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La Reina vuelve a dar audiencia

La segunda temporada de la aclamada 'The Crown' profundiza en el matrimonio de Isabel II con Felipe de Edimburgo y en la difícil relación de la monarca con su hermana Margarita

Michael C. Hall se une a los protagonistas de 'The Crown', Matt Smith y Claire Foy./Agencias
Michael C. Hall se une a los protagonistas de 'The Crown', Matt Smith y Claire Foy. / Agencias
Nuria Nuño
NURIA NUÑO

"Nos olvidamos de Isabel de Windsor; ahora sólo queda Isabel Regina". Con estas palabras, dirigidas a la monarca británica durante una sesión fotográfica, finalizaba su temporada inicial 'The Crown', la primera serie producida por Netflix en Reino Unido.

En ese último plano, una pensativa Isabel II, que ya había sentido el peso de la corona, transmite con una simple mirada su lucha interna: la de la reina que representa a todo un imperio, sometida al escrutinio público; y la mujer que quiere ser pero que, con frecuencia, se siente sola y anulada por el histórico papel que le ha tocado representar. Un anticipo de ese 'combate', en el que tratará de conciliar su vida personal con sus deberes como monarca, ya pudo vislumbrarse durante la primera entrega de esta aclamada ficción histórica.

Y además

A partir del 8 de diciembre, fecha fijada por el gigante del 'streaming' para el estreno mundial de los diez capítulos que conforman la segunda temporada, su regia figura volverá a recibir a la audiencia. Un público encandilado que, como le ocurrió a la crítica especializada, no pudo resistirse a la fascinación que históricamente ha suscitado la realeza británica.

Exitosa primera temporada

De hecho, la primera temporada de 'The Crown' fue alabada por los especialistas y galardonada con numerosos premios como el Globo de Oro a la Mejor Serie de Drama y Mejor Actriz; o el premio del Sindicato de Actores a dos de sus protagonistas, la cada vez más pujante Claire Foy, trasunto de la reina coronada en 1952; y John Lithgow. Ambos se convirtieron en dos de los pilares sobre los que se sustentaron los primeros capítulos de esta ficción sobre la monarca reinante más longeva del mundo.

Momentos de la segunda temporada de 'The Crown'. / Agencias

Durante esa primera entrega, se desvelaron intrigas, amores y maquinaciones en los inicios de la nueva era isabelina, al tiempo que los espectadores conocían los entresijos del poder, al adentrarse en Westminster y las estancias palaciegas para explorar la relación que se tejía entre los inquilinos de dos de las direcciones más populares del mundo: el Palacio de Buckingham y el número 10 de Downing Street.

En aquellos primeros años del reinado de Isabel II, la residencia del Primer Ministro estaba habitada por el carismático sir Winston Churchill, encarnado por John Lithgow. El duelo entre ambos acaparó algunas de las mejores escenas de la temporada, en la que también participaron Victoria Hamilton, que adoptó el papel de la Reina madre, y Jared Harris como Jorge VI. Pero las dos figuras sobre las que pivotaba la vida personal de la reina fueron las del príncipe Felipe (Matt Smith) y la princesa Margarita (Vanessa Kirby)dos personajes secundarios que, a lo largo de la trama, quedaban diluidos ante la omnipresencia de la monarca. Se mostraba a ambos como dos espíritus libres de los que la reina empezaba a alejarse debido a los sacrificios y prioridades que le exigía su nuevo rol. Sin embargo, los vínculos que le unen a ellos serán uno de los puntales que vertebran los nuevos episodios, en los que se profundiza más en las relaciones personales de Isabel II con su marido –del que se evocarán sus años de juventud- y con su hermana.

Durante la primera temporada, pudo descubrirse a una reina en ciernes, que ascendió al trono a los 25 años tras la muerte de su padre. La audiencia seguía los pasos de la joven monarca, que debía asumir con celeridad y acierto sus nuevas responsabilidades, ya que se enfrentaba a cambios vertiginosos en su vida para liderar la monarquía más reconocida del mundo. Una misión que asumió cuando el Imperio británico estaba en declive y la política internacional atravesaba por horas bajas, sumida en las terribles consecuencias de la II Guerra Mundial. En ese contexto, el amor quedaba relegado a un segundo plano. No ocurrirá lo mismo en las nuevas tramas, donde éste acaparará el protagonismo en las vidas de Isabel II y Margarita.

En este sentido, la compleja relación de la reina con su esposo vertebrará la segunda parte de la serie, creada por Peter Morgan ('The Queen') para narrar en seis temporadas los 65 años de reinado de Isabel II. La nueva entrega arranca justo en el punto donde terminó la primera, con la despedida a Felipe de Edimburgo. Éste emprenderá su primer viaje oficial en solitario en una gira mundial de cinco meses, aprovechando que debía estar presente en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Melbourne (1956). Ese tiempo alejado de palacio debía servirle para reflexionar, asumir el segundo plano y los sacrificios personales que le correspondían en su condición de consorte, así como para ordenar sus prioridades y salvar un matrimonio en crisis.

La distanciada unión entre Isabel II y un frustrado Felipe no es la única que se tambalea. La relación de la reina con Margarita, que tuvo que renunciar al amor de su vida -el coronel Peter Townsend por su condición de divorciado-, tampoco atraviesa su mejor momento. En este caso, las rencillas entre hermanas seguirán funcionando como un perfecto contrapunto entre la rectitud que distingue a la reina y el espíritu rebelde de una princesa que no quiere vivir enconsertada por las directrices que le impone el 'establishment'.

Estos nuevos episodios, que tendrán la crisis del Canal de Suez, la caída del tercer primer ministro de la reina, Harold Macmillan tras el escándalo del caso Profumo; y la visita oficial de J. F. Kennedy (interpretado por Michael C. Hall) como telón de fondo, traerán también un ‘cambio de guardia’ en el elenco. Los espectadores tendrán que despedirse, entre otros, de Claire Foy, Matt Smith y Vanessa Kirby. Tal y como estaba previsto, 'The Crown' seguirá reinando en la tercera temporada sin ellos, ya que serán reemplazados por actores que tengan una edad más cercana a la del personaje real en la época que le interpretan.

Por el momento, sólo ha trascendido que Olivia Colman ('Broadchurch', 'El infiltrado') tendrá el difícil reto de que la audiencia se olvide de Foy -quien ha logrado mimetizarse a la perfección con el personaje- y vean en ella a una Isabel II más madura; que sin duda seguirá siendo la joya más brillante de la corona.

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