59 viviendas recibirán 708.000 euros para mejoras a través del ARU Ebro-Entrevías

Inmueble actualmente en construcción en la ciudad. /Avelino Gómez
Inmueble actualmente en construcción en la ciudad. / Avelino Gómez

Nueve comunidades, integradas por 96 pisos, presentaron sus proyectos a la tercera fase del Área de Rehabilitación Urbana

CRISTINA ORTIZ

El ARU Ebro-Entrevías mantiene su pulso en su tercera fase, en la que las solicitudes de ayuda han vuelto a superar a las plazas establecidas en esta primera convocatoria puesta en marcha en 2019. Y es que hasta la oficina que gestiona el Área de Rehabilitación Urbana llegaron proyectos para realizar mejoras en nueve comunidades que sumaban 96 viviendas, hasta 31 más de las incluidas en esta etapa, diseñada y presupuestada para 65. Concurrieron un 32% más de las previstas.

Y finalmente, tras analizar las solicitudes y la documentación, teniendo en cuenta los criterios económicos y las actuaciones según lo establecido en la ordenanza que regula el programa, serán 59 las que recibirán financiación para acometer obras de mejora.

Un total que queda por debajo del número fijado en la convocatoria. Son seis menos. El motivo, como en otras ocasiones, deriva del hecho de que la siguiente comunidad en puntuación superaba ese número de pisos –le duplica, ya que cuenta con 12– y el tope de cada convocatoria nunca se puede rebasar, por lo que tendrán que esperar a la próxima. «No podemos autorizarlo», recordó la concejala de Urbanismo, Noelia Manrique.

En esta ocasión los andamios, los materiales de obras y los distintos gremios serán visibles en varios bloques ubicados en cuatro vías. Se trata de los números 48 y 44 de Bilbao, del 21 Colón, del 51 de Ciudad de Toledo y del 26 de Vitoria. En todas ellas se han proyectado mejoras en sostenibilidad, accesibilidad y conservación, salvo en la última que no incluye el primero de los aspectos.

Las comunidades a las que se les ha aprobado el proyecto recibirán 708.000 euros en subvenciones, de los 886.265 que estaban presupuestados para la convocatoria. Restan 178.265 que «pasarán a un nueva propuesta de ayudas que completará esta primera fase de la tercera convocatoria».

De momento, los beneficiarios cuentan con la resolución de que su proyecto ha sido aceptado, pero deberán esperar a que se aprueben de manera definitiva los presupuestos municipales de 2019 para que se habilite la partida de la que van a recibir la ayuda.

A posteriori, con el dinero que resta, los 178.265 euros, Manrique calcula que se podrá subvencionar la intervención de hasta otras 13 viviendas. Es lo que estiman inicialmente para «agotar, el presupuesto, la subvención y dar respuesta a otras comunidades, dado que hay más que siguen interesadas».

La tercera fase, la que ha arrancado este ejercicio, está diseñada para atender hasta un máximo de 114 viviendas. De ellas habrá que descontar las 59 que han presentado proyecto de mejora y que ya han recibido el visto bueno. Restarían por tanto, para próximas citas hasta 55. Oalrededor de 40, si se descuentan las 13 a las que se espera poder dar cobertura con la partida económica que aún resta para este ejercicio.

Al máximo

Que se pueda cumplir con el cupo completo dependerá de que todas las administraciones implicadas habiliten partida económica para un programa que llega a cubrir el 65,34% de las obras realizadas en los inmuebles incluidos en el área de actuación. Porque, sin duda, interés de los propietarios, hay. «Es una ayuda económica importantísima. Estamos dando el porcentaje máximo permitido del presupuesto protegido». Entre los proyectos presentados hay ayudas que oscilan entre los 50.000 y los 248.000 euros.

«Es un programa que está funcionando muy bien. El ARU está siendo un éxito, eso es algo indudable», recalcó la responsable de Urbanismo;para quien la mejor constatación de que esto es así es el cambio experimentado por los edificios, algo que se puede comprobar con tan solo dar un paseo por la zona. «Han mejorado mucho su aspecto externo, pero también el interno». Pero, sobre todo, destacó, la mejora en eficiencia energética, sin olvidar la accesibilidad.

Manrique tampoco olvida que, al margen de la ayuda económica que representa el ARU para los propietarios de los inmuebles, el programa también supone un impulso importante «para mejorar la ciudad, su calidad y la calidad de vida de la gente. Cuanto mejores sean las condiciones de habitabilidad de un edificio mejores van a ser las de quienes le habitan. Es una realidad», concluyó.

En la primera fase, desarrollada entre 2016 y 2017 y en la que se aprobaron hasta 4 convocatorias, se dieron ayudas para rehabilitar 114 viviendas de las 115 que como máximo se podían incluir. Un éxito que se repitió en la segunda fase, en 2018, en la que se beneficiaron 73 pisos en dos plazos, del máximo de 76 que se permitía autorizar. Desde que se puso en marcha el ARU- Ebro Entrevías se han rehabilitado 187 viviendas, con una inversión que ronda los 4,5 millones de euros.