Subaru Outback, la exclusividad del estilo crossover

Subaru Outback, la exclusividad del estilo crossover

El nuevo Outback es la quinta generación de un modelo que se ha mantenido desde 1995 con carrocería familiar, tracción a las cuatro ruedas y motor tipo bóxer

El estilo crossover se pone de manifiesto una vez más en el nuevo Subaru Outback. Siempre bajo el mismo concepto que agrupa coche familiar, con un gran volumen de maletero, tracción a las cuatro ruedas y un motor tipo bóxer de cilindros opuestos, una disposición muy poco habitual en el mercado.

La nueva versión evoluciona esa idea primitiva, de vehículo estilo crossover que encaja a la perfección como turismo para utilizar a diario y es un buen aliado para atravesar los peores caminos de tierra. Con los mismos valores de confort y habitabilidad, añade una significativa mejora en aspectos más emocionales como el respeto al medioambiente, el diseño y la calidad.

El Outback representa el máximo exponente de la tecnología del fabricante japonés y es el elegido para estrenar las novedades más importantes como el motor bóxer diésel o la transmisión automática Lineartronic. Además, con este último modelo, se lanza en Europa la tercera generación del novedoso sistema de seguridad Eyesight como equipamiento de serie en todas las versiones con cambio automático.

El sistema Eyesight emplea dos cámaras montadas a ambos lados del espejo retrovisor interior para monitorizar las condiciones del tráfico. Ante un posible despiste del conductor, previene las consecuencias de un accidente. Detecta y reconoce objetos tales como vehículos y sus luces de frenado, peatones y ciclistas y, tras avisar al conductor, actúa sobre el motor y el sistema de frenos para frenar el coche si el conductor no lo hace.

En cuanto al diseño exterior, la carrocería del nuevo Outback sigue siendo inconfundible, aunque se aprecia un aspecto más robusto, con unas líneas más definidas y un aspecto más estilizado, sin perder su estética SUV y con una altura libre al suelo de 20 centímetros. En el frontal lleva por primera vez la parrilla hexagonal, símbolo de identidad de los últimos modelos lanzados por Subaru y añade tecnología led en las luces de cruce, posición y frenado.

El chasis es nuevo, con mayor utilización de acero de alta resistencia, que ha incrementado la rigidez de la carrocería hasta un 67 % frente al anterior modelo. La suspensión recibe modificaciones como nuevos amortiguadores más firmes, los traseros regulables automáticamente según la carga. La dirección asistida eléctrica es más precisa y rápida con 2,8 vueltas de volante para girar las ruedas entre un extremo y el contrario.

El comportamiento en curva mejora con la función Active Torque Vectoring que se añade al control de estabilidad y tracción. Heredada del WRX STI, hace que el coche sea más ágil en las curvas, con un paso más rápido. Actúa parecido a un diferencial autoblocante, frenando la rueda interior en caso necesario y repartiendo el par a las cuatro ruedas. Los discos de freno son ventilados en las cuatro ruedas.

En el sistema de tracción total, el nuevo Outback incorpora por primera vez un asistente de descenso que frena el vehículo para mejorar aún más la adherencia en superficies muy deslizantes y puede bajar las pendientes más inclinadas sin necesidad de pisar el pedal del freno.

En el interior se aprecia una mejora en la calidad con la utilización de nuevos materiales. Se aprovecha más el espacio y se consigue una mayor anchura en la zona de los hombros, codos, caderas y piernas además de una posición de los asientos algo más elevada. La capacidad del maletero crece 33 litros hasta los 559 litros. En el cuadro de instrumentos, aparece una pantalla con la información del ordenador y del Eyesight, ubicada entre las habituales esferas para el velocímetro y cuentarrevoluciones.

Cabe destacar el sistema de navegación y entretenimiento de 7 pulgadas tipo tableta, con una pantalla táctil multifunción con las últimas novedades en conectividad para móviles. El nuevo sistema multimedia ofrece un manejo mucho más intuitivo que en el Outback anterior y se puede manejar con los mandos en el volante o por el sistema de reconocimiento de voz.

Los motores son un turbodiésel de dos litros y un gasolina de 2.5 litros, ambos de cuatro cilindros horizontales opuestos. Se han diseñado para ofrecer una respuesta más aprovechable en un mayor margen de revoluciones y las cifras de consumo y emisiones son más bajas para cumplir con la estricta normativa Euro 6. En el de gasóleo con cambio manual el gasto desciende hasta los 5,6 litros y el automático Lineartronic consume 6,1 litros. El motor de gasolina lleva por primera vez un sistema de arranque y parada automático.

El nuevo Subaru Outback se comercializa en siete versiones y cuenta con tres niveles de equipamiento. El diésel manual, se podrá elegir entre los acabados Sport y Executive, desde 29.900 euros. En el modelo con cambio automático, la oferta se centra en los acabados Executive y Executive Plus, desde 35.200 euros. El gasolina vendrá de serie con el cambio automático Lineartronic y tres equipamientos: Sport, Executive y Executive Plus.

El equipamiento de serie en todas las versiones es muy completo, y ya desde el acabado Sport y por citar unos pocos ejemplos lleva ópticas led, siete airbags incluido rodilla, llantas de aleación, climatizador automático, volante de cuero multifunción, control de crucero, cámara de visión trasera y freno de mano eléctrico. Los acabados Executive añaden navegador con Starlink, techo solar eléctrico corredizo y portón trasero automático. La tapicería de cuero es de serie en los Executive Plus.