos de ésto porque cultivamos una audiencia por internet que luego se convierte en audiencia que viene a vernos en los espectáculos en vivo que organizamos por todo el país en teatros y garitos», continúan Venga Monjas. «Además, gracias a todo ésto también nos salen curros sueltos, colaboraciones, etc. Todo suma. Si se cuidan todos estos aspectos, uno puede llegar a ganarse la vida tranquilamente. Es irregular, deforme, y poco estable... pero rentable a fin de cuentas».

Gracias al tirón de 'Malviviendo' en YouTube nació la productora Diffferent Entertainment, donde Teresa Segura y David Sainz, director y guionista, hacen frente a todo tipo de encargos, desde publicidad a branded content o videoclips. Estos días ruedan al segunda temporada de la divertida 'Mambo', «un pasito más en nuestra trayectoria, siempre hemos ido poco a poco pero sin dar un paso atrás, esa es nuestra clave.

Es un honor trabajar para PlayZ y ser la primera producción renovada de esta plataforma digital. Ha tenido buena audiencia y muy buena crítica y estamos contentos. Es la serie con más recursos que hemos realizado hasta ahora, pero, al ser una plataforma pública, no cuenta con el mismo presupuesto que una serie de tv o de plataforma de pago, por lo que seguimos luchando por seguir pegando el salto tanto a cine como a la tv o plataforma de pago. Poco a poco... Nuestra suerte es que nunca hemos parado de trabajar, en cada proyecto aprendemos mucho y conocemos gente maravillosa». Esa es la actitud.

El último hit en la creciente demanda de series online es 'Looser', interpretada, escrita y dirigida por Esty Quesada, conocida en su faceta youtuber como 'Soy una pringada'. Es la referencia más vista en este formato en Flooxer, su impulsora, hasta la fecha. Consta de seis capítulos que no dudan en dejarse llevar por la incorrección política, algo impensable en otros medios.

«El coste de una serie es muy alto y la rentabilidad en Internet es baja, por eso hay que suplir el bajo presupuesto con ingenio», resalta Mafalda Gonzalez-Alegre Gutierrez. «Por ejemplo, en Internet, si eres muy gracioso o tienes una muy buena idea no te hace falta nada más para triunfar. Hacer capítulos de pocos minutos, pocos personajes, un buen plan de producción y buenos guiones son clave». Es el caso de 'Qué vida más triste', que abría el presente texto.