Jean Pierre Melville, el ‘polar’ que vino de Francia

Considerado el más americano de los directores galos, es un imprescindible en la historia del cine policiaco

Jean-Pierre Melville./
Jean-Pierre Melville.
Boquerini .
BOQUERINI .

Este 20 de octubre se celebra el centenario de Jean-Pierre Melville, un director no lo suficientemente conocido, pero imprescindible en la historia del cine policiaco europeo de los 60. Considerado como el más americano de los directores franceses, destacó sobre todo por sus thrillers, el ‘polar’, como se denomina coloquialmente en Francia al cine policiaco. La conmemoración ha provocado que su figura se reivindique como uno de los grandes del cine francés en festivales de todo el mundo (Sundance, Cannes, Venecia, Río de Janeiro, Tokio o Mar del Plata), y entre ellos en la Seminci (Semana Internacional de Cine de Valladolid) que levanta su telón este sábado 21 de octubre. Sumándose a los actos organizados por el Instituto Francés en la conmemoración del centenario del cineasta, la Seminci organiza un mini-ciclo, que lleva por título ‘Jean-Pierre Melville. De soledades, silencios y rituales’ y una mesa redonda en el que diferentes expertos analizarán la obra y transcendencia del director francés..

Precursor de la ‘nouvelle vague’ y destacado artífice del polar francés, Jean-Pierre Grumbach, conocido como Jean-Pierre Melville (París, 20 de octubre de 1917 – París, 2 de agosto de 1973). Sus películas sobre todo las de la década de los 60 acusan una exaltación total de la amistad entre hombres, muchas de ellas basadas en historias de gangsters y de personajes que han vivido la Segunda Guerra Mundial en la Francia ocupada.

A pesar de haber dirigido sólo trece largometrajes a lo largo de sus 23 años de carrera, la poderosa influencia de Melville y su personalísimo estilo han dejado una huella indeleble en multitud de directores posteriores. Autores icónicos de la ‘nouvelle vague’ como Jean-Luc Godard o François Truffaut reconocieron la importancia de su trabajo, hasta el punto de ser considerado en ocasiones como uno de los padres del movimiento. Pero su estela puede seguirse más allá de las fronteras de Francia: Martin Scorsese, John Woo, Quentin Tarantino o Michael Mann se cuentan entre los muchos directores que le han reconocido como una influencia clave en sus trabajos.

Jean-Pierre Melville inició su andadura cinematográfica en 1946, tan solo unos meses después del final de la ocupación de Francia, con el corto ‘Vingt-quatre heures de la vie d’un clown’, aunque su carrera alcanza su primer gran logro -de hecho, uno de los mayores de su obra- con su siguiente película, ‘Le silence de la mer’, que empieza a rodar en 1947, aunque solo puede estrenarla dos años después. Tras ‘Les enfants terribles’ (1950) y ‘Quand tu liras cette lettre’ (1953), Melville realiza su primer policíaco con ‘Bob le flambeur’ (1955), género que le dará sus mayores éxitos e impondrá la imagen más perdurable de su obra y su posición de privilegio en el policíaco europeo, con películas como ‘El confidente’ (1963), ‘Hasta el último aliento’ (1966), ‘El silencio de un hombre’ (1967), y ‘Círculo rojo’ (1970). No abandonará el género hasta su última película, ‘Crónica negra’, rodada en 1972, un año antes de su prematura muerte, con la excepción de dos nuevas incursiones en el período de la Ocupación, ‘Léon Morin, sacerdote’ (1961) y sobre todo ‘El ejército de las sombras’ (1969), una de las cumbres de su carrera.

Los críticos de la revista Cahiers du Cinema descubrieron y lanzaron a Melville como patrón de ejemplo y guía de lo que debía ser el ‘nuevo cine francés’. La admiración de sus compañeros de profesión les llevó a darle papeles dentro de sus obras. Este es el caso de Jean-Luc Godard, en ‘Al final de la escapada’ o Claude Chabrol, en ‘Landrú’.

Melville en cuatro ‘polars’ y una loa a la Resistencia

1 ‘El confidente’ (‘Le doulos’, 1963)

Con Jean-Paul Belmondo, Serge Reggiani y Michel Piccoli, fue la primera gran obra maestra de Melville., un intenso thriller con aire de tragedia clásica: Tras salir de la cárcel, Maurice asesina a su amigo Gilbert. A continuación prepara un atraco para el que necesita una serie de herramientas que le proporcionará Silien, un individuo sospechoso de ser confidente de la policía. El robo sale mal, y Maurice, que sospecha que Silien lo ha traicionado, decide ajustar cuentas con él.

2 ‘Hasta el último aliento’ (‘Le deuxième souffle’, 1966)

Con Lino Ventura y Paul Meurisse, se basa en una novela de José Giovanni, que en su salto a la dirección cinematográfica se reivindicó como el gran discípulo de Melville: Gu es un peligroso criminal que, después de escapar de prisión, viaja a París para reunirse con sus socios y se ve envuelto en una matanza entre bandas rivales. Antes de abandonar el país, necesita dar un último golpe para conseguir dinero, pero es perseguido por un infatigable inspector de la gendarmería.

3 ‘El silencio de un hombre’ (‘Le samourai’, 1967)

Con Alain Delon, François Périer y Nathalie Delon, es una de sus películas más famosas, un poema desgarrador de un hombre solo, una especie de samurái convertido en un frío y solitario asesino a sueldo que un día descubre que quienes lo contrataron pretenden atentar contra él. El estilo solemne y puntilloso de Melville se adapta aquí a la perfección a este thriller psicológico entre cuyos principales méritos se encuentra una sórdida e inquietante atmósfera.

4 ‘Círculo rojo’ (‘Le cercle rouge’, 1970)

Con Alain Delon, Gian Maria Volonté e Yves Montand, la acción se desarrolla entre Marsella y París, en el invierno de 1970. Vogel, criminal italiano recién huido de la policía; Corey, que acaba de ser puesto en libertad condicional tras 5 años de prisión; y Jansen, antiguo policía, alcohólico con deseos de reinserción, se asocian para cometer un robo en una joyería de la Plaza Vendôme, de París. Una trágica historia sobre el honor y la amistad, con tres delincuentes unidos por el destino, representado como un círculo rojo trazado con tiza en el suelo, dentro del cual tarde o temprano han de unirse sus caminos.

5 ‘El ejército de las sombras’ (L'armée des ombres’, 1969)

Jean-Pierre Melville ajusta cuentas con los nazis que ocuparon Francia con esta loa a la Resistencia en la que están Lino Ventura, Simone Signoret, Paul Meurisse y Jean-Pierre Cassel. Una obra maestra que ofrece una visión del coraje y los miedos de estos grupos armados que tan importantes fueron en la Francia ocupada. La película presenta algunos meses en las vidas de los militantes en torno a un tranquilo ingeniero civil que es uno de los verdaderos líderes de la resistencia. Un fresco de la resistencia francesa plagado de situaciones, con multitud de detalles sobre la época.