Renault Zoe, tercera generación

La nueva versión, con una motorización más eficaz, incrementa la autonomía hasta 390 kilómetros

Renault anuncia la tercera generación del Zoe, el modelo eléctrico de la marca que representa un hito en la estrategia del Grupo para el desarrollo de este tipo de vehículos a gran escala. Tras siete años en el mercado, el nuevo mejora en calidad, diseño, tecnologías y prestaciones con una mecánica más eficaz que proporciona mejores prestaciones y una autonomía, que a falta de la homologación definitiva, se amplía hasta los 390 kilómetros.

El motor eléctrico sube la potencia hasta 100 kW y la nueva batería Z.E. 50 dispone de una mayor capacidad (52 kWh) si bien no supone ningún cambio en el tamaño, por lo que se mantiene la misma habitabilidad del Zoe anterior. Una ventaja es que suministra una corriente de mayor intensidad lo que contribuye a la mejora de las prestaciones del nuevo motor R135.

Otra innovación de la nueva batería es que también puede cargarse hasta 50 kW en los bornes que funcionan en corriente continua, adecuada para los grandes trayectos si se circula por autovías o autopistas. De esta forma, es posible la recarga AC hasta 22 kW y DC hasta 50 kW. La toma tipo 2 y el cargador Caméléon siguen presentes para la utilización diaria.

En una toma Wallbox de 7 kW (ideal para enchufarlo de noche) la carga total se realiza en 9 horas 25 minutos. Si se encuentra en una ciudad, con un borne público de 11 kW el Zoe recupera hasta 125 kilómetros de autonomía en dos horas y tarda una hora si es de 22 kW.

Con el nuevo cargador DC, perfecto para circular en carretera, al conectarlo a un borne DC de 50 kW se almacena en solo media hora, suficiente energía para recorrer unos 150 kilómetros. Son tiempos aproximados, porque tanto la recarga como la autonomía varían según la temperatura, el desgaste de la batería, la potencia suministrada, el estilo de conducción o el nivel de carga.

Mejores prestaciones

La nueva mecánica de 100 kW que estrena el Zoe aporta más potencia y par y sube mejor de régimen. Por tanto, las prestaciones son más brillantes, como se aprecia en el dato que simula el adelantamiento a un vehículo lento, que es 80 a 120 km/h, en 7,1 segundos, (2,2 segundos más rápido con respecto al motor R110) y acelera de 0 a 100 km/h en menos de 10 segundos. La velocidad punta alcanza los 140 Km/h.

La carrocería del nuevo Zoe cambia las formas suaves de la generación anterior por unas líneas mucho más marcadas. En la parte delantera, un capó más esculpido converge hacia un logo más grande y vertical que alberga la tapa de recarga. La nueva forma del paragolpes incorpora unas inserciones cromadas a la altura de la calandra que también adornan los faros antiniebla.

Los faros delanteros, de led en toda la gama, retoman la firma luminosa en forma de C, habitual de los modelos Renault; mejoran la visibilidad mientras que las luces posteriores también son de led con una firma luminosas de haces horizontales. La iluminación del intermitente barre el piloto desde el centro hacia el exterior.

En el interior, los diseñadores se han centrado en la mejora de la calidad y en la ergonomía, con nuevos materiales y un revestimiento de tacto más suave para el salpicadero. En la instrumentación, se aprecia la pantalla de 10 pulgadas disponible desde el primer nivel de acabado e incorpora novedades como la palanca de velocidades electrónica, freno de aparcamiento automático o cargador por inducción.

Para 2022, Renault contará con ocho vehículos eléctricos y 12 modelos electrificados

La tapicería del equipamiento Zen es de una tela 100 % reciclada. En su fabricación, se basa en un procedimiento tradicional del hilo cardado que permite obtener una tela de calidad «sin fundido» ni transformación química; el hilo se obtiene a partir de restos de cinturones de seguridad y residuos plásticos.

Gracias a la tarjeta manos libres, basta pulsar el botón de arranque para poner el Zoe en marcha; se identifica además por la firma luminosa azul y el cerco en cromo satinado. El nuevo eléctrico de Renault propone un nuevo modo de conducción que simplifica la circulación por la ciudad. Conocido como modo B, proporciona desaceleraciones pronunciadas que reducen el uso del pedal de freno, una forma de conducir especialmente útil en ciudad o en caso de ralentización.

Por otra parte, el modo D sigue siendo el adecuado cuando el conductor necesita aprovechar la inercia del vehículo, por ejemplo en una autovía o autopista. La palanca de velocidades electrónica e-Shifter se utiliza para bascular entre los distintos modos de conducción o cuando se necesita circular marcha atrás. El modo de conducción seleccionado se visualiza en la consola central así como en la pantalla de 10 pulgadas.

El sistema conectado Easy Link se amplía con funciones específicas como la visualización en tiempo real de la disponibilidad de los bornes de recarga y aparecen las estaciones de recarga más próximas. También hay un económetro que informa sobre las prestaciones del frenado regenerativo e invita a realizar una conducción más económica.

Con la aplicación MY Renault se consigue una serie de prestaciones útiles para gestionar el vehículo a distancia, como comprobar el nivel de la batería y el estado de carga, planificar la recarga durante las horas de tarifa baja, programar la calefacción o la climatización para alcanzar la temperatura idónea antes de salir sin perjudicar la autonomía y visualizar el radio de acción en un mapa.

En cuanto a las funciones de ayuda al conductor, equipa aviso de ángulo muerto, asistencia automática de retención, aviso de señales de tráfico, frenado automático de emergencia, alerta de salida de vía, asistencia al mantenimiento en el carril y aparcamiento por manos libres.

Renault anuncia su estrategia de vehículos eléctricos para 2022, que contará con ocho vehículos y 12 modelos electrificados. Los vehículos 100% eléctricos abarcarán los principales segmentos de la oferta y representarán el 20 % de la gama.