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Gus Van Sant, label de autor

El director de cine inpendiente que alcanzó la popularidad con 'El indomable Will Hunting' y el prestigio con 'Elephant' estrena 'No te preocupes, no llegará lejos a pie'

El director Gus Van Sant durante el rodaje de 'Tierra prometida' (2004)./
El director Gus Van Sant durante el rodaje de 'Tierra prometida' (2004).
Borja Crespo
BORJA CRESPO

Hubo un tiempo en el cual era un todo un acontecimiento en la cartelera el estreno de lo último de grandes cineastas. La etiqueta de autor sigue vendiendo, pero a otro nivel. Recientemente se han estrenado las nuevas propuestas de dinosaurios como Roman Polanski y el visionario por excelencia Terry Gilliam y el hecho en sí no ha llevado a más gente a pasar por taquilla. Quizás David Lynch se salvaría de la quema, aunque no se prodiga en la gran pantalla y 'Inland Empire' pasó por las salas sin pena ni gloria. En menor medida, una de Jarmusch o una de Haneke siempre son bienvenidas, pero el ruido promocional no es lo que era.

La prueba es que Gus van Sant no para, mantiene el tipo con una filmografía sin grandes altibajos, de manera regular, a sus 65 años, y su nueva película, 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', no tiene pinta de causar sensación más allá de sus seguidores de toda la vida. Protagoniza la historia, basada en hechos reales, Joaquin Phoenix, tan sublime como siempre, en la piel de un hombre paralítico por un accidente que se refugia en el dibujo. El apellido del conocido actor nos conecta con una de las primeras apuestas de Van Sant, la aplaudida 'Mi Idaho privado', donde el malogrado River Phoenix daba una lección de interpretación antes de dejarnos cuando no tocaba.

La crítica

En 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', presentada en el festival de Sundance, Van Sant continúa una relación de más de veinte años con el compositor Danny Elfman, que cogió impulso con 'Todo por un sueño' (1995), donde brillaba Nicole Kidman en una historia que arremetía contra los medios sensacionalistas. Inconformista por naturaleza,

Gus Van Sant junto a Fred Armisen en una escena de la serie 'Portlandia' (2011).
Gus Van Sant junto a Fred Armisen en una escena de la serie 'Portlandia' (2011).

Van Sant inició su andadura en el terreno del largometraje en 1985 con 'Mala noche', por la que cosechó numerosos parabienes. Le siguieron las indispensables 'Drugstore Cowboy' (1989), con Matt Dillon y Kelly Lynch dándolo todo interpretando a dos toxicómanos que se mueven por EE.UU. atracando farmacias para saciar sus adicciones, y la mentada 'Mi Idaho privado' (1991), con un exuberante River Phoenix y Keanu Reeves de escudero dando cuerpo y alma a dos jóvenes chaperos. Ambos títulos confirmaron el talento y personalidad de un cineasta que recibió con ganas la etiqueta de autor y se hizo un buen hueco, con razón, en el ámbito del cine independiente.

La matanza de Columbine

Van Sant, graduado en la escuela de diseño de Rhode Island, dio un paso de gigante con 'El indomable Will Hunting' (1997), película nominada a nueve Oscars. Robin Williams, en la piel de un profesor paternalista, se llevó una estatuilla dorada. También su compañero de reparto, Matt Damon, pero por co-escribir el guión junto a Ben Affleck. Con la carrera disparada, asentado en Hollywood, la siguiente maniobra del cineasta, un año después, desconcertó a la crítica: aceptó el encargo de rodar un remake de 'Psicosis' y se limitó a copiar prácticamente al milímetro la planificación del maestro Hitchcock. Le dieron por todos lados por no ofrecer ninguna perspectiva nueva mientras años más tarde se perdonaba a Haneke por hacer los propio consigo mismo en 'Funny Games'.

Escenas de tres películas de Gus Van Sant: Descubriendo a Forrester (2000) con Sean Conery, 'Elephant' (2003) y 'El indomable Will Hunting' (1997) con Robin Williams y Matt Damon.

'Descubriendo a Forrester' (2000), con un Sean Connery inconmensurable, le devolvió a la palestra y tras ella llegó la referencial 'Elephant' (2003), una muestra ejemplar de cine independiente crítico con la tristemente famosa matanza de Columbine presente. Ganó la Palma de Oro y mejor director en Cannes, aumentando su prestigio.

Amante de la pintura, Van Sant ha participado en varias películas colectivas ('Paris, je t'aime', 'A cada uno su cine') y ha firmado míticos videoclips como 'Under the Bridge', de Red Hot Chili Peppers (1991). Con 'Last Days' (2005) le dio por hablar desde la ficción de los últimos días de Kurt Cobain.

No funcionó como se esperaba pero con 'Paranoid Park' (2007) mantuvo el pulso con un filme en la línea de 'Elephant' cuyo principal fin era reivindicar su sello. El cineasta ha basado varias de sus películas en personas reales de Portland (Oregón), su hogar adoptivo durante muchos años.

Gus Van Sant y Sean Penn arrasaron en la temporada de premios con la película 'Mi nombre es Harvey Milk' (2008).
Gus Van Sant y Sean Penn arrasaron en la temporada de premios con la película 'Mi nombre es Harvey Milk' (2008).

'Mi nombre es Harvey Milk' (2008), con nueve nominaciones en los premios Oscar, marcó su activismo. Sean Penn ganó merecidamente el premio al Mejor Actor encarnando al primer político homosexual elegido para ocupar un cargo público en EE.UU. Las discretas 'Tierra prometida' (2012) y 'El bosque de los sueños' (2015) anteceden al actual estreno de 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', donde prosigue su intención de mostrar a la humanidad en historias y en personas que no son las que la mayoría elegiría.